El Centro de Iniciativas Empresariales (CIE) sitúa a Santander en el mapa de la innovación tecnológica
Poco más de un año después de su apertura, la concejala de Empleo, Emprendimiento y Desarrollo Empresarial, Chabela Gómez-Barreda, analiza el papel que desempeña en el ecosistema innovador el Centro de Iniciativas Empresariales, un espacio que apuesta por un entorno colaborativo y que aspira a construir un itinerario de emprendimiento único que permita a quienes intentan sacar adelante un proyecto contar con una oferta de recursos ordenada y planificada en el tiempo.
Manuel Casino | Enero 2026
El Centro de Iniciativas Empresariales (CIE) de Santander ha posicionado a la ciudad en el mapa de la innovación tecnológica. Así lo estima la concejala de Empleo, Emprendimiento y Desarrollo Empresarial, Chabela Gómez-Barreda, para quien existe un antes y después de la puesta en marcha de este espacio, del que ahora se cumplen poco más de catorce meses desde su entrada en funcionamiento. “El CIE ha superado nuestras expectativas y se ha consolidado como el epicentro del ecosistema tecnológico y emprendedor de Santander”, valora claramente satisfecha.
Según destaca, este centro ideado para fomentar la creatividad y la colaboración permite que los emprendedores dispongan en la actualidad de una instalación en la que desarrollar su proyecto empresarial. “Hemos sido capaces de crear desde cero un centro integral que atienda el emprendimiento en la ciudad. Pero no lo hemos hecho solos”, advierte para resaltar el valioso apoyo prestado desde el inicio por Banco Santander y la Asociación Cántabra de Empresas de Nuevas Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (Ascentic), sus dos socios estratégicos, pero también por el Gobierno de Cantabria y por una amplia comunidad tecnológica de la que participan empresas del sector, entidades bancarias y un conglomerado de hasta cerca de cuarenta entidades, entre las que se incluyen la Universidad de Cantabria y UneAtlántico, la Escuela Oficial de Idiomas (EOI) la patronal CEOE-Cepyme y la Cámara de Comercio, así como varias asociaciones y federaciones sectoriales, colegios profesionales y centros educativos.
Y las cifras así parecen avalarlo. Desde su inauguración, el centro ha sido escenario de alrededor de 75 eventos que han reunido a más de 2.500 personas; ha formado a más de 130 profesionales en competencias digitales avanzadas y ha acompañado a 93 emprendedores en diferentes programas de aceleración, además de recibir la visita de trecientos jóvenes estudiantes de institutos de la ciudad para fomentar entre ellos la cultura emprendedora, desgrana la concejala de Empleo.

Chabela Gómez-Barreda, concejala de Empleo, Emprendimiento y Desarrollo Empresarial de Santander, en las instalaciones del CIE. Foto: Nacho Cubero.
Pero con ser importante, Gómez-Barreda no se conforma. “Todas las entidades y empresas han demostrado su compromiso de trabajar por la empleabilidad y la competitividad del tejido económico de Santander mediante actividades de formación y divulgación, fundamentalmente en el sector TIC”, apunta la concejala, que en todo caso subraya que el objetivo que se persigue es sumar, no competir: “Lo que pretendemos es construir un itinerario de emprendimiento único para para que cualquier emprendedor tenga ante sí una oferta de recursos ordenada y planificada en el tiempo”, anuncia.
Más allá de estas cifras y de la concentración de recursos y esfuerzos en un espacio emblemático y de referencia, esta responsable municipal destaca la creación de una estrategia clara de atracción y retención del talento tecnológico que ha sido capaz de generar, en primer lugar, “un ecosistema vivo” donde confluyen emprendedores, empresas consolidadas, centros educativos, inversores y administración pública. Además, explica, se ha conseguido conectar formación con empleo real, de tal forma que cada programa propuesto ha respondido a demandas concretas del mercado laboral. Así, relata, que los 600 demandantes de empleo que han participado en los llamados ‘encuentros sectoriales de empleo’ han podido conectar directamente con empresas que buscan cubrir puestos.
Asimismo, y frente a actuaciones en materia de innovación que antes eran la más de las veces “temporales, dispersas y sin masa crítica suficiente”, Gómez-Barreda apunta a que el CIE ha permitido profesionalizar el emprendimiento. “El recién estrenado programa ‘Tech Club’ refuerza nuestra apuesta por ofrecer espacios de calidad, mentorización especializada y servicios avanzados que hasta ahora no existían de forma estructurada”, detalla a modo ejemplo.
Por último, asegura que este innovador espacio está generando ‘marca ciudad’. “Santander empieza a ser reconocida como ciudad tecnológica, no solo turística. ‘Las Tardes de Ametic’, con la participación de setenta profesionales del sector digital nacional; o eventos de comunidades tecnológicas como Google Developers, Power Platform o Coders Cantabria, nos sitúan en el radar”.
Por todo ello, la concejala de Empleo no duda en mostrar su satisfacción por haber impulsado un modelo de formación con compromiso de contratación, de espacios profesionales para emprendedores y de networking que, además de general valor real, funciona para retener talento y conseguir atraer empresas tecnológicas a la ciudad.
El emprendimiento, en el centro
Sobre talento, tecnología y emprendimiento, las tres razones de ser del Centro de Iniciativas Empresariales, Gómez-Barreda no duda en priorizar este último objetivo. “El emprendimiento es la base sobre la que se sostienen las otras dos”, razona al tiempo que apunta la necesidad de digitalizarse del tejido empresarial tradicional. “Nuestro deseo es crear un círculo virtuoso en el que formar talento adaptado a las necesidades reales de las empresas para que éstas contraten y crezcan aquí y generar en consecuencia un ecosistema atractivo para nuevos emprendedores tecnológicos”, precisa.
En este sentido, reconoce que, además de tener una idea innovadora, para llevar el emprendimiento a buen puerto se necesita un plan de negocio sólido, habilidades personales, conocimiento de mercado y financiación, aunque advierte que el dinero no es lo más importante, al menos en las fases iniciales. “De hecho, muchos proyectos fracasan no por falta de dinero, sino por algunas de las otras cuestiones, ya sea falta de validación, de equipo o de conocimiento del mercado”, clarifica. Así, ahonda que en el CIE se trabaja con metodología ‘lean startup’: “Primero valida tu idea con el mínimo coste, después construye tu producto y, solo entonces, busca financiación para escalar”.

Presentación de la edición número 13 de Coworking, programa de la EOI y el Ayuntamiento de Santander para la mentorización de proyectos de emprendimiento. Foto: Nacho Cubero.
En este análisis, Gómez-Barreda especifica que los 25 emprendedores del programa Coworking Santander no han recibido dinero, sino algo que considera más valioso: mentorización de calidad, espacio profesional sin costes y metodología probada para evitar los errores típicos, y que de los 18 proyectos finalmente seleccionados, varios de los cuales –puntualiza– están facturando sin haber necesitado inversión externa.
Según prosigue, una vez el proyecto está validado, y solo entonces, desde el CIE les ayudan a acceder a rondas de inversiones con la Fundación Innovación y Desarrollo (Fidban) una organización que ofrece alternativas de financiación a proyectos empresariales relacionados con la innovación, las tecnologías y el I+D+i a través de inversores privados que aportarán sus recursos, su experiencia, sus conocimientos y sus contactos (business angels)–, subvenciones públicas, fondos europeos o microcréditos de entidades bancarias para impulsar el emprendimiento y las startups.
De otro lado, admite que desde el ámbito municipal poco se puede hacer para reducir la excesiva burocracia o la inseguridad fiscal, dos de los frenos más importantes para el emprendimiento en España, según recogen varios estudios. Para compensar esa complejidad y a la espera de que lleguen las reformas estructurales en fiscalidad que permitan menores cargas en los primeros años o una simplificación del IVA para digitales, entre otros aspectos, y también en burocracia con la ventanilla única real o procedimientos digitalizados, la concejala de Empleo asegura que desde el CIE “acompañan” a los emprendedores para que pueda destinar “todo su tiempo, esfuerzo e ilusión” a desarrollar su proyecto.
Un acompañamiento que se concreta en asesoramiento para elegir la forma jurídica más adecuada a cada proyecto; en orientación sobre regímenes fiscales, deducciones aplicables y obligaciones contables, así como en materia de contratación, bonificaciones, convenios a aplicar o de propiedad industrial y patentes; y en la tramitación de subvenciones un servicio que Gómez-Barreda considera “crítico” porque, como reconoce, “las ayudas existen, pero el laberinto administrativo hace que muchos emprendedores no accedan a ellas”.
Claves para retener el talento
En cuanto a la retención del talento, esta responsable municipal explica que conseguirlo requiere de la combinación de tres aspectos: oportunidades profesionales de calidad, calidad de vida y ecosistema dinámico. “Y Santander cuenta con ventajas competitivas claras en los dos primeros”, apunta. Así, razona que las oportunidades profesionales se han multiplicado con la apertura del CIE. “Es el factor crítico en el que más hemos avanzado al poder ofrecer empleo tecnológico de calidad, proyección de carrera y emprendimiento viable”.
En calidad de vida, por su parte, no duda en afirmar que Santander es una referencia por tratarse de una ciudad de tamaño “humano”, contar con un entorno “privilegiado”, un coste de vida “más bajo” que el de las grandes capitales y “buenos” niveles de seguridad, además de servicios de “calidad” y una oferta cultural “creciente”. Por último, expone que el ecosistema dinámico es lo que se está construyendo con este centro mediante la creación de una comunidad profesional, networking de calidad y una cada vez mayor masa crítica: “Pero necesitamos más. Más empresas tractoras tecnológicas que ofrezcan proyectos de nivel internacional. Una conexión más fuerte con la Universidad de Cantabria para que los graduados vean oportunidades reales aquí. Salarios competitivos para retener el talento digital, y comunicar los casos de éxito para conseguir mayor visibilidad. Y el CIE es la pieza que faltaba en este puzle”, desglosa.
Para convertirse en una referencia tecnológica en el norte de España y tener un ecosistema vibrante que genere empleo de calidad, Gómez-Barreda reconoce que es necesario mantener el esfuerzo durante años para consolidar la marca, así como profundizar en la atracción activa de empresas tecnológicas mediante políticas fiscales favorables, la creación de suelo industrial adaptado y de servicios de atracción de inversión. Además, también apunta la necesidad de asistir a eventos internacionales y atraer congresos tecnológicos y de “escalar” el CIE, que es “un primer paso excelente, pero necesitamos más espacios”.
En la última etapa de su mandato al frente de Empleo, Emprendimiento y Desarrollo Empresarial antes de las próximas elecciones municipales de 2027, la concejala sostiene que aún quedan por delante muchos meses intensos de trabajo y varios proyectos estratégicos que apuntalar. Entre ellos, cita en primer lugar la consolidación del CIE como referente permanente. “Debe ser una infraestructura que trascienda gobiernos y que funcione a pleno rendimiento”, enfatiza.
“Hay que diversificar la financiación maximizando la captación de fondos europeos y reforzando la esponsorización privada de eventos y programas o la firma de convenios estatales con universidades y empresas”, Chabela Gómez-Barreda, concejala de Empleo, Emprendimiento y Desarrollo Empresarial de Santander.
Un desafío para el que reclama ante todo su sostenibilidad financiera más allá de presupuestos municipales. “Hay que diversificar la financiación maximizando la captación de fondos europeos y reforzando la esponsorización privada de eventos y programas o la firma de convenios estatales con universidades y empresas”, reseña. Asimismo, avanza su intención de lanzar un programa específico para mujeres en tecnología que permita aumentar la presencia femenina en un sector en el que, según lamenta, actualmente apenas uno de cada cuatro profesionales tecnológicos son mujeres. Y, finalmente, apunta a la celebración el próximo otoño, coincidiendo con el segundo aniversario del centro, de la primera edición de un evento propio que sitúe a Santander en el calendario tecnológico nacional.
En su opinión, el CIE es mucho más que un edificio o un conjunto de programas: “Es una apuesta estratégica por el futuro de Santander donde el talento quiere quedarse, donde emprender es viable y donde la tecnología genera empleo de calidad. Hemos demostrado en catorce meses que funciona. Ahora toca consolidar, escalar y convertirlo en algo permanente”, cierra.





