Antonio Colino, director general de Plenitude Iberia: “Debemos trabajar más en consumir menos”
El director de Plenitude Iberia vaticina que será muy difícil que vuelva a repetirse un apagón como el sufrido el pasado 28 de abril. Con alrededor de 450.000 clientes en España y Portugal, 25.000 de ellos en Cantabria, reclama la importancia de que la factura de la luz refleje su coste real, llama a los consumidores a asumir su rol para avanzar hacia un consumo más responsable, eficiente y verde; y anuncia que su empresa seguirá con el Racing allá donde el equipo juegue.
Manuel Casino | Julio 2025
Pregunta.– “Si te lo explican y lo entiendes, es que te lo han explicado mal”, reza la clásica sentencia sobre el sector energético, un negocio en el que convergen los intereses de la banca, los grandes fondos de inversión privados y estatales y la gran industria. ¿Me explica por favor cuál es el papel de Plenitude en este avispero?
Respuesta.– Digamos que Plenitude tiene varios gorros en el sector eléctrico y de gas. Tenemos principalmente tres líneas de negocio en la Península Ibérica: suministros a clientes, somos una comercializadora de electricidad que provee de luz, gas y servicios energéticos al cliente final; generación a través de una sociedad con sede en Madrid; y desarrollo de infraestructura de recarga de vehículo eléctrico, con alrededor de 21.000 puntos en Europa.
P.– El reciente apagón que sufrieron España y Portugal a finales de abril ha reabierto el debate sobre el protagonismo de las distintas fuentes de energía en el mix energético nacional. ¿En este choque entre partidarios de las renovables y los defensores de la nuclear, ustedes, ¿con qué se quedan?
R.– Nosotros tenemos una visión más completa del problema como tal. Es verdad que ha habido muchas opiniones que, en principio, parecen contrarias, pero en realidad no son excluyentes. Han pasado muchas cosas que han llevado a esa situación, y no son ni unos ni otros, ni los del medio. Detrás de ese apagón hay un conjunto de situaciones y la combinación de muchos factores. Es cierto que fue algo muy disruptivo y que el sistema está intentando investigar qué ha pasado y cómo evitar que pueda pasar en el futuro. No creo que haya un solo culpable.
P.– ¿Se puede volver a producir un episodio de este tipo?
R.– Es muy complicado que ocurra en el corto o medio plazo. Era una situación totalmente imprevista que no podías prever pero, una vez que ha ocurrido, es mucho más difícil que vuelva a suceder porque esta incidencia ya está dentro del modelo de previsión. Fue una situación muy excepcional que ahora ha dejado de serlo y, por tanto, está considerada dentro de la operación del sistema. No, no creo que vuelva ocurrir un suceso de este estilo. Cambiarán cosas en el futuro desde el punto de vista regulatorio, pero, como he dicho, en el corto plazo no tenemos problemas porque el sistema está operando teniendo en cuenta que eso puede suceder.
P.– ¿Es imprescindible reforzar la interconexión eléctrica con Francia?
R.– A ver. Los planes europeos establecen que la interconexión entre los países debería ser del entorno del 15%, que es el porcentaje al que apunta el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) para finales de esta década. La interconexión con Francia debe estar ahora entre el 3 y el 5%, es decir, hay mucha interconexión que aumentar. Pero hay que tener en cuenta que son proyectos muy complejos porque tenemos una barrera geográfica muy importante. Dicho esto, no cabe duda de que este reforzamiento contribuiría a dar más estabilidad y más mallado y diversificación al sistema.

Antonio Colino, director general de Plenitude Iberia. Foto: Nacho Cubero.
P.– El pasado marzo abrieron en Santander su primer ‘flaship store’ para estar más cerca de sus clientes. ¿Cómo valora estos dos primeros meses desde su apertura?
R.– La verdad es que estamos muy, muy contentos. Estas primeras semanas hemos tenido mucho movimiento y su apertura nos ha colocado en un punto de conocimiento de marca que no teníamos antes, a pesar de que en Cantabria tenemos mucha penetración con aproximadamente el 5% de cuota del marcado, el patrocinio del Racing o de los conciertos de la Magdalena. La tienda ha sido sin duda un punto de inflexión de cómo se nos conoce y se nos ve y la verdad es que tenemos muchas ganas de ver hacia dónde va, sobre todo de cara al verano.
P.– De Cantabria al resto de España. ¿Por ahí pasa su estrategia de crecimiento?
R.– Bueno. Nosotros estamos presentes en toda la Península Ibérica. Es cierto que desde aquí nos proyectamos hacia el resto del territorio peninsular y que, como aquí está nuestra nave nodriza, nuestra penetración en Cantabria es mayor. En España y Portugal tendremos una cuota del 1% en lo que es el mercado de electricidad y de gas, y aquí rondamos el 5%. También aquí hemos estado creciendo en los últimos años en fuerza laboral. Somos una empresa de Cantabria que participa en la vida económica, social y cultural de la región.
P.– Sostiene la apuesta de su compañía se centra en tarifas justas, buen servicio y energía de origen verde. ¿Por ese orden?
R.– Sí, no es casualidad. Es importante el concepto de tarifas justas porque es un sector con muchísima competencia y un tarifario muy complejo que es muy difícil de comparar. Podemos retar a los lectores a que cojan su factura de luz y la comparen con la de un vecino de su mismo edificio. Probablemente no encontrarán a ninguno con los mismos precios, aunque estén en la misma compañía. Hay tal diversidad que decir la tarifa más barata en términos absolutos es muy complicado. Por eso, nosotros tratamos de transmitir que son tarifas justas y que, lo mismo que si el mercado sube, subirán un poco, cuando el mercado baja, bajarán un poco. La idea es tener un precio en el que te puedas sentir cómodo y te puedas despreocupar de la parte económica de la factura para ocuparte de la que es realmente más importante, que es el consumo. A veces se nos olvida que lo que pagamos de energía es precio por cantidad. Estamos muy preocupados por el precio y nos olvidamos de que si consumes menos, la factura baja. De otro lado, es claro que el servicio es también clave para nosotros. Ahí está el ejemplo de la tienda que nos permite humanizar un poco la relación y el trato con nuestros clientes. Aunque tienen toda la capacidad digital de relacionarse con nosotros, queremos que también dispongan de puntos de contactos con personas de su compañía con las que interactuar. Finalmente, está el tema de la energía verde que para nosotros es esencial y parte además de la motivación de la tienda para tratar de involucrar a los clientes en nuestros objetivos de descarbonización energética. Eso no se va a conseguir solo desde las grandes compañías, necesitamos que también los consumidores entiendan su rol y les empoderemos hacia ese consumo menor, más eficiente y más verde. No, no es casual este orden.
“Antes parecía que la luz era un coste obligado en tu casa sobre el que no teníamos capacidad de gestión. Ahora, sin embargo, el cliente compara más y es más activo y consciente del rol que tiene que jugar”
P.– La luz, ¿es cara en España?
R.– Depende de con qué perspectiva se mire y de qué tipo de cliente seas, porque evidentemente no es lo mismo una industria que un consumidor doméstico. Digamos que si lo que queremos es, por ejemplo, fomentar la eficiencia energética, un precio alto de la luz favorece ese objetivo porque la gente es más consciente de lo que cuestan las cosas. Ha habido periodos en los que la luz ha sido más económica en España en los que hemos olvidado un poco que había que trabajar en consumir, pero desde hace unos años, especialmente desde 2022, el consumidor es mucho más consciente de lo que cuesta la electricidad. Por eso es importante que el precio de la luz refleje realmente su coste. Si lo camuflamos bajo artificios hacemos que las personas no sean conscientes de su coste real y que no lo valore. Antes parecía que la luz era un coste obligado en tu casa sobre el que no teníamos capacidad de gestión. Ahora, sin embargo, el cliente compara más y es más activo y consciente del rol que tiene que jugar. Los productos tienen que reflejar su coste, sea alto o bajo, para que los consumidores trabajen sobre el consumo.
P.– ¿Qué influencia tienen en el mercado las tarifas reguladas, a veces más baratas que las del mercado libre?
R.– Digamos que las tarifas reguladas en sí no lo son tal, desde el punto de vista europeo, porque las tarifas reguladas solo se podían mantener para clientes vulnerables o para clientes en una situación de tránsito entre compañías. Por eso aquí se le cambió el nombre y se llaman de precio voluntario para el pequeño consumidor (PVPC). Pero desde el regulador se quiso mantener un precio. Eso obviamente siempre distorsiona el mercado porque no deja de ser un competidor más que, incluso, tiene más llegada comercial y que, además, no siempre refleja el coste real del suministro, sobre todo en cuanto al coste de captación se refiere. La realidad es que desde hace poco más de un año el precio en España es un precio mixto, entre fijo e indexado, que sí da un cierto espacio a las compañías independientes. Lo de que el precio de estas tarifas es más barato ya no está tan claro. Cuando baja el precio del mercado, la tarifa regulada baja más despacio y ahí tu puedes bajar más rápido; y cuando sube, la regulada también lo hace más despacio, pero tú también puedes quedarte por debajo. Creo que ahora ofrecen menos distorsión, si bien siguen sin reflejar el coste real del suministro de energía.
P.– No hace mucho sostenía que el mercado está a un tuit de explotar o bajar. ¿Seguimos en las mismas?
R.– Lo dije en respuesta a una pregunta sobre hacia dónde creía yo que podía evolucionar el mercado. Lo que hoy vemos es que la capacidad de permear la información es masiva. Cualquier alto representante de un sector con una rueda de prensa cambia los paradigmas en cuestión de minutos. ¿Dónde está ahora la expectativa media del sistema? Lo normal es que, viniendo de donde venimos, los precios se vayan poco a poco relejando. Netamente no hemos tenido ningún día un precio de coste cero. Por eso, cuando me preguntan si los precios van a bajar o subir, la duda está más en qué estructura de mercado vamos a tener, sobre todo después del apagón del pasado 28 de abril. La clave es tener una estructura diversificada dentro de treinta años, que es la que estamos empezando a crear ahora. Esa es la complejidad de este mercado: cómo convivir con un mercado diario volátil para hacer inversiones a treinta años.
“Tenemos mucha penetración en el sector de las pymes. Si bien tenemos una cuota del 1% en el mercado nacional, ese porcentaje se eleva al entorno del 5% en la parte de empresa”
P.– Cerraron 2024 con más de 400.000 clientes, una cifra que aspiran a duplicar ampliamente de aquí a tres años. Suena ambicioso. ¿Cuál es el perfil del cliente que buscan: particulares, pymes, grandes empresas…?
R.– Tendemos a tener un mix diversificado de cliente. Obviamente para crecer a esos ritmos de 100.000 clientes al año estamos pensando más en el cliente doméstico porque es el único que puede generar esos números. Pero desde el punto de vista de la energía que consumen ese mix es más equilibrado entre lo que es empresa y particulares. Crecemos en los dos. De hecho, una característica nuestra es que tenemos mucha penetración en el sector de las pymes. Si bien tenemos una cuota del 1% en el mercado nacional, ese porcentaje se eleva al entorno del 5% en la parte de empresa.
P.– Casi dos millones de españoles cambiaron de comercializadora de energía en el último trimestre de 2024, lo que representa el 6,5% del total de consumidores y todo un récord histórico. ¿A qué lo achaca?
R.– Como le comentaba antes, los consumidores han madurado. Yo siempre miro mucho al sector de las telecomunicaciones porque se liberalizó dieciséis años antes y, por tanto, va dieciséis años por delante del sector energético. Es bueno que los costes reales del sector afloren para que la gente pueda tomar decisiones. Hemos tenido que sufrir momentos dramáticos en 2022 y 2023 con precio altísimos y facturas de 1.000 euros que empujaron a muchos clientes a reaccionar y a no dejar ni una luz encendida. Además, somos probablemente de los países con mejor salud en el mercado y mayor número de intervinientes. Con relación al resto de países europeos tenemos una estructura sectorial más diversificada y un poco distinta porque, a diferencia de en ellos, donde existe un gran incumbente eléctrico, aquí tenemos al menos cinco grandes compañías que abren más el sector.
P.– España figura como el país de Europa con mayor número de compañías de luz, con más de medio millar de empresas registradas entre comercializadoras, generadoras y distribuidoras. ¿Demasiada competencia o, pese a este elevado número, el pastel sigue en manos de unos pocos?
R.– Creo que la competencia es buena, siempre que las compañías sean serias. Lo que ocurre es que de esa lista que comenta, que creo llega a las novecientas registradas, no todas están activas. De hecho, puede que solo lo estén un 20%. Hasta 2022 se crearon muchas pequeñas compañías con proyectos no tan serios o no con tanto respaldo financiero que sufrieron mucho durante la crisis de precios, y que a raíz de entonces desaparecieron o se concentraron. Ahora estamos en una fase en la que siguen surgiendo proyectos de comercializadoras en España, pero más serios y con mayor respaldo. Y eso genera buena competencia.

Antonio Colino, en la sede de la empresa en el Parque Científico y Tecnológico de Cantabria (Pctcan) junto a parte del equipo de la empresa. Foto: Nacho Cubero.
P.– Innovación y digitalización para atraer talento. ¿Lo están consiguiendo como esperaban o están encontrando más dificultades de las previstas?
R.– Nosotros repatriamos bastante talento a Cantabria. Tenemos una ventaja porque hay mucho cántabro por el mundo que tuvo que salir y que ahora quiere volver. Quizá si quisiéramos instalar un gran centro tecnológico con 400 personas lo tendríamos más difícil, pero encontrar diez o quince personas con talento que quieran retornar sí es más fácil. Además, Cantabria es una comunidad que atrae y que resulta atractiva para todo el mundo. Es decir, repatriamos y atraemos talento.
P.– Según ha comentado al principio, cuentan con más de 21.000 puntos de recarga para vehículos eléctricos repartidos por Europa, especialmente en Italia. ¿Por qué la movilidad eléctrica avanza aquí más lenta que en otros países de nuestro entorno?
R.– No le podría dar una respuesta. Es verdad que aquí va un poco más despacio. No sé si será un tema cultural o de la eficacia de las ayudas, pero lo cierto es que, de momento, en España triunfa mucho más el híbrido enchufable. La gente quiere ser eléctrica pero no quiere quedarse sin. Pese a todo, cada vez vemos más puntos de recarga. Nuestro objetivo global es llegar a 33.000 puntos de recarga en 2028, pero no está segregado por países.
P.– Son patrocinadores del Racing, un apoyo heredado de la comercializadora Aldro que adquirieron en 2021. ¿Lo serán también la temporada que viene?
R.– Estaremos con el Racing donde esté el Racing. Hemos estado con ellos en diferentes categorías. Habrá que seguir. No veo la camiseta del Racing sin Plenitude. Además, los colores nos van perfectos.










