• Quiénes somos
  • Contacto
CANTABRIA NEGOCIOS
  • Link to X
  • Link to Facebook
  • Link to LinkedIn
  • Link to Youtube
  • Home
  • Actualidad
  • Empresas
  • Empresarios
  • Entrevistas
  • Emprendedores
  • Revistas
      • Revistas 2008
      • Revistas 2009
      • Revistas 2010
      • Revistas 2011
      • Revistas 2012
      • Revistas 2013
      • Revistas 2014
      • Revistas 2015
      • Revistas 2016
      • Revistas 2017
      • Revistas 2018
      • Revistas 2019
      • Revistas 2020
      • Revistas 2021
      • Revistas 2022
      • Revistas 2023
      • Revistas 2024
      • Revistas 2025
      • Revistas 2026
  • Informes
  • Directorio
  • Click to open the search input field Click to open the search input field Buscar
  • Menú Menú
•, Emprendedores

Viviendas para estudiantes en Cantabria: el otro mercado inmobiliario

Un estudio de la consultora Atlas Real Estate Analytics calcula que unos 4.000 estudiantes buscan alojamiento en Cantabria cada curso, una cifra que cubren residencias, colegios mayores y, sobre todo, pisos de alquiler compartido. La gestión de esa demanda, tanto con los inquilinos como con los arrendadores, ha dado pie a la actividad de empresas especializadas en ese mercado, que en ocasiones prestan servicios y opciones similares a los que ofrecen las residencias. Con una temporalidad que se complementa casi exactamente con la del alquiler vacacional, la posibilidad de compatibilizar ambas categorías aporta un atractivo añadido para los propietarios.

Juan Carlos Arrondo | Octubre 2025

Llega el inicio del curso y, antes de abrir un solo libro, los estudiantes procedentes de otros países, de otras partes de España, o incluso de zonas de la propia comunidad alejadas de los centros de educación superior, ya han tenido que enfrentarse al reto de procurarse un lugar donde residir a lo largo de los próximos meses. Según el estudio ‘Estado actual del mercado de residencias de estudiantes’, publicado el pasado mayo por la consultora Atlas Real Estate Analytics, en 2024 demandaron alojamiento en Cantabria 3.000 alumnos de grado universitario, 528 de máster y 698 de Erasmus. De las varias opciones a su disposición, fuentes del sector especifican que, si bien el Colegio Mayor Torres Quevedo cubre la totalidad de sus 120 plazas ofertadas, la ocupación de residencias como la privada MiCampus –mixta, 415 camas– o Alto de Miranda, de las Hermanas Trinitarias –femenina, 120 camas– solo está en torno al 60%. La mayor parte, bien sea por el precio o por resultarles una alternativa más atractiva, se decanta por compartir un piso alquilado.

En los últimos años, alrededor de la gestión de alquileres de pisos para estudiantes han surgido algunas iniciativas empresariales que tratan de ir algo más allá, aportando ciertos servicios que añaden valor al simple arrendamiento. Es el caso de Notel Student Club, cuyo fundador y director, Ignacio Gutiérrez Breñosa, describe como un modelo de alojamiento a mitad de camino entre una residencia de estudiantes o un colegio mayor y una vivienda alquilada: “En las setenta plazas que tenemos incluimos limpieza todas las semanas, así como cambio de sábanas y toallas, y se puede contratar servicios de comida y comedor de lunes a viernes. Además, agrupamos a los estudiantes en función de un análisis de su personalidad, de su afinidad o de lo que están cursando”. En definitiva, aunar los servicios que proporciona una residencia con los beneficios de alojarse en un piso: “Hay una mayor sensación de hogar y no de hotel. En un hotel puedes estar de maravilla una semana, pero igual no estarías viviendo en él nueve meses”.

Ignacio Gutiérrez Breñosa, fundador y gerente de Notel Student Club, en uno de los pisos que su empresa pone a disposición de los estudiantes. Foto: Nacho Cubero.

Su amplia experiencia en el ámbito universitario, primero en Cesine y después como director de MiCampus en Santander, ha permitido a Ignacio Gutiérrez Breñosa conocer las necesidades de jóvenes y familiares a la hora de optar por un modelo de alojamiento: “Para los estudiantes es el ‘todo incluido’, no tener que preocuparse de limpiar, recoger o hacer la comida, poder centrarse solo en sus estudios, y tener un espacio privado en el que estar a gusto. Lo que demandan las familias es la seguridad de que, ante cualquier problema o necesidad que puedan tener, sus hijos van a tener atención, van a poder contactar con alguien; y, lógicamente, el precio es un factor determinante”. Durante estos años ha observado que, por magnificas instalaciones y comodidad que le ofrezca una residencia, el alumno tiende a preferir compartir un piso: “Quiere tener independencia. Por eso se me ocurrió unir lo mejor de la residencia de estudiantes, todos sus servicios, con lo mejor de los apartamentos: la sensación de estar en casa y, por supuesto, el precio”.

Mercado estudiantil y mercado vacacional

Tras ir fraguando esta idea de añadir una serie de servicios al arrendamiento tradicional de pisos para estudiantes, en 2022 lanzó su empresa con quince plazas distribuidas en cinco pisos pertenecientes a su entorno más cercano. A partir de unos buenos números iniciales, comenzó a contactar con otros propietarios e inversores inmobiliarios, lo que se ha traducido en un crecimiento en volumen, pero también en una diversificación, al compartir el modelo con el mercado vacacional. “Gestionamos inmuebles por valor de más de 20 millones de euros. Tenemos cuarenta y cuatro apartamentos, de los que veintiséis, con setenta plazas, son para estudiantes y el resto son de uso turístico durante todo el año”, detalla el fundador de Notel. Explica que este desdoblamiento surgió de empezar a alquilar en los meses de verano los pisos que quedaban vacíos una vez finalizado el curso, si bien la evolución de ambos nichos ha sido distinta: “Ahora tenemos mayor volumen de negocio en la parte vacacional porque el turismo cada vez es menos estacional en Santander y Cantabria”.

Todos los apartamentos que gestiona Notel están ubicados en un radio razonablemente cercano al núcleo universitario de Santander y gozan de todo tipo de comodidades, algo que les permite diferenciarse del grueso de la oferta convencional de pisos estudiantiles, no siempre confortables y en ocasiones con mobiliario y equipamiento anticuados. Si la idea es que los estudiantes se sientan en casa con los servicios de una residencia, en opinión de su director, los inmuebles también tienen que disponer de las mejores instalaciones: “Solo alquilamos apartamentos nuevos o completamente reformados, con un mínimo de tres dormitorios, todas las habitaciones tienen que ser exteriores y zonas comunes para un mínimo de una persona más que el número de dormitorios que tenga. Tampoco trabajamos con pisos por encima del tercero en caso de que el edificio no tenga ascensor”. Además, deben contar con el menaje completo, cocina con vitrocerámica, calefacción, así como televisión en todas las habitaciones y en el salón: “Están equipados al máximo nivel, como el mejor hotel en que se pueda estar”.

«Nosotros no competimos con el apartamento que está en Idealista, sino con las residencias de estudiantes y los colegios mayores». Ignacio Gutiérrez Breñosa, fundador de Notel Student Club.

El alto nivel de exigencia que debe cumplir cada inmueble lo compensa su dueño con una rentabilidad en torno al 40% mayor a la que obtendría si lo alquilase por su cuenta. “Nosotros no competimos con el apartamento que está en Idealista, sino con las residencias de estudiantes y los colegios mayores. Nuestro rango de precios es más barato que el de las residencias, pero también más caro que el alquiler normal de un piso”, apunta Ignacio Gutiérrez Breñosa. Y considera que, además de cubrir confortablemente las necesidades de los estudiantes, su modelo de negocio ofrece un valor añadido a los propietarios: “Les damos la tranquilidad de que su apartamento está controlado porque todas las semanas lo visita alguien del equipo, se hace una limpieza semanal, se repara cualquier cosa sobre la marcha. El mantenimiento es tan bueno que se mantienen en perfecto estado. Por tanto, tienen más ingresos, la seguridad de que no va a haber impagos y su propiedad controlada en todo momento”.

Además del coste, la limpieza y manutención y otras comodidades, para el joven inquilino es muy importante congeniar con quienes va a convivir durante los meses del curso académico. Cabe la posibilidad de que no encaje bien y necesite cambiar de piso o que sus amigos vivan en otro y prefiera irse con ellos. Como podría hacer una residencia o un colegio mayor, Notel Student Club tiene la capacidad de trasladarle a otra habitación en el mismo día.

Emancipia: una empresa y un proyecto de investigación

En una línea análoga de dar respuesta a este y a un sinfín de problemas ordinarios a los que puede tener que enfrentarse el alumno foráneo que estudia en nuestra comunidad es en la que trabaja Emancipia, un ‘spin-off’ de la Universidad de Cantabria ubicado en su Centro de Desarrollo Tecnológico, que desde 2013 ha gestionado el alojamiento de unos 2.600 estudiantes –en torno al 80% de ellos extranjeros– y los ha proporcionado apoyo ante incidencias cotidianas, desde las relacionadas con la salud o la convivencia hasta reparaciones o trámites burocráticos, entre otras.

Alfonso Nicholls –fundador junto a Martín Ruiz Oceja, quien ya no está en el proyecto– aclara que Emancipia, si bien es un negocio dado de alta como sociedad limitada, se trata sobre todo de una investigación enfocada a definir un modelo de alojamiento en pisos compartidos, para lo cual tienen una amplia muestra de estudiantes, propietarios e instituciones con los que han trabajado: “Hemos diseñado un servicio apoyado en una aplicación muy potente y sustentado en hipótesis validadas, longitudinal y transversalmente, durante trece años con esos miles de usuarios, con el objetivo de poder replicar de manera sencilla en cualquier ciudad de España o de Europa lo que hacemos aquí”. Esta gestión, sistematizada y con una base tecnológica, del arrendamiento de inmuebles en el mercado estudiantil se complementa con un servicio de acompañamiento, personal y gratuito, a los inquilinos: “Porque hay chicos jóvenes que viven fuera de casa, especialmente si son extranjeros, con competencias de autocuidados muy bajas y hay que apoyarlos a la hora de solventar incidencias, averías, etc”.

Según el Sistema Integrado de Información Universitaria, en el curso 2022/2023 hubo 2.299 alumnos extranjeros matriculados en los centros públicos y privados de Cantabria. Aunque cualquier estudiante que está fuera de su casa puede requerir la ayuda de Emancipia, los españoles, a priori, tienen más cercano el apoyo familiar o de sus amigos y carecen de los problemas idiomáticos que tienen los de otros países. “Los chavales extranjeros son más susceptibles de necesitar nuestros servicios por la seguridad y el confort que les dan”, indica su responsable, que destaca cómo se ha ido difundiendo de boca a boca: “Es más, algunos nos han pedido colaboración para hacer trabajos de fin de Erasmus que expliquen cómo es nuestro servicio de alojamiento. Porque, claro, es difícil ver algo así: que les esperemos en el portal para acompañarlos a hacer un trámite, que les traduzcamos en una consulta, etc. Y ellos han visto ese apoyo que damos, que es vocacional. Una vocación de servicio a los demás que nos ha movido para tirar adelante hasta hoy”.

Alfonso Nicholls, director de Emancipia, una empresa nacida en el seno de la Universidad de Cantabria que desde 2013 ha gestionado el alojamiento de unos 2.600 estudiantes, la mayor parte de ellos extranjeros. Foto: Nacho Cubero.

Los servicios que presta Emancipia, entre los que no se incluye la limpieza y la comida, son gratuitos, siendo su fuente de ingresos la tarifa que cobra a los dueños de los inmuebles. El alquiler de un piso de tres habitaciones, aunque depende de su estado de conservación, equipamiento y ubicación, suele situarse entre los 700 y 900 euros al mes. “Un estudiante podría encontrar ahora una habitación, con luz, agua, gas e internet incluidos, por una media de entre 325 y 350 euros”, señala Alfonso Nicholls. Añade que han podido contener los precios porque, además de los propietarios que buscan maximizar la rentabilidad de su inversión, han logrado incorporar a algunos con otra visión: “Hemos conseguido que el sistema no centrifugue a los que, por su edad u otra razón, tienen una brecha digital y eso les aleja de alquilar. Y a los que, buscando sacar algún beneficio, son más empáticos porque quizás han tenido hijos que han estudiado fuera o tienen ese carácter de ayudar a los demás”.

El fundador y responsable de Emancipia hace hincapié en esa vocación social que envuelve el proyecto. Desvela que conserva un correo de HousingWell, la mayor multinacional del alojamiento de estudiantes extranjeros, proponiéndole fusionar ambas marcas en España, una oferta que declinó porque su idea encaja más con el interés público que está convencido tiene este modelo: “Con nuestra aplicación cualquier ayuntamiento, concejalía de juventud o universidad puede montar un servicio de alojamiento funcional en media hora. No es una idea, son hipótesis ya validadas y contrastadas”.

«Hay jóvenes que necesitan una vivienda para los que es una odisea, una angustia, encontrarla». Alfonso Nicholls, director de Emancipia.

La clave está en que durante estos años han ido investigando y desarrollando una gestión de pisos compartidos con resultados tangibles en el ámbito estudiantil, pero que puede ser extrapolado a dar soluciones a otros: “Hay jóvenes que necesitan una vivienda para los que es una odisea, una angustia, encontrarla. Ahora, por ejemplo, hemos conseguido que un chico holandés recién incorporado al trabajo elija quedarse en Santander por la facilidad que ha tenido para encontrar un alojamiento con nosotros”.

Cabe preguntarse si los vaticinios sobre una futura caída de la población estudiantil por causas demográficas o un declive de la movilidad por la diversificación territorial de la oferta académica pueden poner una fecha de caducidad a este nicho del alquiler de viviendas. Alfonso Nicholls no lo cree así, de momento no percibe que haya menos universitarios demandando pisos y, de hecho, sí que nota que también hay alumnos de ciclos superiores de formación profesional que se desplazan de unas ciudades a otras. En todo caso, insiste en que su modelo de gestión de alojamientos aún tiene mucho recorrido: “Algunos de nuestros inquilinos se han convertido en trabajadores y hemos ido pivotando e iterando. Todo lo que hemos estado investigando se ha añadido a la aplicación y lo que necesitamos ahora es financiación para automatizarlo todo, para replicarlo de forma inmediata y con poco coste en cualquier sitio. Necesitamos el apoyo de algún inversor que aporte 100.000 o 150.000 euros, al que le podríamos devolver diez veces más”.

por Redacción
https://www.cantabrianegocios.es/wp-content/uploads/2025/11/Revista-economica-Cantabria-Negocios-informacion-noticias-economia-Cantabria-pisos-para-estudiantes.jpg 855 1280 Redacción https://www.cantabrianegocios.es/wp-content/uploads/2021/03/logo-CN.png Redacción2025-11-13 12:35:392025-11-13 12:35:39Viviendas para estudiantes en Cantabria: el otro mercado inmobiliario
•, Emprendedores

El estudio de danza Bendita Locura celebra seis años de actividad

Después de varios años de experiencia como profesora, Ángela Bollada decidió en 2019 crear su propia academia de danza, una idea para la que contó con el apoyo del Programa de Apoyo Empresarial a las Mujeres de Cámara Cantabria. Bendita Locura es hoy una realidad que da trabajo a un equipo de nueve personas e imparte formación a más de 400 alumnos de todas las edades.

José Ramón Esquiaga | Octubre 2025

Por muchos conocimientos que se tengan sobre la actividad a desarrollar o el mercado al que se quiere atender –y Ángela Bollada los tenía en ambas cuestiones– dar el paso de crear una empresa implica avanzar por caminos nunca antes recorridos y enfrentarse a imprevistos que nadie espera. Muy a su pesar, afrontar el confinamiento al que dio lugar la pandemia del Covid-19 fue una inmejorable escuela para aprender lo que supone verse asaltado por lo inesperado, y ello apenas unos meses después de haber completado los trámites burocráticos y legales necesarios para dar cobertura administrativa al proyecto, un laberinto que Ángela superó con la ayuda de la Cámara de Comerio de Cantabria.

El estudio de danza Bendita Locura abrió sus puertas en 2019, recogiendo la experiencia de su fundadora como profesora de baile en otras academias. La idea de iniciar un proyecto propio siempre estuvo en el ánimo de Ángela Bollada, que lo consideraba un paso natural dentro de su carrera profesional. En la búsqueda de información para poder hacerlo, alguien le habló de la Cámara de Comercio y de un programa especialmente dirigido a facilitar la creación de empresas por parte de mujeres.

Creado por Cámara España, el Programa de Apoyo Empresarial a las Mujeres (PAEM) nació en los primeros años del siglo como un instrumento con el que contribuir a cerrar la brecha de género en el emprendimiento. Con financiación de la Comisión Europea, el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, la Unidad Administradora del Fondo Social Europeo y el Ministerio de Igualdad, el programa funciona por medio de una red de gabinetes en las delegaciones camerales, que en Cámara Cantabria opera con apoyo de Sodercan, ofreciendo asesoramiento, formación y acompañamiento en cada uno de las fases por las que ha de pasar el proyecto de creación de una empresa. “La verdad es que empiezas con mil miedos, pero a partir de dar con la Cámara de Comercio fue todo más sencillo. La verdad es que me lo pusieron todo muy fácil”, recuerda Ángela Bollada, que con el apoyo de los técnicos camerales elaboró un plan de negocio que luego fue clave para lograr financiación a través de un crédito de La Caixa.

Por las características de su negocio, la fundadora de Bendita Locura recuerda como especialmente complicada la obtención de licencias y el cumplimiento de todos los requisitos necesarios para poner en funcionamiento unas instalaciones por las que iban a pasar cientos de personas, muchas de ellas menores. “Un estudio de danza conlleva muchísimas cosas, debes garantizar que el local reúna unas condiciones, que sea accesible para personas con movilidad reducida, por ejemplo. Y luego tienes que acondicionarlo y equiparlo”. A partir de lo que era un espacio grande, pero vacío, se habilitaron aulas y vestuarios. “De una nave diáfana construimos una academia de danza”, resume la fundadora y directora de Bendita Locura.

Un arranque complicado

Aquel proyecto nacido hace seis años da hoy clases de baile a unos 400 alumnos de todas las edades, a cargo de un equipo formado por nueve personas. El estudio de danza mantiene además acuerdos con varios colegios para ofrecer sus clases dentro de las actividades extraescolares. Lejos queda ya la incertidumbre a la que dio lugar el confinamiento de la primavera de 2020, coincidiendo con los primeros meses de actividad de la academia. “Hubo miedo al principio, claro, pero rápidamente pasamos a dar clases ‘online’ y a hacer todo aquello que en aquellos momentos se podía. Cuando ya nos dejaron retomar la actividad, la gente respondió muy bien, siempre he contado con un alumnado muy fiel”.

Superados ya los plazos críticos que marcan la supervivencia o no de una empresa, Ángela considera consolidado el proyecto de Bendita Locura, que además de las clases organiza galas y participa con sus equipos en competiciones en toda España.

De cara al futuro, la directora del estudio de danza prioriza mantener lo conseguido hasta ahora –«que es mucho”, puntualiza”– antes que el crecimiento. “Mi intención es invertir para que los pequeños que llegan, y obviamente todo el alumnado, estén lo más a gusto posible y podamos evolucionar juntos. Somos una escuela de danza moderna y urbana que desde el principio ha funcionado muy bien. Tenemos que mantener eso”.

por Redacción
https://www.cantabrianegocios.es/wp-content/uploads/2025/11/Revista-economica-Cantabria-Negocios-informacion-noticias-economia-Cantabria-camara-comercio-paem-bendita-locura-angela-bollada.jpg 853 1280 Redacción https://www.cantabrianegocios.es/wp-content/uploads/2021/03/logo-CN.png Redacción2025-11-04 13:11:092025-11-04 13:11:09El estudio de danza Bendita Locura celebra seis años de actividad
•, Actualidad

La nueva legislación sobre viviendas de uso turístico inflama a sus propietarios

Las principales asociaciones de alojamientos tradicionales y otros colectivos dan la bienvenida al nuevo decreto sobre viviendas de uso turísticos aprobado por el Gobierno, pero genera un fuerte rechazo entre los propietarios, que anuncian una batería de recursos en los tribunales contra una norma que consideran innecesaria e ilegal y que tiene en su carácter retroactivo su requisito más controvertido.

Manuel Casino | Octubre 2025

El nuevo decreto para regular las viviendas de uso turístico en Cantabria, en vigor desde el pasado 25 de julio, no parece que vaya a traer precisamente la tranquilidad a un sector en constante ebullición. Frente al apoyo, aunque con matices, expresado por las asociaciones que representan a los alojamientos tradicionales –hoteles, campings y turismo rural–, que, en general, consideran positivo el paso dado por el Ejecutivo regional para poner orden en esta actividad y fomentar un turismo de calidad, el descontento reina entre los propietarios de estas viviendas, que ya han alzado la voz contra una normativa que consideran innecesaria, además de ilegal, y sobre la que anuncian un aluvión de demandas en los juzgados.

Al enfado de los titulares de esta modalidad alojativa se une la preocupación e intranquilidad de muchos ayuntamientos de la región, sobre los que el decreto autonómico traslada ahora la responsabilidad de regular estos negocios al exigir un certificado de compatibilidad urbanística que cada municipio deberá expedir en función de los criterios que decida establecer, y que tendrán que obtener todos los inmuebles, los nuevos que inicien a partir de ahora la actividad económica y los que ya funcionaban con anterioridad.

“Auguro el caos”, advierte Jaime Paino, presidente de la Asociación de Viviendas de Uso Turístico de Cantabria (Avutcan), un colectivo que representa los intereses de alrededor de 700 propietarios individuales y en la que, según subraya, a lo largo de los últimos meses se han integrado también 25 empresas gestoras, algunas de las cuales aglutinan a más de un centenar de pisos turísticos.

Jaime Paino, presidente de la Asociación de Viviendas de Uso Turístico de Cantabria (Avutcan). Foto: Nacho Cubero.

“Nunca hemos entendido la necesidad de elaborar este nuevo decreto”, se apresta a explicar. En lugar de luchar contra las viviendas de uso turístico ilegales que, dice, son el verdadero problema, Paino lamenta que la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte haya preferido perseguir a las viviendas legales que habían conseguido regularizar su actividad de acuerdo con el anterior decreto de 2019, que recuerda fue “aceptado por todos” y al que no duda en calificar de “muy bueno” y “eficaz” porque en ese momento consiguió regularizar la actividad de “más de 4.000 viviendas” en la región. “Este nuevo, en cambio, que surge más por una necesidad política que real, conlleva cambios que eliminan la esencia de los que son las viviendas de uso turístico (VUT) y, sobre todo, dispone de un carácter retroactivo que consideramos totalmente ilegal”, señala.

Momento ‘cero’

Al respecto, Paino, propietario de un piso turístico en Mogro y titular también de una empresa gestora de este tipo de viviendas, resuelve que el Gobierno regional podría haber elaborado una normativa con un momento “cero” para obtener nuevas licencias –“que, aunque con peros, seguramente podríamos haber aceptado”– en su lugar, censura que haya apostado por introducir una retroactividad que, vaticina, empujará a la ilegalidad a cientos de VUT: ”Vamos a exigir medidas cautelares para que no se puedan revocar las licencias ya concedidas”, aclara Paino consciente de que muchas viviendas no podrán adaptarse a las nuevas normas y que, en consecuencia, verán cómo sus expectativas de negocio se ven truncadas de la noche a la mañana tras asumir, en muchos casos, importantes gastos en la adquisición o reforma de los pisos. “No se pueden cambiar las reglas de juego en mitad de la partida”, recalca sobre la nueva exigencia de ese certificado de compatibilidad urbanística y antes de preguntarse en base a qué lo otorgará cada ayuntamiento. “Esa es la pregunta”, se apresura a contestar consciente de que, de los 102 municipios de la región, solo 36 cuentan con Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) y únicamente en dos de ellos –Torrelavega y Ribamontán al Mar– se hace referencia de pasada a esta modalidad alojativa. “El resto, se rigen por normativas subsidiarias del siglo pasado, cuando esta actividad ni existía”.

Así las cosas, el presidente de Avutcan sostiene que cada ayuntamiento decidirá arbitrariamente qué es compatible y qué no lo es. “Dependiendo en qué municipio esté la vivienda ubicada, a unos propietarios se les permitirá ejercer la actividad y a otros no. Esto sin duda generará una inequidad entre los cántabros muy importante, sobre todo porque no hay un criterio que guíe cuál debe ser la decisión a tomar. Será una decisión personal, basada en una visión subjetiva de una norma urbanística subsidiaria del siglo XX o de un PGOU que no recoge nuestra actividad”, pronostica visiblemente contrariado ante la posibilidad de que, al final, haya 102 decretos, tantos como ayuntamientos.

Hasta el momento, en Santander, el municipio de Cantabria con más viviendas de uso turístico, el consistorio ya ha anunciado su intención de exigir a todos los pisos turísticos que estén en planta baja o tengan acceso exterior. Arnuero, por su parte, ha avanzado que va a exigir que cada propiedad tenga una plaza de aparcamiento por habitación. En este sentido, Paino razona que, después de la reforma de la Ley de Propiedad Horizontal (LPH) del pasado 3 de abril, que prohíbe por defecto la actividad de alquiler turístico en las comunidades de propietarios, salvo que expresamente decidan lo contrario 3/5 partes de los vecinos, cabía preguntarse si la vivienda objeto de uso turístico estaba en un edificio sujeto a la LPH. “Ahora, además, hay que preguntar en qué municipio está porque se puede dar la paradoja de que, en una misma calle, esté permitido en altura en el número 2, y no en el 4 porque alguien ha decidido que un edificio está marcado con un determinado uso y otro no. Esto ya está sucediendo en Suances, en Comillas o en Castro Urdiales”, avisa. “Este decreto va ser de difícil aplicación” resuelve tal y como, según asegura, ha reconocido el propio consejero de Turismo en unas declaraciones.

La paz vecinal

Unas críticas a este decreto que no son del todo compartidas por el presidente del Colegio de Administradores de Fincas de Cantabria (Cafca), Alberto Ruiz-Capillas, quien considera que este texto normativo está incardinado con la citada reforma de la LPH. “Si antes por defecto las viviendas de uso turístico estaban permitidas, ahora por defecto están prohibidas”, explica sobre esta actividad que la mayoría de las comunidades de propietarios entienden que perturba la paz vecinal. “Me parece bien que se regule y que para evitar molestias a los vecinos esta actividad solo se pueda llevar a cabo en planta baja o con entrada independiente”, aclara Ruiz-Capillas sabedor de que, con estas nuevas condiciones, muy pocos pisos turísticos se van a poder poner en marcha.

Alberto Ruiz-Capillas, presidente del Colegio de Administradores de Fincas de Cantabria. Foto: Nacho Cubero.

“Creo que, salvo en contadísimas excepciones, va a ser difícil que las comunidades de propietarios den nuevos permisos”, resalta antes de recordar que las comunidades son como una “gran familia” en la que todos se conocen y entre cuyos miembros, ya sean propietarios o inquilinos de larga estancia, se establecen vínculos de confianza. “Y la sociedad no está preparada, al menos de momento, para convertir un edificio en un establecimiento de hostelería”, concede.

Sobre los efectos del decreto, el presidente de los administradores de fincas cántabros manifiesta la obligación de su colectivo de ser “neutrales” porque administran los intereses tanto de propietarios que apuestan por esta actividad como de los que se ponen a ella por las inseguridades y molestias que genera. Sin embargo, en su calidad también de abogado, Ruiz-Capillas no participa de la retroactividad. “Toda la jurisprudencia tiende a lo contrario porque va en contra de los derechos adquiridos. Por eso, de hecho, la reforma de la LPH deja muy claro que no tiene carácter retroactivo”, subraya.

Los fondos de inversión

El presidente de Avutcan, por su parte, además de insistir en que esta normativa autonómica en lugar de eliminar los pisos turísticos ilegales lo que va a conseguir es que los legales pasen a no serlo, critica que el texto aprobado también abre la puerta a que fondos buitres o de inversión pasen a ser propietarios de licencias y a monopolizar el sector. “Mucho me temo, porque nadie ha dicho lo contrario, que a edificios completos, que ya se están haciendo en ciudades como Santander, sí se les va a permitir ejercer la actividad en altura al estar todo el inmueble destinado a viviendas de uso turístico, pero no así al propietario particular”, anticipa.

De otro lado, también alerta de que este decreto, muy similar según sostienen algunos propietarios al aprobado en Barcelona, no va a solucionar el problema de acceso a la vivienda, como tampoco lo ha hecho en la capital catalana, donde afirma que, tres años después de su aprobación, no se ha abaratado el precio ni se ha aumentado el número viviendas en alquiler, sino todo lo contrario, y que aún hoy miles de apartamentos turísticos continúen funcionando de manera ilegal. “Lo único que se ha conseguido es aumentar el precio de los hoteles, que es a quienes más les interesa todo esto”, zanja.

“La diferencia con Barcelona”, continúa Paino, “es que allí dieron una moratoria de diez años para que los propietarios que no pudieran adaptarse a la normativa recuperaran al menos parte de la inversión realizada, mientras que aquí solo nos han dado ocho meses” A su juicio, esta ausencia de plazos para adaptarse provocará, según sus cálculos y solo en Santander, que más de 1.000 viviendas vayan a pasar a la ilegalidad.

Turistas en el Sardinero, ante una playa llena de gente, este pasado verano. Foto: Nacho Cubero.

Además, el presidente de Avutcan alerta del elevado uso esporádico de la vivienda que existe en la capital cántabra y en municipios como Noja –el más alto de toda España, según sus palabras–, es decir, que sus propietarios las usan en algún momento del año. Por tanto, razona que esas viviendas, si pierdan sus licencias de uso turístico, no saldrán al mercado de alquiler de largo plazo. “O seguirán siendo usadas algunas semanas por sus propietarios o las dejarán vacías, como ya hay otras 50.000 en Cantabria, pero en ningún caso resolverá el problema estructural de la vivienda que viene determinado por otros muchos factores, pero desde luego no por las VUT, que solo representan el 1,2% del total del parque urbanístico de Cantabria”, enfatiza.

Vuelta atrás

Ante la que considera una “vuelta atrás” y un “calco” del decreto de alojamientos extrahoteleros que regía antes del aprobado en 2019, Paino recuerda que su actividad no es un servicio de hospedaje. “Nosotros alquilamos las viviendas para estancias cortas, pero no damos desayunos, ni ofrecemos servicios de limpieza o de hostelería”, razones por las que, sostiene, están exentos de IVA y en las declaraciones de la renta las ganancias obtenidas por este alquiler tributan como rendimientos de capital inmobiliario, al igual que lo hacen los alquileres de temporada o de largo plazo.

Así, lamenta que el ayuntamiento de Santander haya dado “un giro circense” para interpretar, frente a la opinión de otros organismos que los pisos turísticos no son hospedaje, que sí lo son y, por tanto, querer aplicar una normativa al efecto. “Si fuera así, ¿por qué no han hecho nada desde 2019, cuando ya son conocedores de las licencias concedidas? O ¿acaso es el plazo de alquiler el que determina el tipo de actividad económica?”, se pregunta el presidente de Avutcan alarmado ante la posibilidad de que cada municipio considere arbitrariamente si las VUT son o no un servicio de hospedaje.

En su opinión, parte de este problema radica en la etiqueta de turístico que acompaña a su actividad y que no comparte de ningún modo porque, según resalta, dan servicio de estancias cortas a muchos otros colectivos que no son turistas. “Alojamos a familias de deportistas que acuden a Cantabria a competir; a personas que vienen a visitar a familiares hospitalizados o a hijos que están estudiando en las universidades; a profesionales que asisten a congresos y ferias; a empleados de UTE con proyectos de trabajo en la región… Alojamos a muchísimas personas que no vienen de vacaciones. ¿Dónde se van a alojar si perdemos las licencias, en hoteles que han aumentado sus tarifas?”, vuelve a cuestionarse Paino.

«Nosotros no somos competencia de los hoteles. Y las cifras lo dicen». Jaime Paino, de Avutcan.

En este sentido, alude a diferentes encuestas que reflejan que el 80% de sus clientes no se plantea cambiar de modalidad alojativa e irse a un hotel. “Si no encuentran viviendas de uso turístico en Cantabria irán a otras zonas, pero no a un hotel, del mismo modo que el usuario de camping, si no encuentra plaza, buscará otro destino, pero no cambiará su tipo de hospedaje. Nosotros no somos competencia de los hoteles. Y las cifras lo dicen”, recalca.

Sin consenso

Por otra parte, Jaime Paino niega que este decreto sea fruto del consenso de las partes implicadas. “Que no hablen de consenso en su elaboración porque no es así. Nosotros no nos sentimos representados y en ninguna ocasión nos hemos sentado para participar en su elaboración. Mienten con mayúsculas. La consejería se habrá reunido muchas veces con las asociaciones de Hostelería y Turismo Rural, que son las que realmente han redactado esta norma, pero no con nosotros”, enfatiza.

En su opinión, es como si el decreto que regula la ganadería se hiciera contando con los pescadores. “Me he reunido muchas veces con los trabajadores del mar para hablar del campo y ninguna vez con los ganaderos”, compara para explicar que, pese a su condición de colectivo con una posición central en este mercado, no se han sentido escuchados. Por su parte, el presidente de los administradores de fincas de Cantabria también reconoce que no ha participado en la elaboración de este decreto, aunque sí lo hizo en la del anterior. “No nos han llamado. Será porque han entendido que no somos necesarios”, puntualiza.

De cierre, Paino lamenta que sean los tribunales los que la final decidan si el decreto es o no legal. “No nos parece un buen texto, pero habríamos aceptado un cambio de reglas a partir de un momento cero, pero en ningún caso la retroactividad”, vuelve a insistir. “Aunque desde la consejería siempre nos dicen que están abiertos a cualquiera, al final han hecho lo que han querido. Y es una pena porque se podría haber evitado muy fácilmente. Ahora, habrá que esperar a que hable la Justicia”, sentencia.

por Redacción
https://www.cantabrianegocios.es/wp-content/uploads/2025/10/Revista-economica-Cantabria-Negocios-informacion-noticias-economia-Cantabria-pisos-turisticos-bajo.jpg 854 1280 Redacción https://www.cantabrianegocios.es/wp-content/uploads/2021/03/logo-CN.png Redacción2025-10-28 12:32:352025-10-28 12:32:35La nueva legislación sobre viviendas de uso turístico inflama a sus propietarios
•, Empresarios

El incipiente grupo hostelero de María Ángeles Calvo

Vinculada durante años a la promoción inmobiliaria, la crisis de 2008 llevó a la empresaria María Ángeles Calvo a abrirse camino en la hostelería, a pesar de no contar ni con experiencia, ni con antecedentes familiares en este sector. Hoy gestiona los restaurantes Casimira y La Capitana, al que incorpora ahora un tercero, El Bonito, todos ellos en la zona de Puertochico. A las puertas de iniciar su temporada alta, la empresaria hostelera apunta a la alarmante falta de mano de obra y a las crecientes bajas laborales como dos de los principales problemas que afectan al conjunto de una actividad que puede ver con ello limitado su crecimiento.

Manuel Casino | Octubre 2025

De origen lebaniego, María Ángeles Calvo lleva 37 años en Santander. Vinculada durante años a una promotora de viviendas, la crisis de 2008 le acercó a la hostelería, un sector en el que reconoce que no contaba con antecedentes familiares. Hoy, es la titular de dos conocidos establecimientos de la capital cántabra asentados en Puertochico que dan empleo a unas 25 personas y a los que en unos días se sumará un tercero local, de nombre El Bonito, que abrirá en está misma zona convertida desde hace tiempo en uno de los principales reclamos gastronómicos de la ciudad. Calvo, que se identifica más con el término empresaria que con los de emprendedora o hostelera, admite que los inicios nunca son fáciles, y menos aún para una mujer en un sector, como casi todos, dominado generalmente por hombres. “Siempre hay más problemas por ser mujer”, conviene, antes de aclarar que abrir un negocio “siempre da vértigo”.

“Cuando abrí el primero —Casimira, en 2011— a los ocho meses lo hubiera regalado. Luego, no tuve intención de abrir un segundo y ahí está —La Capitana, en 2019—. Ahora, casi seis años después, aún tenía menos ganas de un tercer proyecto y, por circunstancias de la vida, aquí estoy”, relata la empresaria en el repaso al encadenamiento de aperturas que ha dado lugar a un incipiente grupo de restaurantes, y explica las circunstancias que han dado lugar al último: “Lo he hecho porque es un establecimiento que no requiere mucho personal. De no ser así y de estar donde está —muy cerca de los otros dos, de los que le separan apenas unos pocos metros—, no me hubiera lanzado. En cualquier caso, prefiero dos que cuatro, advierte sobre la posibilidad de embarcarse en un futuro en nuevas iniciativas. Al menos, en principio”, cierra con una sonrisa.

María Ángeles Blanco posa en El Bonito, el restaurante que se suma ahora al grupo formado por el Casimira y La Capitana. Foto: Nacho Cubero.

Un nuevo reto empresarial que asume “ilusionada y entusiasmada” pero sin esconder lo complicado que en ocasiones resulta dar este paso. “Aunque sea un mero cambio de titularidad, como es el caso, es todo un vía crucis. Solo cambiar la titularidad del agua es algo tremendo. Hay quienes incluso desisten después de meses de intentarlo”, advierte un tanto contrariada. Unas dificultades a las que ahora se añade, además, la compleja situación que vive el sector a la hora de encontrar personal. “Ese es el problema fundamental”, afirma. Por eso, no duda en destacar que, a día de hoy, quien tiene un trabajador tiene un gran tesoro. “Contar con un buen trabajador es como si te tocara el euromillón”, enfatiza esta empresaria que reconoce que cada año se enfrenta a más y más problemas para contratar mano de obra. “Antes al menos te llegaban currículums, pero ahora ni eso. Llamas a diez personas y con suerte se presenta una”, explica con evidente preocupación convencida, no obstante, de que no se trata de un problema exclusivo de la hostelería, sino que se extiende en general a todos los sectores. “Afortunadamente, yo cuento con un porcentaje alto de personal estable que mantengo también durante el invierno, aunque haya meses en los que no necesite tanta plantilla. De hecho, varios trabajadores llevan conmigo desde el principio”, reflexiona.

Pero no es el único obstáculo al que se enfrenta el sector. En su opinión, a esta preocupante falta de personal hay que sumar las bajas laborales, un problema cada vez más relevante a tenor de los últimos datos conocidos, que reflejan que las bajas por enfermedad común han alcanzado su récord histórico en Cantabria en 2025, con 10.551 hasta abril.

Temporada estival

De cara al inminente inicio de la temporada estival, Calvo prefiere no hacer previsiones y esperar a que concluya. “No quiero adelantarme porque tampoco sirve de mucho ver la ciudad llena de gente si luego el consumo es mínimo”, advierte sobre una caída en el ticket medio que, según subraya, viene consolidándose tras la pandemia. “Antes se gastaba con más alegría”, recuerda. “El verano pasado fue bastante bueno, aunque hay que tener en cuenta que la temporada se reduce a poco más de mes y medio, desde mediados de julio hasta finales de agosto, cuando la caída es brutal”, razona para dejar claro que aquí el invierno es muy largo.

“Diría que en hostelería hay dos etapas a lo largo del año. Una primera, de enero a junio, que suele ser bastante mala y en la que hay que esperar a que haya algún puente o a Semana Santa. Y una segunda, de julio a diciembre, que es mucho más estable y en la que descansa buena parte de los resultados del ejercicio”. En cualquier caso, esta empresaria coincide en resaltar el papel fundamental que juega la climatología para el devenir del sector. “Que haga buen tiempo es muy importante”, aunque, resuelve, esta afirmación admite algún que otro matiz. “Claro que es fundamental el clima, pero si los días de verano salen nublados, en negocios como los míos también trabajas a mediodía. En cambio, si luce el sol, todo el mundo está en la playa y tienes que esperar a que caiga la tarde. Obviamente, ocurre todo lo contrario si habláramos de negocios a pie de playa”, precisa.

Tres restaurantes, tres conceptos

Sobre su nuevo establecimiento, aclara que en ningún caso hubiera dado el paso si esta oportunidad no hubiera surgido en Puertochico. “Tener uno tan cerca de otros te facilita bastante las cosas”, afirma consciente de que tendrá que repartir aún más su tiempo para poder atenderlos, si bien avanza que en estos primeros meses dedicará más atención a El Bonito que al resto, al menos hasta que defina el tipo de público y la oferta. En este caso, Calvo avanza su intención de que el perfil de tipo de negocio del nuevo local se sitúe a medio camino entre el de Casimira, enfocado al picoteo y a una comida más informal que incluye también el desayuno; y el de La Capitana, que responde más al clásico concepto de restaurante elegante para una ocasión especial, cocina más refinada y precios algo más elevados.

En principio, la idea de El Bonito, en consonancia con lo que indica su nombre, es la de dar protagonismo a este pez durante el la temporada de verano para, después y siguiendo un poco el hilo conductor de su local más veterano, en el que desde sus orígenes triunfan el tomate natural y la tortilla, ofertar también estos productos, pero en otras presentaciones. “Queremos elaborar una buena salsa de tomate para acompañar diferentes platos y ofertar huevos fritos caseros con patatas hechas en sartén”, apunta la empresaria hostelera. En barra, además, adelanta la oferta de “una buena” gamba roja y de otros productos del mar para consumir incluso por unidades.

Al fijar la vista en sus negocios, María Ángeles concede que los tres establecimientos están guiados por ofrecer productos de calidad, buen pan recién horneado e intentar mimar a la clientela. “Ese es el denominador común, además de cuidar pequeños detalles”, resume satisfecha de contar con numerosos clientes que lo son de los dos negocios y que ahora aspira a que también lo sean del tercero.

Desestacionalizar el turismo

En cuanto a la tan ansiada desestacionalización del turismo, esta hostelera coincide en la importancia de promover la celebración de congresos en Santander, y de algún que otro festival de música o de cine, además de programar atractivas exposiciones. “La ciudad va a contar en breve con una más que interesante oferta cultural que hay que saber poner en valor para ser capaces de atraerá nuevos públicos a lo largo de todo el año”, subraya.

María Ángeles Calvo, que sostiene que en Cantabria se puede comer barato y bien, aunque reconoce que lo lógico es que lo bueno se tenga que pagar, no comparte plenamente que caminemos hacia una hostelería de fin de semana. “Es verdad que antes se salía más, pero depende del tipo de negocio. Casimira, por ejemplo, trabaja casi todos los días y La Capitana lo hace muchísimo mejor los fines de semana. Pero es normal por el tipo de negocio que es cada uno”, especifica.

El restaurante La Capitana responde a la idea de restaurante clásico. Foto: Nacho Cubero.

Sobre los cambios en los hábitos de los clientes, comparte la opinión extendida en el sector de que, de un tiempo a esta parte, las cenas y el alterne a partir de ciertas horas han caído en picado, especialmente entre semana. “Cada vez se cena menos fuera de casa, pero no más pronto” puntualiza sobre la vuelta a los horarios nocturnos para cenar tan habituales antes de la pandemia. “Sigo recibiendo reservas para cenar a las diez y media de la noche, si bien también es cierto que ahora se han reducido un poco los horarios de los restaurantes y lo normal es que a las 12,30 o la una de la madrugada como muy tarde cierren sus puertas”.

En relación a los horarios de cocina, anuncia su idea de dar de comer en su nuevo local hasta las cinco de la tarde. Pero todo dependerá, advierte, de que encuentre o no personal, incide de nuevo sobre este problema que lleva camino de convertirse en crónico. En cualquier caso, esta empresaria apunta a la tendencia creciente de reducir los horarios de apertura de la hostelería para adaptarse tanto a las necesidades de descanso de las plantillas como de los nuevos hábitos de los clientes. “Antes era normal que muchos bares abrieran de siete de la mañana a una de la madrugada. Ahora, en general, los horarios se concentran en momentos más puntuales y habrá que ir acomodándose a esos picos de demanda. Si, además, no hay personal, en lugar de abrir siete días a la semana, habrá que hacerlo solo cuatro”, remata.

Cultura gastronómica y redes sociales

De otro lado, la propietaria de estos tres negocios hosteleros destaca la cultura gastronómica de sus clientes, especialmente entre las personas de cierta edad. “En general, las personas que ha comido bien en casa desde pequeños, cuando sus madres y abuelas cocinaban, saben más de cocina que las nuevas generaciones, más acostumbradas a la comida rápida”, detalla. “De hecho, las personas que más comen son las de mayor edad, muchos de los cuales aún piden primer plato, segundo y postre lo que, por lado, no es ya nada habitual. Los abuelos y los franceses. El resto, se inclina más por platos a compartir y un segundo, y eso con suerte”, concreta la empresaria.

Asimismo, Calvo resalta la importancia de la formación continua en un sector al que acceden muchos trabajadores sin experiencia previa. Según lamenta, hay dos o tres escuelas que no dan abasto para formar a todo el personal que demanda el sector, que necesita muchas más personas de que las que salen de estos centros de formación. “Pero aquí volvemos a lo mismo: como no hay mano de obra, tenemos que coger lo que hay, tengan o no experiencia”, resuelve sobre la realidad de un mercado laboral al que mayoritariamente ahora acceden extranjeros. “El 70% de mi plantilla está formada por personas de fuera de España y son trabajadores fabulosos”, explica.

Una camarera en el restaurante La Capitana. Entre este y el Casimira suman una plantilla de unos 25 trabajadores, de los que el 70% ha nacido fuera de España. Foto: Nacho Cubero.

En cuanto a la necesidad de digitalizar el sector, María Ángeles explica que ella siempre ha trabajado con herramientas digitales. “Desde que abrí Casimira he apostado por su uso y he instalado en los tres negocios ‘cashguard’”, el sistema avanzado de gestión de efectivo y cobro inteligente que, según reconoce, pasa por ser una de las mejores inversiones que ha hecho. “Dar a un botón y que te cuadre perfectamente la caja te ahorra tiempo y te evita muchos dolores de cabeza” cuando antes, recuerda, cuadrar la caja era casi misión imposible.

Sobre la cada vez mayor presencia en las redes sociales de la gastronomía en general y de los negocios hosteleros en particular, María Ángeles Calvo considera que corremos en riesgo de terminar comiendo con los ojos. “Creo que realmente existe una cierta sobresaturación. Están bien pero, como ocurre con todo, con cierto control. La gente llega al restaurante, le sirves el plato y le hacen veintisiete fotos. Cuando lo quieren comer, ya está frío”, ilustra sobre esta tendencia a fotografiarlo todo, sobre todo entre las nuevas generaciones.

por Redacción
https://www.cantabrianegocios.es/wp-content/uploads/2025/10/Cantabria-negocios-revista-economia-empresas-noticias-reportajes-Maria-angeles-calvo-restaurante-capitana-casimira-barra.jpg 853 1280 Redacción https://www.cantabrianegocios.es/wp-content/uploads/2021/03/logo-CN.png Redacción2025-10-14 12:12:282025-10-14 12:14:36El incipiente grupo hostelero de María Ángeles Calvo
•, Actualidad

Los mecánicos y pilotos de drones se forman en Laredo

El IES Fuente Fresnedo de la villa pejina abre una puerta para acceder a un amplio catálogo de profesiones vinculadas a una actividad de creación reciente, pero mucho futuro, con el Curso de Especialización en Aeronaves Pilotadas de Forma Remota, una formación pionera en Cantabria que combina teoría, práctica y legislación para preparar a sus alumnos para un nuevo mercado laboral.

Ana Bringas | Octubre 2025

El ‘boom’ de los vídeos a vista de pájaro sobrevolando paisajes de infarto, edificios emblemáticos o ciudades enteras ha revolucionado nuestra manera de explorar el mundo. En esa ecuación están más que presentes los drones: unos dispositivos fascinantes que además de suponer una herramienta para conseguir nuevas perspectivas en fotografía y videografía, sirven para completar tareas muy versátiles, como realizar inspecciones en infraestructuras, monitorear la fauna y la flora, apoyar los trabajos de búsqueda en casos de rescate o simplemente entretener. Esto abre la puerta a nuevas posibilidades en el abanico del mercado laboral, donde ser piloto de drones ya no es ninguna fantasía de ciencia ficción.

En este contexto, el Curso de Especialización en Aeronaves Pilotadas de Forma Remota del Instituto de Educación Secundaria (IES) Fuente Fresnedo de Laredo permite a sus alumnos formarse para ello y para acceder a las múltiples salidas laborales que ofrece esta tecnología. Los estudiantes aprenden sobre legislación y permisos para volar drones de manera segura y responsable; sobre reparación y creación de estos aparatos; y también a pilotarlos en diferentes modalidades, ya sea con gafas de realidad virtual en FPV (visión en primera persona) o en vuelo visual directo de manera convencional. De esta forma, adquieren habilidades prácticas y teóricas para dominar el vuelo de drones y aprovechan sus posibilidades en diferentes campos.

El curso -pionero en Cantabria- aborda temas como la seguridad aérea, la privacidad y la ética en el uso de drones, así como la programación y el mantenimiento de estos dispositivos. Los alumnos también aprenden a analizar y procesar datos capturados por los drones, lo que les permite aplicar sus conocimientos en diversas industrias, desde la agricultura hasta la construcción y la seguridad.

Cristóbal García Riegas, director del Curso de Especialización en Aeronaves Pilotadas de Forma Remota, del IES Fuente Fresnedo, en Laredo. Foto: Nacho Cubero.

Con la creciente demanda de profesionales capacitados en el uso de drones, este curso ofrece una oportunidad para formar parte de un sector laboral en auge. Durante el período 2024-2025, el curso ha completado su segunda promoción de estudiantes. Aunque se trata de una formación relativamente nueva, ya ha experimentado importantes cambios, como la implementación de la nueva Ley de Formación Profesional, que obliga al alumnado a realizar prácticas en empresas. Así lo explica Cristóbal García Riegas, director de la formación, quien afirma que se trata de un curso “muy completo, que aborda todos los aspectos y no se limita solo a la electrónica”.

Si bien la formación está dirigida a cualquier persona interesada en el mundo de los drones, el plan de estudios se ha diseñado pensando también en quienes ahora mismo están trabajando y necesitan compatibilizar la asistencia a las clases con su jornada laboral. El horario es vespertino —de lunes a jueves, de 15:30 a 20:30 horas—, con la sesión del lunes en formato ‘online’. Esta organización permite a los estudiantes compaginar los estudios con su empleo. De hecho, algunos de ellos se han matriculado movidos por la curiosidad o con la intención de aplicar los conocimientos adquiridos en su trabajo actual.

La legislación como base de los contenidos

Entre los contenidos que se imparten, la legislación ocupa un lugar fundamental. Los alumnos reciben formación teórica sobre las normativas que regulan el uso de drones, incluyendo las zonas habilitadas para el vuelo y los permisos necesarios para pilotar uno. En este ámbito, se prepara al alumnado para obtener las tres certificaciones oficiales exigidas para volar: A1-A3, A2 y STS. Aunque los exámenes los realizan de forma autónoma, los estudiantes salen titulados, ya que se presentan a través de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA). Además, el centro está intentando convertirse en entidad examinadora oficial de AESA, lo que facilitaría aún más el proceso para los futuros alumnos.

Los estudiantes aprenden a pilotar tanto en FPV, mediante gafas de realidad virtual que simulan estar a bordo del dron, como en modo visual directo, es decir, de manera convencional. Se practican distintos tipos de vuelo según el objetivo: por ejemplo, no se vuela igual para grabar un vídeo que para hacer fotografías aéreas, ya que cada modalidad exige técnicas específicas. “Parece una tontería, pero no se puede grabar un vídeo haciendo eses”, señala el director, Cristóbal García Riegas.

Un aspecto destacado, y una de las aplicaciones prácticas de estos aparatos, es el uso de drones para fotogrametría, una técnica mediante la cual se planifica un vuelo y se capturan imágenes en distintos puntos para reconstruir, a través de software especializado, una imagen tridimensional de un edificio, terreno u otra estructura. Este proceso también enseña a gestionar y procesar los archivos resultantes del vuelo, una competencia muy demandada en sectores como la topografía, la arquitectura o la ingeniería civil.

Profesores y alumnos del curso, en las instalaciones del IES Fuente Fresnedo con parte del material utilizado en el programa formativo. Foto: Nacho Cubero.

Además, los alumnos aprenden a montar drones desde cero, lo que contempla tanto la construcción como la reparación y configuración de estas aeronaves. Si bien es cierto que los drones comerciales incluyen sistemas más complejos y avanzados, fruto de años de desarrollo e ingeniería, como la detección automática de zonas de vuelo restringidas según la legislación vigente, los artesanales que se fabrican durante el curso cumplen con lo necesario para el vuelo. “Nosotros enseñamos lo básico, sobre todo con drones FPV, que se vuelan con gafas y te dan la sensación de estar literalmente subido en el dron”, explica García Riegas.

La formación despierta mucha curiosidad e interés, especialmente entre personas adultas que ya están insertas en el mercado laboral. Sin embargo, no todos los que se matriculan logran completarlo. Aunque cada año se reciben numerosas consultas y solicitudes, y suelen comenzar el curso unas 15 personas, muchos estudiantes deben abandonarlo por la dificultad de compaginarlo con sus responsabilidades profesionales. Este curso 2024-2025 se matricularon diez alumnos, y el año anterior fueron nueve quienes formalizaron su inscripción. La mayoría de quienes finalmente se gradúan también pertenecen a este perfil: adultos con años de experiencia laboral que buscan reinventarse, mejorar su perfil profesional o explorar un campo nuevo.

Salidas profesionales

Las salidas profesionales que ofrece este título son variadas y se ajustan a los contenidos: desde la reparación y creación de drones hasta tareas más específicas como la gestión de permisos de vuelo o la captación audiovisual, pasando por el pilotaje profesional. De hecho, existen empresas especializadas únicamente en tramitar autorizaciones y cumplir con una legislación cada vez más exigente. Según indica Cristóbal García Riegas, en Cantabria se detecta una creciente demanda especialmente en el ámbito de los pilotos para grabaciones. “Se prevé que a medio plazo también habrá un importante nicho laboral en el campo de la reparación técnica de drones, sobre todo en los modelos de mayor envergadura, que por normativa solo pueden ser manipulados por personal autorizado”, destaca. Actualmente, entre tres y cuatro de cada cinco alumnos que finalizan el curso ya están trabajando en el sector, si bien muchos lo hacen como actividad complementaria a su ocupación principal.

Un ejemplo del potencial profesional del curso es el caso de Alfredo Tejada, un joven de 25 años apasionado desde niño por el mundo del radiocontrol, a quien su padre animó a dar el paso tras haber volado drones por cuenta propia. “La formación es muy completa: he aprendido muchísimo sobre montaje, configuración, control… Todo”, cuenta Alfredo, quien decidió realizar el curso movido por el interés personal. Su inquietud por viajar, pilotar y explorar lo llevó más lejos de lo que imaginaba: recientemente ha sido contratado en Galicia como piloto de drones en un equipo de despliegues de la empresa Marine Instruments, líder mundial en el desarrollo y fabricación de equipos electrónicos adaptados al medio marino, que en los últimos años ha ampliado su actividad hacia nuevos mercados como la acuicultura y el ámbito de la Seguridad y Defensa.

Esta compañía española trabaja con el Ministerio de Pesca y con las fuerzas armadas, vendiendo drones a embarcaciones y colaborando en la verificación de prototipos o la formación de pilotos de la Armada. “Me pareció muy interesante. Empecé por mera curiosidad y no esperaba acabar así, pero la empresa me gustó y el trabajo también”, afirma Alfredo. Tras superar un mes de entrevistas, ya se ha incorporado oficialmente al proyecto. “Espero que salga bien. Es mi idea de futuro”, concluye entusiasmado.

Alumnos pilotando un dron mediante el sistema FPV, o de visión en primera persona, que permite seguir el vuelo desde la perspectiva que se tendría a bordo del propio aparato. Foto: Nacho Cubero.

Otro caso que ilustra la diversidad del perfil del alumnado es el de Fernando Santos Seco, veterinario de 51 años que ya cuenta con una trayectoria profesional consolidada, pero que decidió inscribirse en el curso con la intención de ampliar sus competencias y aplicar el uso de drones a su ámbito laboral. Con un máster en gestión cinegética, Fernando está vinculado al control y monitoreo de fauna silvestre, un campo en el que los drones ofrecen cada vez más posibilidades. “Los controles en campo se están haciendo con drones y yo quería estar preparado para eso”, explica. Aunque reconoce que volar libremente es cada vez más complicado por la regulación vigente, su objetivo al apuntarse fue formarse y obtener los permisos oficiales. “Cada uno enfoca el uso de los drones según sus propias necesidades”, afirma.

El curso continúa adaptándose a las necesidades del entorno profesional. Según explica su director, cada año se lanzan nuevos proyectos y colaboraciones con el objetivo de ampliar las posibilidades formativas y laborales del alumnado. Para el próximo curso, está prevista una colaboración con el CIFP La Granja de Heras, un Centro Integrado de Formación Profesional en el sector agroalimentario que imparte enseñanzas de formación profesional agraria. Esta alianza permitirá formar a estudiantes de Heras en el uso y configuración de drones para el control de plagas agrícolas, integrando así los conocimientos aeronáuticos con aplicaciones reales en el sector primario. Se trata de una iniciativa que consolida la utilidad transversal del curso.

por Redacción
https://www.cantabrianegocios.es/wp-content/uploads/2025/10/Cantabria-negocios-revista-economia-empresas-noticias-reportajes-drones-formacion-detalle.jpg 960 1280 Redacción https://www.cantabrianegocios.es/wp-content/uploads/2021/03/logo-CN.png Redacción2025-10-07 12:14:192025-10-07 12:14:19Los mecánicos y pilotos de drones se forman en Laredo
•, Empresas, Entrevistas

Manuel Lobeira, CEO de Acorde Technologies: “El éxito de la empresa radica en la fiabilidad de sus desarrollos y productos”

Con una plantilla de 62 trabajadores y una facturación que este año rondará los diez millones de euros, Acorde Technologies es una empresa cántabra con vocación internacional que lleva la innovación en su ADN y que destaca hoy como un referente mundial en radiofrecuencia de altas prestaciones para comunicaciones por satélite en el sector aeroespacial y de defensa. Manuel Lobeira, su CEO, aborda en esta entrevista los principales retos de la compañía, entre los que resalta la captación de talento, y resuelve que su apertura a la sociedad y el creciente gasto militar representan el cóctel perfecto para que de aquí a diez años tengan el viento de cola.

Manuel Casino | Septiembre 2025

Pregunta.– De la Universidad de Cantabria al cielo. ¿Le ha sorprendido este éxito?

Respuesta.– La empresa en origen es un desarrollo para Indra que buscaba a alguien que nacionalizase los productos y que contactó con la Universidad de Cantabria, responsable del diseño. Cuando Indra preguntó qué empresa podía fabricarlos, José Luis García [catedrático de la UC fallecido en 2011 y uno de sus impulsores] estuvo muy hábil y les contestó: la empresa que voy a crear ahora mismo. En ese momento ya nos dimos cuenta de que lo que estábamos haciendo era sustituir tecnología americana. Lo mismo que la tecnología de Estados Unidos se compraba en España, Italia, Francia o Alemania, entendimos que también deberíamos de ser capaces de visitar a los países colindantes y ofrecerles nuestros productos. Así que desde el principio fue una vocación internacional clara. El éxito último que estamos teniendo la verdad es que nos resulta sorprendente, sobre todo porque históricamente hemos mantenido un perfil muy bajo. Hasta hace muy poco el sector de defensa estaba muy denostado y ni te planteabas hacer publicidad de que trabajabas en este ámbito y mucho menos aún presentarte a un premio porque a ningún organizador le apetecía hacerse una fotografía con un ganador de defensa. Sin embargo, ahora las cosas afortunadamente están cambiando. Nosotros siempre hemos sido tecnológicos, pero muy asépticos. El hecho de que, al igual que ocurre con el tema del espacio, también en defensa se valore la tecnología como puntera es un reconocimiento, especialmente para el equipo, que puede sentirse públicamente orgulloso de los logros conseguidos por la empresa.

P.– Sé local, piensa en global. ¿Hablo de su empresa?

R.– Sí, sí. Tenemos una visión de desarrollar tecnologías globales. De hecho, tenemos equipos en los seis continentes y fuera de la Tierra. Y seguimos diseñando y fabricando íntegramente todo en Cantabria, en la medida de lo posible con operadores locales y con titulados de la UC y con empresas, si son nacionales, que tengan sede en la región. Sí, intentamos dinamizar el PIB regional porque al final son oportunidades para las familias de los trabajadores y de todos los cántabros.

P.– Acorde pasa por ser un referente internacional en radiofrecuencia de altas prestaciones para comunicaciones por satélite en el sector aeroespacial y de defensa. ¿En qué más son punteros?

R.– Somos punteros también en equipos de guerra electrónica y en radioenlaces, por ejemplo, para la comunicación del avión de combate cuando no es a tierra vía satélite.

P.– Acumulan premios y reconocimientos nacionales y han logrado captar más de 2,4 millones de euros en ayudas de los fondos europeos para el desarrollo de diferentes líneas de investigación. ¿Están en su mejor momento?

R.– La verdad es que sí. A raíz del cambio de imagen con motivo del 25 aniversario y el cambio en la estrategia de marketing para ganar en visibilidad, empezamos a presentarnos a concursos y notamos que se estaba reconociendo el nivel tecnológico de la empresa. Eso hace, además, que más talento quiera colaborar con nosotros, lo que era, por otra parte, uno de los objetivos que perseguíamos con la comunicación. Si a esto le añades la coyuntura actual con un aumento del gasto en defensa, tienes el cóctel perfecto para que de aquí a cinco o diez años tengamos el viento de cola en la compañía.

P.– Qué valoración hace del funcionamiento de las ayudas europeas? ¿Están sirviendo para esa transformación y digitalización que se busca?

R.– Bueno. Para mí hay dos niveles. Uno, con la línea histórica de financiación de investigación en nuevas tecnologías, en la que sí hemos notado recientemente que se ha aumentado la intensidad de las ayudas, lo que te permite reducir tu riesgo y ser más ambicioso en tus investigaciones. Es decir, pruebas más tecnologías y tensas más la última capacidad, lo que, a la larga, te permite contar con productos más evolucionados y mucho más competitivos. En cuanto a la digitalización, la situación es diferente. Hay un nivel de empresas que sí están aprovechando el dinero para automatizar sus plantas productivas, mejorar sus procesos y obtener datos para mantenimientos predictivos y correctivos… Y luego hay otra serie de ayudas más dirigidas al pequeño empresario, como son las del ‘kit digital’, en las que por desgracia creo que no se ha hecho una labor pedagógica correcta y no se está aprovechando todo su potencial. Creo que hay muchos pequeños negocios que con pequeños asesoramientos por parte de empresas relacionadas con la inteligencia artificial o la automatización de procesos podrían ganar muchísima competitividad. Pero, de momento, no están llegando a entender esas oportunidades.

Manuel Lobeira, durante la entrevista en las instalaciones de Acorde, en el Parque Científico y Tecnológico de Cantabria (Pctcan). Foto: Nacho Cubero.

P.– Defienden su innata y permanente apuesta por la innovación en un sector en el que los avances tecnológicos se producen a una velocidad endiablada. ¿No siente vértigo al tener que enfrentarse continuamente a este reto?

R.– No. En el fondo nos va la marcha. Tenemos la innovación en el ADN. Y para nosotros ha sido realmente una ventaja competitiva. Lo vemos como una barrera de entrada o de supervivencia en el sector para otras empresas menos ágiles, menos arriesgadas o con una menor apuesta por la innovación. Somos plenamente conscientes de que para seguir vivos en este sector tenemos que estar continuamente innovando. Y tenemos un equipo muy potente de gente muy creativa que nos permite estar en la punta de lanza. Nosotros hemos tenido años en los que hemos destinado hasta el 30% del presupuesto a generación de nuevos conocimientos y tecnologías.

P.– Su empresa tiene una clara vocación internacional. ¿Se mueven mejor fuera que dentro de casa?

R.– [Ríe]. Lo que ocurre es que, por desgracia, las partidas presupuestarias de defensa son mayores en el extranjero que en España. Y, por tanto, es más fácil hacer negocio con alguien que tiene un programa de cien fragatas que con uno que lo tiene de cinco. Además, hasta hace poco España tampoco ha tenido agencia espacial y otros países sí, con lo que dinamizaban sus propios proyectos. También hay más grandes operadores civiles de satélite que monten redes fuera que dentro. Es decir, en el ecosistema espacial hay más actividad más allá de nuestras fronteras. En cualquier caso, España es un jugador importante. De hecho, a nivel de la Unión Europea somos el cuarto país. Pero nos ha faltado coordinación. Teníamos los elementos decisores del tema espacial muy distribuidos y no muy bien coordinados. Ahora se supone que vamos a tener una estrategia única y alineada, lo que tendría que redundar en un avance estratégico más coordinado y más rápido.

P.– Sus clientes son fundamentalmente grandes empresas públicas y privadas y conglomerados y consorcios internacionales que han encontrado en su empresa a un socio en el que confiar. ¿La fiabilidad cotiza al alza?

R.– Sí, sin duda. Uno de los elementos claves del éxito de la empresa es la fiabilidad de los desarrollos y los productos. Hay que tener en cuenta que, si instalas un equipo de comunicaciones por satélite en un barco que se va seis meses de misión, no puede fallar. Si un caza de combate tiene que estar en tierra porque fallan los equipos sería una desgracia. Por eso, nuestros equipos se someten a condiciones ambientales extremas para garantizar que en las peores condiciones siguen operativos.

P.– Asegura que el tamaño mediano de su empresa les permite ser muy dinámicos y flexibles y adaptarse mejor a las necesidades de cada cliente. ¿Teme dejar de serlo si siguen creciendo?

R.– Espero que no. Conocemos empresas grandes que son mucho más ágiles que el estándar del sector. Aspiramos a eso: a ser más grandes en tamaño sin perder la agilidad y flexibilidad que nos ha hecho llegar a este punto.

P.– Los sectores de defensa, aeroespacial, científico y telecomunicaciones en los que trabajan son altamente demandantes de tecnología, pero también de talento. ¿En cuál de los dos ámbitos andamos más escasos en Cantabria?

R.– En talento. Por desgracia el número de estudiantes ha bajado. En la orientación por nuestra especialización en telecomunicaciones también ha disminuido y ahora mismo es muy complicado cubrir las vacantes. De hecho, tenemos varias sin cubrir porque no encontramos el perfil con experiencia. Pero no es un problema de Cantabria, es a nivel nacional e internacional. Nosotros contactamos con clientes, proveedores y competidores y estamos todos igual. También en Estados Unidos, donde los jóvenes se orientan mucho más a temas de programación.

P.– ¿Y cómo se puede superar este déficit?

R.– A mi juicio hay dos vías. Una, más a largo plazo, que es hacer divulgación de las bondades de las salidas profesionales de estos perfiles para que los estudiantes de Primaria y Secundaria escojan estas carreras universitarias. Y a corto y medio plazo no queda otra que coger perfiles asimilables y formarlos internamente, lo que supone una inversión en tiempo por parte de los expertos dentro la casa y de espera para que puedan retornar y ser productivos.

P.– Seguridad y defensa. ¿Hablamos de lo mismo?

R.– No. Es cierto que pueden compartir tecnologías, pero la seguridad está más orientada a control de fronteras, detección temprana y gestión de amenazas, mientras que la defensa lo hace no tanto a temas relacionados con la integridad jurídica como sí de las personas. Una fragata la puedes dedicar a seguridad y defensa, pero un tanque no. A nuestro nivel, seguridad y defensa pueden compartir tecnologías, si bien en el segundo caso nos van a exigir más fiabilidad y más prestaciones porque está en juego la vida de las personas.

P.– En la reciente cumbre de la OTAN celebrada en La Haya, España ha mostrado su rechazo a elevar el gasto militar hasta el 5% del PIB. ¿Le preocupa las repercusiones que puedan tener esta actitud?

R.– A nosotros, como empresa internacionalizada, el hecho de que todo el resto de países OTAN vayan a subir al 5% lógicamente nos beneficia. Todos son clientes, y si todos van a experimentar incrementos de entre el 50 y el 250% en sus presupuestos, nos beneficia claramente. A nivel español, creo tiene más de una parte de propaganda, porque se ha firmado el documento, si bien es cierto que aquí la convergencia hasta ese porcentaje va a ser más lenta que en otros países. Pero España viene de inversiones del 1,5%, por lo que incluso el 2,1% anunciado por el Gobierno para 2025 supone una subida del 50%. Y aún está por ver que lo haga, porque todavía tienen que movilizar más de 10.000 millones de euros y ya estamos a mitad de año.

Manuel Lobeira posa, junto a las autoridades, con el reconocimiento a Acorde como pyme del año en Cantabria.

P.– El Clúster de la Industria de Defensa (CID), del que su empresa es miembro, reclama una ley de financiación de la Defensa consensuada por las principales fuerzas políticas del arco parlamentario y con vocación de largo plazo. ¿Lo juzga también imprescindible?

R.– Sí. Para que las empresas españolas puedan apostar por desarrollos tecnológicos competitivos internacionalmente necesitan tener visibilidad de cuáles van a ser las necesidades del Ministerio de Defensa en programas a largo plazo. Estamos hablando de inversiones muy fuertes y necesitas saber si van a comprar cinco fragatas durante cinca años o si van a comprar una este año y luego ya veremos. Para empresas con únicamente vocación nacional contar con un presupuesto plurianual es fundamental. Porque va a ser tu cliente. Si no sabes lo que va a comprar tu cliente en los próximos años, ¿a qué te arriesgas a desarrollar? No es nuestro caso porque nosotros trabajamos con integradores de sistemas y agencias aeroespaciales. Los ministerios de Defensa son nuestros usuarios, pero no nuestros clientes. En cualquier caso, siempre hemos tenido mucha envidia de la sociedad francesa o americana, donde el reconocimiento al servicio que presta de defensa siempre ha sido abrumador comparado con lo denostado que ha estado en España. Afortunadamente, ahora muchísimos trabajadores que desarrollan tecnología para el ámbito de la defensa pueden mostrar públicamente el orgullo de dedicarse a esas labores.

P.– Recientemente han creado Ocentic, una nueva marca en la que aglutinan los trabajos destinados a asesorar y acompañar a las empresas en sus procesos de digitalización y la implantación de sistemas de monitorización industrial y en el ámbito de las energías renovables. ¿La sostenibilidad medioambiental es un reto, pero también una buena oportunidad de negocio?

R.– Sí. Todo el tema de inversiones en energías renovables está ocurriendo en la mayoría de los casos en ubicaciones remotas sin infraestructuras, lo que hace que tenga requerimientos de comunicaciones a distancia y que quieran monitorizar qué ocurre en un entorno hostil como puede ser un embalse o zonas de fuerte viento. Nuestra experiencia en electrónica robusta de comunicaciones nos permite ofrecer sistemas de monitorización precisos para estos casos y de comunicación de forma segura. Además, se da la circunstancia de que en Europa las plantas de generación de energía son infraestructuras críticas, lo que plantea unos requerimientos de seguridad que están muy en línea con nuestra experiencia.

P.– ¿Cuál diría que es el principal riesgo al que se enfrenta su compañía?

R.– Por un lado, tenemos el reto de seguir captando talento para abordar el número creciente de proyectos que vamos consiguiendo. Y luego, alrededor, existe el riesgo comercial en caso de tensión entre Estados Unidos, China y Taiwan para el suministro de semiconductores. Estos son los dos principales riesgos. Nosotros tenemos clientes en Europa y en EE UU pero, lógicamente, como nuestros competidores son estadounidenses y trabajamos en el ámbito de la defensa, a nosotros nos resulta más complicado competir en América que en Europa, donde mantenemos una posición relativamente cómoda, mientras que en Estados Unidos, para según qué programas de defensa, ser proveedor de la UE es un hándicap.

P.– El futuro es impredecible, y más en su sector. Pero, tras 25 años de experiencia, ¿por dónde cree que van a ir los tiros en los próximos años?

R.– Nosotros, por suerte, estamos entrando en programas aeronáuticos de muy largo plazo, por lo que en parte tenemos muy claras las cosas que vamos a estar haciendo de aquí a diez años. En nuestro caso, vemos el futuro en nuevas bandas de frecuencia y más potencia; la versatilidad en las plataformas en las que se van a integrar (submarinos, vehículos y aeronaves no tripuladas, cazas de combate de sexta generación…). Y luego está el salto al espacio con todas las nuevas constelaciones y servicios de comunicaciones y posicionamiento. Igualmente, también estamos muy activos abriendo las colaboraciones científicas como, por ejemplo, con el programa SKAO con los radiotelescopios más grandes del mundo para descubrir el origen del universo. De momento, nosotros nos sentimos muy cómodos en todos los sistemas que requieran de una alta fiabilidad, sean en la tierra o en el espacio. Hemos encontrado un nicho de mercado muy específico en el que hay poca competencia, apenas tres o cuatro empresas estadounidenses. Y esperamos que siga así.

por Redacción
https://www.cantabrianegocios.es/wp-content/uploads/2025/09/unnamed-9.jpg 773 1280 Redacción https://www.cantabrianegocios.es/wp-content/uploads/2021/03/logo-CN.png Redacción2025-09-30 11:00:582025-09-30 11:03:56Manuel Lobeira, CEO de Acorde Technologies: “El éxito de la empresa radica en la fiabilidad de sus desarrollos y productos”
•, Empresas

La digitalizalización abre nuevas vías para el crecimiento de Savia

Nacida en 2011 para ofrecer asesoramiento en materia medioambiental a pymes y pequeños negocios, Savia ha ido ampliando su cartera de productos a partir de los proyectos en los que intervenía, en un proceso que se ha acelerado en los últimos años y que le ha llevado a participar en alguna de las iniciativas industriales más relevantes acometidas en Cantabria en este tiempo. Con una plantilla de ocho trabajadores de alta cualificación técnica en las ramas industrial, ambiental y urbanística, la empresa tiene capacidad para intervenir en todas las fases del proyecto, desde la evaluación inicial y la tramitación de permisos hasta el seguimiento posterior a la puesta en marcha, una ventaja competitiva que se ha visto impulsada con la aportación de la tecnología.

José Ramón Esquiaga | Septiembre 2025

En poco más de una década, y en un proceso que está lejos de poder darse por terminado, el medio ambiente ha pasado de poner marco a un conjunto de trámites más o menos engorrosos a convertirse en un factor estratégico de primer orden para empresas de cualquier actividad, pero sobre todo para aquellas de mayor tamaño que operan en el sector industrial. Es una transformación en la que Savia Ingeniería y Gestión Sostenibles ha jugado el papel que corresponde a una empresa creada específicamente para trabajar en ese área, y que a su vez ha tenido notable consecuencias en su actividad, llevando a la incorporación de servicios de cada vez más valor añadido, que dan lugar a proyectos más grandes, de mayor complejidad técnica y para una cartera de clientes muy diversificada tanto en lo sectorial como en lo geográfico.

Nacida en 2011 para operar en un campo en el que la obligación legal seguía siendo la motivación casi única para acometer cualquier actuación, Savia cuenta hoy con una plantilla de ocho trabajadores con capacidad para dar una respuesta integral a las necesidades de cualquier empresa que necesite acometer un proyecto, ya sea este una ampliación de instalaciones ya existentes o una puesta en marcha desde cero. Esa oferta integral, que la ingeniería cántabra ha ido completando de la mano de lo que demandaban sus clientes, es hoy una de las principales ventajas competitivas de la empresa, que puede hacer valer la condición de proveedor único en un mercado en el que cada vez se valoran más las soluciones ‘llave en mano’.

En ese marco, Savia está en condiciones de intervenir en cualquier fase del proceso de puesta en marcha de cualquier proyecto, lo que en el caso de los de nueva planta puede arrancar antes incluso de que se efectúe inversión alguna, con la valoración de la ubicación elegida y los condicionantes que puede suponer para la actividad que se plantee, realizando consultoría estratégica de proyectos. la elaboración de proyectos y estudios en el ámbito industrial, urbanístico y ambiental, la tramitación de autorizaciones y licencias, la propia dirección de las intervenciones y ejecuciones de las obras e instalaciones necesarias, las mediciones y estudios de campo y, posteriormente el seguimiento de la actividad mediante ‘outsourcing’. El catálogo de Savia incluye el diseño de procesos industriales y la ingeniería básica o de detalle, lo que en la práctica supone abarcar la práctica totalidad de factores relacionados con la implantación de una nueva inversión industrial, en sectores como el químico, el metalúrgico, la valorización de residuos, el sector alimentario, el logístico o el energético.

Carlos Gómez y Raúl Huerta, directores y socios fundadores de Savia Ingeniería y Gestión Sostenibles, en las instalaciones de la empresa, en Santander. Foto: Nacho Cubero.

“Lo que hacemos es vincular la ingeniería con el medio ambiente. ¿Qué nos diferencia de otras ingenierías? Que acompañamos al cliente desde que tiene una idea hasta que la ejecuta: no vendemos un proyecto, le acompañamos”, resume Raúl Huerta, director de Savia junto a Carlos Gómez, ambos socios de la empresa. “No solo desarrollamos los estudios y redactamos los proyectos, sino que nos encargamos de la tramitación de todos los registros previos y de la obtención de los permisos y autorizaciones necesarios, por lo que somos especialistas en ‘permiting industrial, ambiental y urbanístico’. Nos encargamos, dentro del desarrollo del negocio, de toda la burocracia administrativa”, continúa Gómez, que destaca lo que ello aporta tanto para liberar carga de trabajo a la empresa promotora de la iniciativa, que puede centrarse en lo que tiene que ver más directamente con su actividad, como para minimizar las incertidumbres y riesgos que conlleva cualquier inversión, pero en mayor medida aquellas en las que entran en juego cuestiones relacionadas con la sostenibilidad y el desarrollo urbanístico.

En la cartera de clientes de Savia son mayoría las empresas de los sectores industriales y energéticos, en este último caso con un peso creciente de quienes, dentro de las renovables, operan con el biogás y el hidrógeno. Aunque geográficamente sigue siendo Cantabria el principal mercado, la ingeniería ha desarrollado proyectos en el País Vasco, Cataluña. Galicia, Asturias, Castilla y León, Extremadura y Navarra. “Cantabria aporta la base del negocio, pero para crecer necesitas salir fuera”, admite Huerta, que identifica ahí uno de los principales cambios que diferencia a la empresa de hoy de la que nació hace más de una década, en una transformación que se ha acelerado en los últimos años.

Cuando Savia dio sus primeros pasos, en los primeros años de la pasada década, su principal ámbito de actuación era el medio ambiente natural, con un perfil de cliente que podía identificarse con el pequeño emprendedor y el profesional autónomo. La incorporación de nuevos servicios, y el progresivo cambio que se dio en la naturaleza del cliente y en el tamaño y la complejidad de los proyectos, ha venido produciéndose de una forma natural, a partir de lo que requerían los propios encargos y de la cada vez mayor relevancia que la normativa medioambiental ha venido adquiriendo en términos estratégicos. “En cierto modo, hemos pasado del particular que abre un negocio, a la empresa que va a montar una fábrica”, describe el director de Savia, que en todo caso señala que la heterogeneidad en el perfil de los clientes y en las características de los proyectos sigue siendo una de las características que define a Savia, algo que también aporta ventajas operativas: “Acompañamos a nuestros clientes allí donde nos necesitan, somos comprometidos y cercanos, ofreciendo soluciones prácticas en cada fase, combinando innovación y sostenibilidad”.

Una referencia para el sector industrial en Cantabria

La ingeniería cántabra ha participado en proyectos de optimización y adecuación de instalaciones existentes, mejorando su comportamiento ambiental, proponiendo actividades más eficientes y seguras, en inversiones de varios millones, como la puesta en marcha de instalaciones de energías renovables, plantas de biogás o de hidrógeno, o instalaciones de economía circular como son las plantas de tratamiento de todo tipo de residuos. Uno de los proyectos de referencia, entre los que han contado con la intervención de Savia, ha sido el desarrollo del proyecto de una gran empresa industrial para instalar una refinería de litio verde, unos planes que actualmente se encuentran en ‘stand by’, pero que ilustran perfectamente el papel que juega la ingeniería cántabra en todo el proceso: “Estudiamos las características de la parcela donde se ubicaría la planta, los requisitos legales y medioambientales, urbanísticos y de seguridad industrial, asumimos toda la tramitación e interlocución con las diferentes administraciones públicas, con la confederación hidrográfica… Estas son las primeras fases en las que empezamos a asesorar y apoyar a nuestro cliente”, explica el director de Savia.

Entre los clientes de Savia se cuentan varias de las mayores empresas industriales del Cantabria, para los que han trabajado en el marco de algunos de sus principales proyectos. También lo han hecho en el ámbito de la logística, y en proyectos energéticos desde las primeras fases de desarrollo, como los que están llevando a cabo tanto en Cantabria como en otras comunidades autónomas.

Gracias a la digitalización de la ingeniería, Savia puede identificar patologías, escanear plantas y hacer gemelos digitales. Foto: Nacho Cubero.

La vocación de acompañar a los clientes, que los responsables de Savia identifican como una de las principales características de su empresa, propicia una relación de doble vía que da lugar a beneficios y oportunidades para ambas partes: por un lado con la ya mencionada incorporación de servicios derivada de las peticiones de los clientes y, por otro, con la posibilidad que se abre para estos últimos de acceder a soluciones que no sabían que podía proveerles la ingeniería. “Actualmente estamos desarrollando, según las necesidades de clientes, la identificación de patologías industriales en sus instalaciones a través del radiografiado termométrico infrarrojo y detección de daños gracias a señales acústicas”, explica Huerta.

Estos servicios son unas de las últimas tecnologías que Savia ha incorporado a sus equipamientos, y un ejemplo tanto de la forma en que la digitalización puede mejorar la manera en que se prestan los servicios que ofrece la ingeniería como una muestra de las vías que explora la empresa para dar continuidad a su crecimiento. Además de la identificación de patologías que hace posible el uso de la cámara que se emplea para ello, Savia puede desarrollar gemelos digitales que permiten hacer ingeniería inversa, automatización de procesos o hacer cuanta simulación sea necesaria con carácter previo a la instalación y puesta en marcha de cualquier nuevo proceso de fabricación, con lo que ello implica a la hora de minimizar incertidumbres y riesgos.

Aplicaciones y también dispositivos

La combinación de ‘hardware’ y ‘software’ abre un enorme campo de aplicaciones, muchas de ellas ya sumadas a la oferta de Savia, y otras con potencial para desarrollarse a partir de lo que pueda demandar cada proyecto. “Ahora mismo contamos con varias aplicaciones de sistemas de simulación para predecir posibles afecciones asociadas a la implantación de nuevas actividades, con los que podemos simular cómo se propagan y distribuyen contaminantes atmosféricos y olores, simular el comportamiento de sustancias contaminantes que se liberan en distintos cuerpos de agua, predecir como se comportará el sonido en espacios como edificios o zonas urbanas o calcular la visibilidad de una determinada infraestructura en su medio receptor”, describe Carlos Gómez como ejemplo de lo que la digitalización hace posible. Toda esta información, añade Raúl Huerta, “influye muy positivamente en la tramitación ambiental de los proyectos analizados, ayudando a los técnicos responsables de la Administración a comprender todas las posibles afecciones ambientales asociadas a la puesta en marcha de nuevos proyectos, sobre todo de índole industrial”.

Actualmente, Savia Ingeniería y Gestión Sostenibles se está centrando en potenciar la presencia en otras comunidades autónomas, en especial en proyectos de energías renovables, economía circular e implantación de nuevas plantas industriales, integrando servicios que fortalezcan el desarrollo de proyectos estratégicos desde una gestión integral. Se definen como una oficina de proyectos que facilita las decisiones de las empresas incluyendo aspectos como la sostenibilidad, la digitalización y el compromiso con el territorio en el desarrollo de nuevas inversiones, así como en procesos de mejora y ampliaciones de las actividades existentes, dentro de la versatilidad, flexibilidad y agilidad que presenta una ingeniería de su tamaño.

por Redacción
https://www.cantabrianegocios.es/wp-content/uploads/2025/09/Cantabria-negocios-revista-economia-empresas-noticias-reportajes-savia-medio-ambiente-trabajadores2.jpg 854 1280 Redacción https://www.cantabrianegocios.es/wp-content/uploads/2021/03/logo-CN.png Redacción2025-09-09 10:53:122025-09-09 10:53:12La digitalizalización abre nuevas vías para el crecimiento de Savia
•, Entrevistas

Isabel Urrutia, consejera de Presidencia, Justicia, Seguridad y Simplificación Administrativa: «Cantabria empieza a ser atractiva para las inversiones exteriores»

Titular de un departamento con amplias responsabilidades, Isabel Urrutia pondera en esta entrevista la Ley de Simplificación Administrativa, que dice nacer de la sociedad y de la participación de todos los agentes implicados; critica el escaso plazo que el Ministerio de Justicia les ha dado a las comunidades para implantar los cambios derivados de la norma sobre eficiencia del sistema público del sector, y anticipa su intención de introducir la carrera profesional para facilitar la especialización de los trabajadores.

Manuel Casino | Agosto 2025

Pregunta.– El Parlamento de Cantabria aprobó la Ley de Simplificación Administrativa con el voto favorable de su partido, Vox y el diputado no adscrito Cristóbal Palacio. Tratándose de una norma esencial, como usted misma la ha calificado, ¿no hubiera sido deseable contar con un mayor respaldo parlamentario?

Respuesta.– Esa era nuestra intención. No era la ley solamente del Gobierno de Cantabria. Nosotros hemos sido los impulsores de esta norma, pero realmente es un texto que nacía del clamor de la sociedad y de la propia Administración y, sobre todo, es una norma elaborada con la participación de las empresas, los ciudadanos, la universidad, los colegios profesionales… De hecho, ha sido una de las leyes que mayor participación pública ha tenido y durante más tiempo. En una ley como ésta, que reitero nace de la sociedad, parece que lo más lógico es que en la institución en la que reside la soberanía popular, que es el Parlamento, la hubiera hecho suya y la hubiera aprobado. Esto no ha sido así por razones políticas de estrategia y también de momentos políticos de los partidos. Tengo clarísimo que el Partido Socialista nunca la ha querido, de hecho ha sido el partido que en octubre presentó una enmienda a la totalidad de devolución del texto al Gobierno sin presentar alternativas. Pero, claro, para eso lo primero es trabajar y creer en ello, en el concepto de que las administraciones están para hacer fácil la vida a los ciudadanos, a los empresarios, a los autónomos… Y ya sabemos que el PSOE siempre se pone del otro lado y prefiere enfrentarse a los que crean riqueza y empleo. No fueron capaces de hacerlo, pero a nosotros lo que más nos ha sorprendido es la posición que ha llevado el PRC. Los socialistas ya dijeron que no era su ley y que querían que se devolviera para darle una vuelta completa al calcetín. Sin embargo, las enmiendas que presentaron más que calcetín eran todo lo contrario, porque salvo alguna de ellas, que admitimos, no cambiaban para nada la ley y lo único que demostraron es que no tenían un modelo de simplificación administrativa ni sabían cómo se hacía. Como decía, nos sorprendió muchísimo la actitud de los regionalistas porque, justo tres meses después de que esta ley llegara al Parlamento, el portavoz de este grupo sale el 23 de enero con el cuento de que la norma tenía una modificación de la Ley del Suelo vinculada a una especulación que ahora, que lleva más de un mes en vigor, todo el mundo se ha dado cuenta de que no era cierta. Creo que lo que el PRC hizo fue buscar una mentira para tener algo a lo que agarrarse e ir contra la ley y luego hacer modificaciones para poder decir que no era la ley del Ejecutivo, sino la del PRC. Pero no supieron dejar a un lado esa mentira, que llevaron durante todo el debate parlamentario, y lo que aún menos se esperaban es que hubiera otro grupo parlamentario [Vox] que estaba dispuesto a aprobar la ley, que es lo que finalmente ocurrió.

P.– Hace poco más de un mes, el Ejecutivo cántabro sacó a consulta pública los proyectos de decreto reguladores del silencio administrativo, el régimen de las nuevas entidades colaboradoras de certificación y el reglamento que hará efectivo la reducción de los plazos de resolución de los procedimientos administrativos. ¿Cuándo espera que puedan estar listos?

R.– El decreto de entidades colaboradoras de certificación ya ha pasado a trámite de información pública, que ha finalizado el 23 de mayo, y, a partir de ahí, pasará a las secretarías para que pueda estar aprobado en verano. Y los otros dos también vamos a intentar que lo estén en un plazo de tres meses, que son los plazos que nos daba la ley desde su entrada en vigor el pasado 5 de abril.

Hasta ahora la Administración se convertía en una comprobadora de requisitos y de papeles para autorizar el inicio de una actividad. Ahora, esa responsabilidad se la trasladamos al ciudadano que tiene que cumplir los mismos requisitos, pero que con una declaración responsable puede decir que ya los cumple y, a partir de ahí, iniciar su actividad.

P.– Ha afirmado que lo más difícil está por venir. ¿Por qué?

R.– Porque es un cambio total en la forma de gobernar y de entender la Administración. Hasta ahora la Administración se convertía en una comprobadora de requisitos y de papeles para autorizar el inicio de una actividad. Ahora, esa responsabilidad se la trasladamos al ciudadano que tiene que cumplir los mismos requisitos, pero que con una declaración responsable puede decir que ya los cumple y, a partir de ahí, iniciar su actividad. Siempre lo digo, el empleado público ha dejado de ser un mero comprobador de documentación para ser ahora un facilitador de proyectos. Es una forma completamente distinta porque la Administración pasa a comprobar después, no antes.

P.– ¿Está la sociedad preparada asumir ese cambio de mentalidad?

R.– Sí, absolutamente. Estoy convencida de que los que quieren engañar son los menos. Además la ley tiene un régimen sancionador que al que diga tener lo que no tiene le pueden sancionar con multas de hasta 900.000 euros, en caso de una infracción muy grave. Creo, además, que va a ser una ley mucho más garantista porque hasta ahora se daba la autorización pero después no se comprobaba. Ahora, se inicia una actividad y se comprueba que se corresponde con lo que se ha dicho. El ciudadano ya no podrá echar la culpa a la Administración y decir que tarda en tramitar, que hasta ahora es verdad. Hay muchos inversores que tienen que esperar a que haya un funcionario que tenga tiempo para comprobar su expediente. Con esta ley, las entidades colaboradoras son las que certifican que ese ciudadano cumple con todos los requisitos y que, por tanto, tiene la capacidad de iniciar esa actividad. Y eso es una garantía.

P.– Ha emplazado al resto de consejería y a los ayuntamientos a moverse para que los efectos de esta ley empiecen a notarse. ¿Sin el concurso e implicación de los municipios la ley se podría quedar en papel mojado?

R.– Sí, clarísimamente sí. Porque, al final, quienes tienen la última palabra en muchos procedimientos son los ayuntamientos. Por ejemplo, una licencia de actividad la conceden los consistorios. Por eso tiene que ser algo de todos.

P.– En el Portal Institucional del Gobierno cántabro, está en funcionamiento desde el pasado 8 de mayo una línea abierta para atender las dudas y sugerencias de ayuntamientos, entidades y ciudadanos a la hora de implementar esta normativa. ¿Cuál es la duda o sugerencia más recurrente?

R.– Ha habido dudas en la interpretación de la ley, pero también las hay en la propia casa. Ahora mismo estamos estableciendo criterios comunes de aplicación para que no vayamos cada uno por su lado. Pero esta línea de la que me habla está hecha sobre todo para tener un contacto directo con el ciudadano y que nos diga cuál es el procedimiento que se le ha hecho eterno o en el que ha encontrado mayores trabas y dificultades. Y que nos cuenten qué documento le siguen solicitando cuando ya lo tiene la Administración que lo otorga.

P.– La administración electrónica avanza en el sector público, pero con paso desigual, especialmente en los entes locales de menor entidad. ¿No cabe la posibilidad de impulsar la digitalización con una única plataforma o procedimientos unificados en todas las consejerías e incluso ayuntamientos?

R.– Ya lo hay. Es verdad que cada uno tenemos nuestro sistema de procedimientos. Ha habido plataformas que se han puesto a disposición de los ayuntamientos. El problema es que luego hay que mantenerlas y llenarlas de contenido. Estamos ayudando mucho a los ayuntamientos a este proceso de digitalización con planes digitales en todos los municipios de menos de 25.000 habitantes y con puestos de trabajo inteligentes que les permiten teletrabajar, lo que también es muy importante. Asimismo, el pasado año arrancó la digitalización del Registro Civil y este año nuestra bandera va a ser la digitalización del padrón, que en pleno siglo XXI aún no lo está.

Isabel Urrutia, durante la entrevista. Foto: Nacho Cubero.

P.– Ya que lo menciona, ¿el teletrabajo ha llegado para generalizarse en la Administración autonómica de Cantabria?

R.– Bueno. Hemos aprobado en febrero de 2024 nuestro decreto de teletrabajo, que estaba pendiente, y tenemos que ponerlo en marcha. Para ello necesitamos soportes informáticos y este año vamos a hacer una inversión de más de cuatro millones de euros en nuevos ordenadores. Aunque evidentemente tiene que existir un trabajo mixto, creo que sí es una forma válida de trabajar. Si lo hacen las grandes empresas, por qué no va a poder hacerlo la Administración. Estoy convencida de que el que trabaja lo hace igual aquí que en su domicilio. Lo que sí se tiene que garantizar con el teletrabajo es la desconexión digital.

P.– Dice que su próximo reto es el anteproyecto de la Ley de Función Pública, que lamenta que aquí no se aplica. Si no estuviera listo para este año, como es su intención, ¿teme tener a los funcionarios de uñas?

R.– No, porque tenemos otro tipo de proyectos. La Ley de Función Pública les va a dar cosas que no se habían hecho en esta comunidad autónoma, como es la carrera profesional. En Cantabria, para que alguien pueda hacer carrera profesional tiene que cambiarse de puesto, con lo cual no hay una especialización de la función pública. Lo que queremos es introducir la carrera profesional, tanto la vertical como la horizontal, en el mismo puesto, lo que sin duda nos llevará a la especialización de los trabajadores. Al final, lo que ocurre ahora es que nadie está en su sitio, lo que no te garantiza tener trabajadores especializados, un inconveniente que, por ejemplo, se da mucho en contratación.

P.– Acaban de poner en marcha el organismo de supervisión de empresas públicas –Consejo de Seguimiento de la Actividad de los Entes del Sector Público Institucional Autonómico– con el fin de evitar duplicidades y promover, llegado el caso, fusiones. ¿Debo entender que la actual estructura de empresas públicas es manifiestamente mejorable, es decir, que más de una sobra?

R.– Esta pregunta la tenía que haber formulado hace siete años, que es cuando la ley crea este consejo de supervisión con un gobierno de minoría del PRC-PSOE, pero que ha habido que esperar a que llegara un gobierno del PP para ponerla en marcha. Creo que este organismo nos va a servir para dar transparencia al trabajo que se hace en la veintena larga de empresas públicas que existen, y que la propia sociedad y quienes allí están representados puedan dar su opinión. En estos dos años de gobierno que llevamos se ha hecho funcionar a las empresas públicas, reducir gastos y hacerlas muchísimo más eficientes en cada una de sus materias. Dicho esto, puede haber alguna vía de fusión, no por duplicidades sino por eficiencia en sus funciones. Pero esa decisión compete al consejo. Creo, en cualquier caso, que todas son necesarias.

P.– ¿Es posible en Cantabria una Dana como la de Valencia?

R.– ¿Alguien pensó que podía ocurrir lo de Valencia? Creo que no, por nuestra orografía, pero ningún territorio está libre de sufrir cualquier tipo de emergencia. Por eso contamos con un mapa de riesgos y sabemos dónde los tenemos. Tenemos riesgos de incendios forestales y de inundaciones, pero lo que no tenemos son barrancos como en la Comunidad Valenciana. Por tanto, creo que será difícil sufrir emergencias de esa magnitud, pero no estamos libres de sufrir alguna. Nadie pensó que se iba a registrar nunca un apagón y mire lo que ocurrió.

P.– Asegura que el actual Gobierno regional del PP es el más municipalista de la historia de la comunidad y el que más lucha contra la despoblación con la puesta en marcha de diferentes medidas a lo largo de la presente legislatura. ¿Qué valoración hace de las medidas fiscales impulsadas hasta la fecha?

R.– Las medidas vinculadas a la renta las veremos en la declaración del IRPF de este año. Por suerte, en plena campaña los cántabros estamos viendo clarísimamente el efecto fiscal de Buruaga. Las rebajas fiscales están ahí y siempre hemos defendido que el dinero tiene que estar en el bolsillo de los ciudadanos. Hay quien dice que la reducción de impuestos lleva aparejada la caída de ingresos. Lo que no deja de ser curioso porque el pasado año, en nuestro caso, la reducción de impuestos nos ha permitido en solamente cuatro meses ingresar 17 millones de euros más que respecto al ejercicio anterior. Además, esta rebaja fiscal está permitiendo que Cantabria empiece a ser atractiva para las inversiones exteriores. Nos da confianza que grandes empresas y proyectos empiecen a mirar a Cantabria como una posibilidad para venir e instalarse. Ojalá lo hicieran en los 41 municipios en riesgo de despoblamiento. Pero somos un gobierno municipalista porque somos el que más invierte en los municipios de Cantabria. Hemos aumentado en un 8,1% los fondos de cooperación municipal y, sobre todo, estamos afrontando los grandes proyectos tractores y de vertebración regional que permitirán a estos municipios en riesgo de despoblamiento tener oportunidades, que es de lo que se trata.

La consejera se reúne con Huber Gambs, director general adjunto y coordinador de Pymes en la Dirección General de Mercado Interior, Industria, Emprendimiento y Pymes de la Comisión Europea.

P.– El primer Pacto para la Justicia en la región cumplirá en julio su primer aniversario. ¿Satisfecha de los resultados?

R.– Sí, bastante. Porque tenemos varios puntos que ya hemos puesto en marcha, como son el nuevo turno de oficio, la asistencia jurídica gratuita y el pago a profesionales. También han entrado en funcionamiento las dos salas Gesell, que eran muy demandadas. Sin embargo, tengo que decir que el Estado nos ha dado un gran golpe porque, por el camino, ha aprobado en enero la Ley de Eficiencia del Sistema Público de Justicia, en vigor desde el pasado 3 de abril, que nos obliga a transformar la forma de trabajar en la Administración de Justicia en siete de los ocho partidos judiciales de la región antes del 31 de julio, y antes del 31 de diciembre en el caso del de Santander. Esta ley supone un cambio radical para el que solo nos han dado seis meses de plazo. Para colmo, encima estamos totalmente abandonados por parte del Ministerio de Justicia, que lo ha dejado todo al libre albedrío. Acabamos de pedir al ministro la convocatoria de una conferencia sectorial de Justicia para tratar la financiación de este cambio, que nos va a costar mucho dinero y para el que no ha puesto un duro, porque el Ministerio legisla y las comunidades autónomas pagamos; y para ver también cómo vamos a poner en marcha las medidas de resolución de conflictos a las que nos obliga la norma. El ministro Bolaños nos quiere poco o nada y se comporta como si fuera otra comunidad autónoma. En lugar de ser el Ministerio que coordine, parece que ha entrado en una competición con nosotros. ¿De qué nos ha servido el pacto? Pues de mucho, porque ya teníamos nuestro camino andado con los profesionales del sector, lo que nos ayuda a poner en marcha esta ley y no tener que empezar desde cero. Pese a ello, va ser muy complicado porque tenemos muy poco tiempo.

P.– Algunos agentes judiciales reclaman la necesidad de reforzar todos los juzgados de la región. ¿Es de justicia?

R.– Cuando veamos cómo es este cambio de modelo, ya no crearemos juzgados sino plazas de jueces. Y ahí, desde el Pacto para la Justicia, todos hemos pedido por unanimidad la creación de dos plazas de juez en San Vicente de la Barquera y Santoña y otra en el Juzgado de lo Social de Santander.

P.– Cantabria cerró el pasado ejercicio con un incremento del 2,4 por ciento en el número de delitos, lo que nos sitúa como la tercera comunidad en la que más aumentó la criminalidad, según los datos del Ministerio de Interior. ¿A qué achaca estos malos datos?

R.– Bueno, no es una competencia de mi consejería, porque esta cuestión depende más de Delegación del Gobierno. Creo que desde hace tiempo todos los partidos políticos, y no solo el mío, lleva pidiendo más seguridad en Cantabria. La falta de agentes, el cierre de determinados cuarteles de la Guardia Civil, junto a la falta de presencia permanente de miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado hacen que sea más fácil delinquir. Hemos revindicado a Interior que se cubran todas las plazas.

P.– En este sentido, su partido ha anunciado hace escasos días que pedirá explicaciones en el Congreso por lo que entienden el desmantelamiento de la seguridad en Cantabria. ¿Los cántabros vivimos menos seguros que en otros lugares?

R.– No. Creo que Cantabria es una comunidad segura, pero lo que no podemos es hacer desmantelar los servicios públicos porque somos seguros. Lo que tampoco podemos hacer es dar una sensación de inseguridad. No puede ser, por ejemplo, que en la comarca de Liébana, con la situación que tiene ahora, y hablo del desfiladero, no haya una patrulla permanente de la Guardia Civil y que, cuando se produce un accidente, tarde una hora y media en acudir, como ha ocurrido en enero, no porque no vaya, sino porque para ir tiene que salvar esa distancia. Nadie puede concebir que no haya una patrulla permanente de la Benemérita y que el cuartel de Potes esté abierto dos horas al día. En Cantabria tenemos muy localizadas nuestras diferentes comarcas como para que no estén cubiertas por la Guardia Civil.

por Redacción
https://www.cantabrianegocios.es/wp-content/uploads/2025/08/Revista-Cantabria-negocios-noticias-economia-empresas-reportaje-entrevista-Isabel-Urrutia-posado.jpg 807 1280 Redacción https://www.cantabrianegocios.es/wp-content/uploads/2021/03/logo-CN.png Redacción2025-08-19 12:54:442025-08-19 12:54:44Isabel Urrutia, consejera de Presidencia, Justicia, Seguridad y Simplificación Administrativa: «Cantabria empieza a ser atractiva para las inversiones exteriores»
•, Empresas

Una industria con músculo, pero escasa de talento

Escasez de perfiles técnicos y absentismo ponen en jaque la productividad, pero las empresas cántabras se preparan para el futuro. A pesar de las dificultades actuales, el sector industrial regional apuesta por la formación y la planificación a largo plazo para afrontar los retos venideros.

Ana Bringas | Agosto 2025

En España el sector servicios, impulsado por el turismo, domina el pulso económico. Caracterizado por una marcada temporalidad, la economía de servicios necesita otros apoyos tales como la industria, que sigue desempeñando un papel crucial. Aunque a menudo se ve eclipsada por la fuerza del sector terciario, la actividad industrial representa cerca del 20 % del PIB nacional, según datos del INE. En Cantabria, su peso ha sido tradicionalmente mayor, superando habitualmente la cuarta parte del producto interior bruto regional, aunque la pérdida de protagonismo económico sufrida en los últimos años la ha ido acercando a la media nacional. Con todo, esa relevancia se manifiesta en ramas como la fabricación de componentes de automoción, uno de los motores más sólidos del tejido industrial cántabro y, en general, con la relevancia que mantiene la producción metalúrgica.

Con todo, el sector atraviesa una etapa de importantes desafíos estructurales. Entre los más preocupantes se encuentra la creciente escasez de profesionales cualificados, en oficios especializados como la soldadura y la calderería, donde la demanda supera ampliamente la oferta disponible.

A esta carencia se suma un “elevado” nivel de absentismo laboral, que impacta negativamente en la productividad y la competitividad de las empresas. Este cóctel de dificultades obstaculiza el mantenimiento de los niveles de producción y limita la capacidad del sector para asumir nuevos retos, innovar y garantizar su sostenibilidad a largo plazo.

En agrupaciones como la que constituye Santander Global Metal (SGM), un consorcio formado por seis compañías cántabras con proyección internacional en sectores como la energía, el transporte o las renovables, se reflejan tanto las fortalezas como los retos actuales del tejido industrial. Andrés García Fuentes, portavoz del grupo, señala que la actividad comercial es intensa en mercados como Centroeuropa, los países nórdicos y el norte de África, con un notable aumento de operaciones y solicitudes, sobre todo durante los últimos cinco años del recorrido que acumula la entidad, que ya suma una década de trayectoria.

Escasez de trabajadores

No obstante, advierte, esa dinamización no se traduce de manera proporcional en los resultados de contratación de trabajadores. “No son los que desearíamos”, reconoce García Fuentes. Explica que su estrategia pasa por atraer talento joven con formación en ingeniería y másteres relacionados con energías, enfocados a asumir funciones comerciales. “Buscamos perfiles que comprendan el producto desde su fabricación y que estén familiarizados con los estándares de calidad. Es un perfil muy específico, que idealmente haya pasado por fabricación, calidad y marketing internacional. Y claro que tenemos dificultades para encontrarlo”, admite.

Andrés García Fuentes, director técnico comercial y portavoz del consorcio Santander Global Metal. Foto: Nacho Cubero.

El problema se agrava cuando se trata de oficios industriales tradicionales, como soldadura, calderería o mecanizado, profesiones cada vez menos atractivas para las nuevas generaciones. En esta línea, Luis Sansegundo, presidente del clúster Sea of Innovation Cantabria —una plataforma que agrupa a empresas, centros de investigación e instituciones para impulsar el futuro de las energías marinas—, advierte de la escasez de personal cualificado, un asunto que califica como un problema “grave”. “Nos enfrentamos a una falta real de talento. Por eso, los clústeres nos estamos organizando para abordar esta carencia de manera conjunta. Necesitamos formar a nuestra propia gente, porque no hay suficientes profesionales. Faltan soldadores, caldereros, fundidores, operarios… La oferta es muy limitada y lo estamos notando cada vez más”, explica. En su caso, intentan paliar esa escasez a través de convenios de prácticas con alumnos, aunque reconoce que muchos llegan con conocimientos muy básicos, lo que obliga a un periodo de formación y adaptación en el propio puesto que “requiere tiempo”.

Las dificultades no se restringen a los puestos técnicos. Sansegundo subraya también la complicación de encontrar mano de obra en general. “Recientemente hemos contratado trabajadores inmigrantes con escaso arraigo en la región. En cuanto adquieren habilidades mínimas, incluso algo tan básico como el carné de conducir, se marchan al País Vasco u otras zonas donde les ofrecen mejores condiciones. Se nos están yendo”, lamenta.

A pesar de ello, asegura que las empresas están realizando un esfuerzo interno significativo para preparar a sus plantillas ante los nuevos desafíos, como la digitalización. Sin embargo, insiste en que la falta de personal cualificado sigue siendo una barrera. “No hay relevo generacional suficiente, y cuando lo hay, no se cuenta con el nivel de conocimientos y experiencia de quienes se jubilan”. Sansegundo lanza una advertencia clara: “Si queremos un pedazo de ese pastel que son las energías renovables marinas debemos estar preparados. Eso pasa por invertir en formación, en cursos especializados y en preparar a nuestros empleados. Va a hacer falta mucha gente. El problema es que los jóvenes prefieren ser funcionarios que operarios”.

Luis San Segundo, presidente del clúster Sea of Innovation Cantabria. Foto: Nacho Cubero.

Sea of Innovation Cantabria se encuentra en una fase preparatoria ante la inminente expansión de las energías renovables marinas como la eólica flotante, que aún se halla en fase experimental en España. Aunque ya se han realizado ensayos en lugares como Santander, Canarias o el golfo de Rosas, todavía no existen parques comerciales operativos. El avance del sector depende de dos factores: el primero, que el Estado conceda los permisos pertinentes; y el segundo, que las tecnologías alcancen un nivel de madurez suficiente. En este sentido, el desarrollo de la eólica flotante debe superar el estadio de prototipo y alcanzar el nivel TRL 9 (Technology Readiness Level), una escala que mide el grado de desarrollo de una tecnología desde su concepto inicial (TRL 1) hasta su plena implementación en entornos reales (TRL 9). Actualmente, explica el presidente del clúster cántabro, estas tecnologías se encuentran en torno al TRL 6 o 7, lo que significa que han sido probadas en condiciones reales, pero aún no están listas para su despliegue comercial a gran escala.

Aunque los Planes de Ordenación del Espacio Marítimo (POEM) han definido zonas para el desarrollo de estos parques, ninguna de ellas afecta directamente a Cantabria –las más cercanas se sitúan en Galicia y el occidente asturiano–. Por ello, el clúster cántabro busca posicionarse como proveedor especializado y trabaja en identificar las necesidades, recursos y carencias (los llamados ‘gaps’) que permitan a la región ser competitiva. Aunque el calendario prevé la puesta en marcha de parques comerciales para 2030, el sector confía en que los primeros avances se produzcan en dos o tres años. Para entonces, Cantabria aspira a haber cerrado esas brechas dado que “existe una gran implicación en nuestra región”.

Automoción

En cuanto al estado concreto del sector de la fabricación de componentes para automóviles, Iñaki Calvo, director de SEG Automotive y presidente del Grupo de Iniciativas Regionales de Automoción (GIRA), considera que la ralentización de la electrificación del parque de vehículos, que puede ser un problema desde otras ópticas, es beneficiosa para la industria cántabra del sector: “Nadie está aún preparado para los cambios que plantea Europa”. Añade que la transición al vehículo eléctrico era demasiado rápida y que en GIRA ya trabajan para ser proveedores de soluciones de movilidad. “Ya no se trata solo de componentes mecánicos; electrónica, hardware y software son clave. Ampliar el mercado a vehículos ligeros como bicicletas eléctricas o microcoches es imprescindible para el futuro”, resume Calvo, quien coincide en la necesidad de priorizar la formación continua de los empleados. “La actualización de conocimientos es clave. Las tecnologías, los materiales y las demandas del cliente evolucionan constantemente, y tenemos que adaptarnos rápido, con el personal adecuado para ello”.

Para responder a ese reto, desde el clúster GIRA promueven planes de capacitación ajustados a las necesidades de sus empresas asociadas, además de jornadas donde se comparten buenas prácticas e iniciativas para impulsar proyectos de I+D+i. Iñaki Calvo considera la formación como uno de los pilares estratégicos del sector.

Iñaki Calvo, presidente del clúster GIRA, que agrupa a fabricantes cántabros de componentes de automoción. Foto: Nacho Cubero.

En cuanto a la escasez de profesionales para oficios tradicionales, señala que es un problema generalizado en toda España. “No encontramos soldadores ni caldereros. Es una dificultad transversal, no solo en la industria cántabra, sino en el conjunto del país. Desde los clústeres estamos en diálogo constante con los centros formativos, y defendemos medidas como el impulso de la FP dual para ajustarnos mejor a las necesidades reales del mercado”.

El presidente del clúster que reúne a los fabricantes cántabros de componentes de automoción también destaca la falta de personal incluso en puestos menos cualificados. En este sentido, Calvo cree que el sector de la automoción tiene potencial para resultar atractivo: “Contamos con proyectos internacionales y de gran impacto en la región. Desde GIRA queremos visibilizar la variedad de oportunidades que existen, no solo en líneas de producción, sino también en departamentos especializados y oficinas técnicas”.

Calvo insiste en la importancia de fidelizar el talento local. “Una de nuestras principales líneas de trabajo es ofrecer propuestas atractivas que permitan retener a los profesionales en Cantabria. Queremos que vean que aquí pueden tener una carrera sólida y con futuro”.

Crecimiento del absentismo

A estos retos se suma otro fenómeno preocupante: el absentismo laboral. En Cantabria se sitúa ya en torno al 7%, y en algunos sectores industriales alcanza el 10 %. Se ha duplicado en pocos años, coinciden en lamentar desde los clústeres industriales. Calvo califica la situación de “desalentadora”: “Es un inconveniente mayúsculo para la competitividad del país y su impacto en el gasto público se ha disparado”. En GIRA han creado un grupo de trabajo junto a CEOE y el Gobierno de Cantabria para buscar soluciones. “Es preocupante ver cómo a nivel social se han asumido estas cifras como normales”, clama el presidente del clúster.

Sansegundo coincide en el diagnóstico, e incide en el impacto que el absentismo tiene en la productividad de las empresas y el coste que supone para el sistema público. Aunque no identifica una causa única, apunta a posibles factores como la percepción de una baja remuneración por parte de los trabajadores, o la “facilidad” con la que se pueden tramitar las bajas. En particular, destaca el incremento de las bajas de origen psicológico, que, en su opinión, “se están dando casi gratuitamente”. Por ello, considera necesario reforzar los controles y propone que las mutuas se encarguen del seguimiento de las bajas laborales en lugar de los médicos de cabecera. “Tenemos que agotar todas las estrategias y contar con apoyo político para aplicar medidas eficaces que permitan reducir estas cifras”, concluye.

Los conflictos internacionales están impactando sobre la industria mundial, lo que puede derivar en oportunidades para las empresas cántabras

Los conflictos internacionales también están impactando, directa o indirectamente, sobre la industria. La guerra de Ucrania y las tensiones entre Argelia y Europa han disparado el coste de la energía, un obstáculo común que lastra a todo el tejido industrial. Además, la guerra comercial entre EE. UU. y China ha generado sobrecostes administrativos por nuevas exigencias en el comercio de materias primas. No obstante, ese es un escenario que también puede propiciar oportunidades: “Esta situación puede abrir la puerta a proveedores locales europeos como los cántabros”.

La falta de personal cualificado, el absentismo y los altos costes energéticos son barreras que pueden limitar el crecimiento del sector. Sin embargo, sigue teniendo un gran peso en la economía y cuenta con visión de futuro basado en las energías renovables. La clave, coinciden voces del sector, pasa por una mayor cohesión territorial, apoyo institucional y mejora en la formación profesional.

por Redacción
https://www.cantabrianegocios.es/wp-content/uploads/2025/08/Revista-Cantabria-negocios-noticias-economia-empresas-reportaje-cluster-industria-producto-seg.jpg 854 1280 Redacción https://www.cantabrianegocios.es/wp-content/uploads/2021/03/logo-CN.png Redacción2025-08-12 12:49:422025-08-12 12:49:42Una industria con músculo, pero escasa de talento
•, Empresas

Deduce Data Solutions: inteligencia artificial a medida de todas las empresas

 

La ‘startup’ cántabra Deduce Data Solutions ha venido multiplicando por tres su facturación durante los tres últimos años a partir de un modelo de negocio con el que ofrece convertirse en el departamento de IA de sus clientes, con proyectos adaptados a cada necesidad, escalables y en los que el control siempre estará en manos del usuario, a diferencia de lo que sucede con las soluciones generalistas disponibles en Internet. Con clientes como Reinosa Forgings & Castings, Grupo GOF, Nissan o Siemens, la empresa ha demostrado las posibilidades de su tecnología para optimizar procesos en el ámbito de la industria y la logística, y trabaja ya en proyectos para hacer otro tanto en el sector de la salud.

Juan Carlos Arrondo | Agosto 2025

Lejos de pretender abordar el debate de la eventual brecha entre la ciencia y la transferencia del conocimiento a la realidad, algo que escapa al alcance de estas páginas, baste la constatación del riesgo que para una empresa emergente supone no conseguir avanzar más allá de una innovación teórica prometedora. Una falta de concreción práctica que suele terminar abocándola a ser una simple receptora de fondos cuyo único objetivo es tratar de sobrevivir un poco más. Este no ha sido el caso de Deduce Data Solutions, consultoría fundada por Biuse Casaponsa, Carlos Blanco, Diego Tuccillo y Steven Vaerenbergh. Procedentes de especialidades diferentes –física e ingeniería– y un nexo investigando el modelizado de datos y la inteligencia artificial, han sido capaces de aplicar este saber a un entorno empresarial competitivo y, en su quinto año de existencia, además de acumular reconocimientos, la ‘startup’ cántabra está logrando que sus proyectos cada día estén más presentes en actividades de mejora y optimización de procesos industriales y explore otros campos, como el de la salud.

Los socios de Deduce Data Solutions, que se conocieron cursando el doctorado en la Universidad de Cantabria entre 2008 y 2010, decidieron lanzar la ‘startup’ en noviembre de 2020 con el propósito de combinar academia y empresa. “Empezamos a trabajar en inteligencia artificial mucho antes de todo este ‘boom’ que ha habido y teníamos el conocimiento para crear modelos desde cero, no usando algoritmos que ya existen. La idea era crear algo que pudiera unir lo mejor de esos dos mundos: por un lado, aprender a crear cosas innovadoras, y por otro, la parte práctica, hacer algo que realmente aporte valor”, explica su CEO, Diego Tuccillo. Aprovechando su bagaje científico, el proyecto se enfocó como una consultora cuyo objetivo era ofrecer el funcionamiento de un departamento de IA que aportase soluciones personalizadas y no se conformara con aplicar fórmulas prefabricadas: “Queríamos corregir una injusticia epistémica, el problema de que la investigación en inteligencia artificial solo la pueden hacer las grandes empresas, mientras las pequeñas no se lo pueden permitir”.

Diego Tuccillo, fundador y CEO de Deduce Data Solution. Foto: Nacho Cubero.

En la práctica, llegar a ser el departamento de IA de una empresa requiere aprender de su problema y acompañarlo en el camino que debe ir transitándose para resolverlo. “Se tienen que tratar bien los datos, crear un producto que aporte cierto valor y después escalarlo. No es solo una cosa, es un conjunto de ellas, es un proceso de transformación”, apunta Diego Tuccillo. Sobre la base de este trabajo de consultoría y a partir de proyectos que han podido replicar, Deduce ha ido evolucionando hacia otra línea paralela con la creación de productos algo más estandarizados, aunque adaptables, y que permiten reducir costes y solventar algunas exigencias puntuales. En ambos casos, sean más o menos personalizados, comparten la característica de ser soluciones que enfrentan las necesidades del cliente desde una mentalidad científica, abordándolas junto a él, sin tener que recurrir a modelos genéricos existentes en el mercado: “Nuestra ventaja viene de la fusión entre el conocimiento que tenemos de la inteligencia artificial y el conocimiento material del problema que afrontamos”.

En un momento en que la inteligencia artificial ocupa tanta atención y se plantea si las máquinas sustituirán a los hombres o, el llamado ‘singularity point’, si superará a la inteligencia humana, el CEO de Deduce Data Solutions prefiere verla como una oportunidad: “Depende de cómo se usa y de la dirección que se da a su desarrollo. Con nuestra pequeña aportación queremos que extienda las potencialidades humanas, que permita automatizar lo que se pueda y que las personas puedan hacer otras cosas”. Junto a esta vertiente filosófica, pretenden afrontar el desafío técnico que suponen las respuestas erróneas que a veces se detectan en los modelos que aprenden de los datos: “Hay nuevos tipos de inteligencia artificial. Las ‘informed neural networks’ –redes neuronales– nacen del ámbito científico, de donde nosotros venimos, y aprenden del conocimiento que se tiene del sistema. Al restringirse el campo a explorar se necesitan menos datos, solo los adecuados. Lo que se consigue es que, por un lado, disminuyan las ‘alucinaciones’ y, por otro, se acelere el aprendizaje”.

Suele decirse que la ciencia alcanza a ver más lejos subiéndose a las espaldas de gigantes y, basándose en esa metáfora de lo que de permanente y universal tiene el conocimiento y su integración con la tecnología moderna, han decidido utilizar nombres de la mitología griega –Hefesto, Calipso, Methis, Pythia– para designar a sus proyectos, dirigidos fundamentalmente al sector industrial, en ramas como la automoción, la energética o la logística portuaria, entre otras. “Tenemos soluciones de optimización de operaciones, de predicción y optimización energética y de optimización de las decisiones estratégicas. También tenemos un pie en el sector de la salud, sobre todo en el sector de la salud del deporte, donde pensamos que la inteligencia artificial puede aportar mucho”, describe Diego Tuccillo. Su participación en dos ediciones del Programa Xtela de Sodercan, que facilita el contacto entre empresas con determinados retos a resolver y ‘startups’ innovadoras, les ha abierto algunas puertas en esos mercados, como confirman los contratos suscritos con compañías como Reinosa Forgings & Castings, Grupo GOF, Nissan y Siemens.

Deduce Data Solutions ha realizado el proyecto de IA ‘Hefesto’ para Reinosa Forgings & Castings, que ha servido para optimizar gastos y procesos. Foto: Nacho Cubero.

‘Hefesto’ es el nombre del producto que resume el itinerario en la transformación digital que Deduce Data Solutions está ayudando a recorrer a Reinosa Forgings & Castings y cuya evolución sobre la idea inicial ya ha generado tres versiones: “La primera es que hemos predicho el gasto energético que tienen en cada uno de los hornos en función del tipo de proceso que hacen. La segunda es un optimizador de operaciones, dónde tienen que producir cada cosa, un ‘scheduling’ donde optimizas los tiempos, el espacio en los almacenes y se mantiene un gasto energético mínimo. Y ahora estamos haciendo una tercera para el mantenimiento predictivo”, detalla Diego Tuccillo. A partir del análisis de los datos, se trata de modelizar el comportamiento y ver cuál es la normalidad y qué cosas inciden en ella para tener un control estadístico del proceso: “Por un lado, permite entender lo que va a pasar y poder realizar cambios para mejorar y, por otro, cuándo hay una desviación y en qué momento hacer un mantenimiento predictivo de las máquinas”.

La colaboración con la siderúrgica campurriana lleva ya tres años de desarrollo y por ahora están muy satisfechos de los resultados que están obteniendo, si bien son varios programas más los que han puesto en marcha en empresas industriales, todas ellas referentes en sus respectivos mercados. “En Siemens hemos implementado ‘Methis’, que es para planificación. Usa una serie de algoritmos para predecir el consumo energético, modelizar el comportamiento y el mantenimiento predictivo. ‘Calipso’ también es para planificación, pero en operaciones portuarias, es lo que hemos hecho con el Grupo GOF. Y ‘Pythia’, que hemos aplicado en Nissan, Seat y Bridgestone, permite la toma de decisiones”, resume el CEO de Deduce Data Solutions. Estos productos han sido estandarizados a partir de replicar varios proyectos que fueron creando como consultoría. Otros no se han repetido, aunque están ahí como muestrario de su actividad en estos años y como constatación de que además de la industria son capaces de resolver problemas en otros sectores, como puede ser alguna experiencia en el ámbito de la salud en el deporte.

El hecho de que en su cartera de clientes cada vez haya adquirido un mayor peso su colaboración con una serie de grandes compañías no significa que hayan abandonado su naturaleza original de tratar de ser el departamento de IA de otras más pequeñas. En el caso de que una firma de estas características tuviera que implementar una inteligencia artificial tendría la opción de adquirir un producto estandarizado, por ejemplo, de Google y tratar de cubrir con él sus necesidades. Sin embargo, esta solución no siempre funciona en la práctica por la falta de adaptación y, en última instancia, porque la empresa querría que estuviera totalmente bajo su control, algo que no ocurriría en un supuesto así. “Nosotros trabajamos mucho con ‘startups’, algunas del sector médico, desarrollándoles productos adaptados a los suyos y garantizándoles también la propiedad industrial, que se queda entre ellas y nosotros. Somos su ‘partner’ tecnológico, una función que nunca hemos dejado en todo este tiempo”, indica el socio y cofundador de la consultoría cántabra.

Sesión de trabajo en las instalaciones de la empresa, en el Pctcan. Foto: Nacho Cubero.

Ubicada en la Torre Xtela del Parque Científico y Tecnológico de Cantabria, Deduce Data Solutions ha sido reconocida en 2023 y 2024 por APTE, asociación que agrupa a este tipo de instalaciones en España, como una de las cien mejores compañías que se localizan en ellas, destacando su promoción de la colaboración entre academia e industria. Por su parte, la Empresa Nacional de Innovación (Enisa) la ha incluido entre las ciento una ‘startups’ con mayor potencial de innovación y crecimiento. Para alcanzar estos logros, Diego Tuccillo señala que disponen de una plantilla multidisciplinar, formada por los cuatro socios y otros once trabajadores: “Los perfiles son variados, desde ingenieros y físicos hasta una biotecnóloga. Aunque venimos de diferentes áreas, todos estamos enfocados al análisis de datos y creo que también es un valor mezclar distintas culturas y formación”. En su opinión, esta combinación sintetiza cómo su proyecto no se pone límites, tampoco territoriales: “Somos intrínsecamente internacionales a partir del origen de los propios fundadores: Biuse es catalana, Carlos cántabro, Steven belga y yo italiano”.

En los últimos tiempos se está hablando mucho sobre el ecosistema de empresas tecnológicas que está surgiendo en Cantabria. Para Diego Tuccillo esto es coherente con las condiciones que se dan en una comunidad que considera tiene mucho potencial: “Tiene una buena calidad de vida, una buena universidad y estudiantes formados. Hay algunas iniciativas que ayudan a empezar y cierto fermento que está creciendo”. Sin embargo, advierte del peligro que puede suponer centrarse únicamente en los primeros pasos de la vida de las ‘startups’ porque podría estar favoreciéndose que simplemente se aspire a la supervivencia: “Para evitarlo, habría que fomentar un poco más la excelencia y que esto permita el escalado, no solo sobrevivir al principio”. E invita a reflexionar cómo a este tipo de iniciativas con talento y que demuestran cierto potencial en otros países se les proporcionan más inversiones a fondo perdido para que más adelante puedan dar el salto: “Para nosotros, por ejemplo, es complicado llegar a fuentes de financiación porque no tenemos muchos años”.

“En los últimos tres años hemos crecido siempre en un factor por tres y pensamos que vamos a seguir así al menos los dos o tres próximos”, Diego Tuccillo, CEO Deduce Data Solutions

El modelo de crecimiento de Deduce nada tiene que ver con la inmediatez de aquel cuyo principal objetivo, y a veces único, es la captación de fondos en sucesivas rondas de financiación. Ellos han preferido el camino, quizás más pausado pero también más seguro, de avanzar con sus proyectos y del empleo estable y de calidad. Para una empresa con talento la apuesta de crecer con su negocio debería llevar aparejado menos riesgo, pero su CEO llama la atención sobre algún obstáculo que puede dificultar e incluso impedir el escalado: “Nosotros, por ejemplo, tenemos un problema importante de ‘cash flow’. Si haces las cuentas de todo el año van muy bien porque las entradas son superiores a las salidas. Pero vivimos de los proyectos, que duran varios meses, y te pagan después de sesenta o noventa días, aunque los sueldos haya que pagarlos todos los meses”. Aboga por reforzar el apoyo a las empresas emergentes en el momento en que están en disposición de dar el salto y evitar así su estancamiento.

Según Diego Tuccillo, Deduce Data Solutions se encuentra en la fase de consolidar el fuerte crecimiento experimentado hasta el momento: “En los últimos tres años hemos crecido siempre en un factor por tres y pensamos que vamos a seguir así al menos los dos o tres próximos”. Asimismo, entre sus previsiones está la de aumentar la plantilla, sobre todo en el área de creación de nuevos algoritmos, como una manera de empujar más en esa característica diferencial que es la cercanía con la I+D en IA. Su objetivo es llegar a ser una referencia en este campo: “Hay muchas empresas que hacen inteligencia artificial, que adaptan bien productos que ya existen o que sus productos vienen de adaptaciones. Pero cuando lo que ofrece el mercado no satisface realmente tu exigencia y quieres hacer algo diferente, más basado en la investigación, vienes a hablar con nosotros porque te podemos acompañar en la creación de una solución más innovadora. Ahí es donde nos queremos posicionar”.

por Redacción
https://www.cantabrianegocios.es/wp-content/uploads/2025/08/Revista-Cantabria-negocios-noticias-economia-empresas-reportaje-deduce-data-solutions-equipo-1.jpg 947 1280 Redacción https://www.cantabrianegocios.es/wp-content/uploads/2021/03/logo-CN.png Redacción2025-08-05 14:28:332025-08-06 11:17:49Deduce Data Solutions: inteligencia artificial a medida de todas las empresas
Página 6 de 16«‹45678›»
Search Search

ENTRADAS RECIENTES

  • En busca del comprador internacional de viviendas de gran lujo10 de agosto de 2026 - 12:39
  • Raúl Huerta Fernández, decano-presidente del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales de Cantabria: “Necesitamos un pacto por la industria que pase del diagnóstico a la acción”3 de agosto de 2026 - 10:34
  • La industria de Cantabria resiste en un entorno cada vez más exigente28 de julio de 2026 - 13:43
  • Las cuentas del Racing en su vuelta a primera20 de julio de 2026 - 10:10
  • Talleres Hergulan: la diversificación como cultura de empresa13 de julio de 2026 - 13:08
  • Pesca artesanal: la tenaz resistencia ante una crisis sin freno8 de julio de 2026 - 12:59
  • La industria del videojuego entrena profesionales para despegar en Cantabria6 de julio de 2026 - 10:56

CONTACTO

DIRECCIÓN:
Rualasal, 14 –  5ºE – 39001 Santander, CANTABRIA
E-MAIL:
correo@cantabrianegocios.es
TELÉFONO:
942 36 15 05
←Ver Localización

HORARIO OFICINA

INVIERNO: Octubre a Mayo

LUNES a JUEVES:
Mañanas: 09:00h – 14:00h | Tardes: 16:30h – 19:30h
VIERNES: Mañanas: 09:00h – 14:00h

VERANO: Junio a Septiembre

LUNES a VIERNES: Mañanas: 08:00h – 15:00h

CANTABRIA NEGOCIOS © Copyright
  • Aviso Legal
  • Política de Privacidad
  • Política de cookies (UE)
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba
Gestionar consentimiento
Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Funcional Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos. El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin una requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de su proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarlo.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
  • Administrar opciones
  • Gestionar los servicios
  • Gestionar {vendor_count} proveedores
  • Leer más sobre estos propósitos
Configurar
  • {title}
  • {title}
  • {title}