Los ayuntamientos sostienen la licitación pública
En un contexto que en el conjunto del país está marcado por el aumento de la inversión en infraestructuras por parte de las diferentes administraciones del Estado, Cantabria registró en 2025 un descenso del 2,4% en el importe destinado a actuaciones con cargo a los presupuestos del Gobierno central, el autonómico y los municipios. La aportación de estos últimos, que creció un 43%, fue clave para que la caída no fuera mayor.
José Ramón Esquiaga | Marzo 2026
Atenuados por la aportación de los fondos europeos, los dientes de sierra que suelen dibujar las estadísticas de licitación pública son ahora menos acusados en sus picos y valles, pero continúan marcando una tendencia de fondo que condiciona la actividad de las empresas del sector. Ese subir y bajar de las cifras, apenas perceptible en los últimos años en lo que se refiere al dato total de lo invertido en España, sigue siendo una característica que define la evolución de las estadísticas que dan cuenta de las cantidades destinadas a obra pública en Cantabria, que se movieron hace tres años en cotas solo superadas en los años previos a la crisis financiera, y que no han dejado de marcar descensos desde entonces, a diferencia de lo sucedido en el conjunto de las comunidades autónomas.
Según las estadísticas que publica Seopan –patronal de las grandes empresas constructoras de obra pública– el total de lo invertido en Cantabria por las diferentes administraciones del Estado rozó en Cantabria los 350 millones de euros durante el pasado año, una cantidad inferior en un 2,4% a la registrada el año anterior, y más de un 55% por debajo de la que en 2023 marcó el récord por este concepto. Además de cercano al del año anterior, el dato se mueve también en cotas comparables a las licitadas en 2021 y 2022, confirmando la excepcionalidad de la cifra que marcó el récord hace tres años, uno de esos picos de sierra que caracteriza la evolución de esta estadística.
En términos comparativos, lo más llamativo de la evolución de las cifras cántabras de los últimos años –los que van de la pandemia aquí– es el desacompasamiento con la tendencia del conjunto de España, donde la curva es mucho más plana y con una tendencia al crecimiento casi ininterrumpida. Así, y frente al descenso de lo licitado en Cantabria, el total de la inversión en obras públicas creció un 12,5% el año pasado, un incremento que vino a sumarse al 4,6% en que ya creció la inversión en 2023. El resultado de esa evolución es que el total de lo licitado en España se movió en 2025 en niveles solo alcanzados en los primeros años del siglo, antes de que la gran recesión diera un vuelco a la capacidad inversora de las diferentes administraciones públicas.
La administración local, protagonista
Si atendemos a lo licitado en Cantabria por cada una de las administraciones, el principal protagonismo lo tuvieron el pasado año los ayuntamientos, precisamente las entidades que en menor medida contribuyeron a las cifras en los dos ejercicios precedentes, incluyendo el del registro histórico de 2023. Los casi 126 millones de euros licitados por los ayuntamientos cántabros el pasado año sitúan a estas administraciones como aquellas que destinaron un mayor volumen de inversión a obra pública durante el pasado año, una condición con tan pocos precedentes como para poder ser considerada como una excepción. Es, en todo caso, una situación que también se refleja en la estadística del conjunto de España, y que hay que vincular con la capacidad inversora que los fondos europeos están otorgando a los municipios españoles.
Frente a esta singularidad, que ha permitido que ha permitido paliar un descenso que sin esa aportación hubiera sido mucho mayor, contrasta la atonía de las cifras de inversión de las administraciones central y autonómica. En el caso de lo licitado en por los diferentes ministerios para la realización de obras en Cantabria, la cantidad del año pasado se mueve en los mínimos desde la pandemia. No sucede lo mismo con lo licitado por la administración autonómica, que en 2021 tuvo un año peor, pero su aportación cayó un 24% en 2025.










