El Seve Ballesteros-Santander vive sus horas más bajas desde 2007. Su dependencia de Ryanair, compañía que opera seis de cada diez vuelos que aterrizan y despegan de Parayas y que el pasado verano decidió suprimir seis de sus rutas, ha provocado un desplome en el número de pasajeros y operaciones, que el Gobierno de Cantabria prevé superar a partir de este invierno. Conseguirlo pasa, en gran medida, por lo que ocurra con las negociaciones que el Ejecutivo mantiene en secreto con la aerolínea irlandesa para la renovación del acuerdo que une a ambas partes, y que vence a finales de año. Por su parte, el director del aeródromo cántabro pone el acento en tratar de mejorar las frecuencias con Madrid y Barcelona, los destinos, a su juicio, “con mayor tráfico y demanda en nuestra región”.

Texto de Manuel Casino @mcasino8

El aeropuerto Seve Balleteros-Santander lleva más de medio año de capa caída. Ni el cacareado récord de turistas con el que Cantabria espera concluir el ejercicio, ni el anuncio de nuevas rutas o la llegada de nuevas compañías han permitido al aeródromo cántabro remontar el vuelo. Desde abril, el aeropuerto encadena mes a mes preocupantes descensos en las cifras de pasajeros nunca inferiores al 14% con respecto a 2015, según los últimos datos provisionales facilitados por AENA. Y aunque tanto el consejero de Innovación, Industria, Turismo y Comercio, Francisco Martín, como el director del aeropuerto, Bienvenido Rico, se muestran convencidos de que las estadísticas mejorarán a partir de noviembre –los datos de ese mes se conocerán el próximo día 12–, todas las previsiones apuntan a que el Seve Ballesteros cerrará el año sensiblemente por debajo de los 800.000 pasajeros, lo que representará el peor registro desde 2007.

Para tratar de explicar estas cifras, Martín pone el acento en la supresión este verano por parte de Ryanair por motivos “financieros y estratégicos” de seis de sus rutas –las domésticas a Sevilla, Valencia, Palma de Mallorca, Gran Canaria y Lanzarote, y la internacional de Frankfurt–. Además, recuerda que el peso específico de las distintas compañías de bajo coste que operan el aeropuerto de Santander es del 74%, muy por encima de lo que ocurre en otros aeródromos de la cornisa cantábrica, que sí registran aumentos en sus tráficos de pasajeros, como es el caso de los de Asturias, Bilbao, A Coruña o Vigo, pero donde el papel de las ‘low cost’ es más limitado. “Si analizamos el peso concreto de Ryanair en los dos aeropuertos del norte de España en los que opera, Santiago y Santander, podemos ver cómo su cuota de mercado es del 42,57% en el primero y del 60,94% en el segundo. Esta dependencia de una única compañía supone que cualquier reducción que ésta haga produce en nuestro aeropuerto un mayor efecto”, razona el consejero.

Rutas perdidas

Por ello, el titular de Turismo subraya que el objetivo del Ejecutivo regional se ha centrado, por un lado, en “recuperar todas las rutas perdidas” –Sevilla, a partir de este mes; y Valencia, desde marzo próximo, ambas con Volotea; Palma de Mallorca, desde junio pasado, con Vueling; y Frankfurt, cambiada por Berlín en invierno, con Ryanair en una ruta que, destaca, “en esta estación del año no se opera desde ningún otro aeropuerto del norte de España”–. De otro, en “ampliar” el número de destinos y compañías que operan en el Seve Ballesteros –Air Nostrum vuela a Lisboa desde marzo pasado y Wizz Air lo hará a Varsovia a partir de la primavera de 2017– para “evitar una dependencia excesiva” de la aerolínea irlandesa.

Pero Ryanair, compañía a la que Martín se refiere como “nuestra socia estratégica en el aeropuerto”, no es la única razón para este descalabro. Además, recuerda que, por muy año de turismo récord que sea este 2016, “dos de cada tres pasajeros internacionales que llegan a Cantabria lo hacen por carretera o vía marítima”. Y puntualiza que esta pérdida de pasajeros “se ha centrado básicamente en los vuelos nacionales porque las rutas internacionales no se han visto reducidas”. Con todo, el máximo responsable regional de Turismo no oculta que recuperar la senda de crecimiento en el aeropuerto descansa, en gran medida, en las conversaciones que el Gobierno mantiene con los propietarios de Ryanair para la renovación del convenio que une a ambas partes, y que vence a finales de año. Sin desvelar nada –“las negociaciones con las compañías aéreas son muy complejas y además entran en juego diversas variables socio-económicas”, arguye–, Martín se muestra “optimista” al respecto. “Mientras las negociaciones sigan abiertas no parece prudente que el contenido de las mismas se haga público por ninguna de las partes. El interés en continuar creciendo es compartido y esa es la mejor base para una negociación y un acuerdo”, anuncia sin querer dar más precisiones.

Sea como fuere, el consejero de Turismo no tiene ninguna duda sobre la eficacia de este y el resto de acuerdos de promoción turística firmados por el Gobierno con las aerolíneas que operan en el Seve Ballesteros (hace 15 meses se filtraron a los medios de comunicación los contenidos de estos contratos, que en el caso de la compañía irlandesa suponía un desembolso para las arcas regionales de 3,2 millones de euros al año). “Han demostrado ser una herramienta muy potente de marketing para nuestra región”, asevera antes de matizar que “el contenido económico de estos convenios hay que valorarlo con respecto a su retorno y éste tiene dos aspectos importantes: uno intangible, que es el social de conectividad que permite a los cántabros estar directamente conectados con otras regiones o capitales de Europa sin tener que recurrir a los aeropuertos vecinos. Y otro más tangible, que es el impacto económico directo e indirecto en términos de empleo y de gasto de los viajeros no sólo en el sector turístico sino en otros como transporte, comercio…”.

Los malos datos de tráfico de pasajeros coinciden con las negociaciones para renovar el acuerdo con Ryanair.

En este punto, Martín recurre a lo afirmado por la Asociación Internacional de Aviación Civil (OACI), que sostiene que por cada millón de pasajeros se generan entre 700 y 1.000 puestos de trabajo directos, indirectos e inducidos. “Es decir –continúa–, que el gasto turístico que los pasajeros generan en Cantabria revierte con creces a las acuerdos de promoción turística que se llevan a cabo con las aerolíneas” y cuyas cuantías, según aclara, “no son aleatorias sino que se ajustan a los precios de mercado que, lógicamente, están directamente relacionadas con el impacto que alcanzan en el mercado turístico”.

El director del aeródromo cántabro, por su parte, liga las estrategias a seguir a la revisión “constante” del plan de marketing del aeropuerto que realiza el Comité de Coordinación Aeroportuaria de Cantabria. Según asegura Rico, este organismo, del que forma parte tanto el Gobierno de Cantabria como AENA y distintos organismos empresariales y sociales, trabaja en la actualidad en “ampliar los mercados existentes, desarrollar rutas domésticas transversales, diversificar la presencia de compañías aéreas, mejorar la conectividad a través de los vuelos a Madrid y favorecer la instalación de bases en el aeropuerto por parte de compañías aéreas”.

Potenciar Madrid y Barcelona

En su opinión, y más tras los recientes anuncios de nuevas operaciones y compañías, el Seve Ballesteros cuenta con un amplio número de rutas con Europa y con distintos puntos de España. Por ello, su director aboga por “seguir trabajando dentro del Comité de Coordinación Aeroportuaria para mejorar las frecuencias con Madrid y Barcelona”, los destinos que, a su juicio, cuentan “con mayor tráfico y demanda en nuestra región”.

Precisamente, el titular de Turismo recurre a este organismo, constituido el 27 de marzo de 2014, es decir, “gobernando el PP en Cantabria”, para contextualizar el papel del comité de seguimiento que el Parlamento de Cantabria acordó crear el pasado 30 de junio y cuya convocatoria el Partido Popular viene reclamando con insistencia ante la que juzga “inacción” y pasividad del bipartito PRC-PSOE. En este sentido, Martín recuerda que el Comité de Coordinación Aeroportuaria, que corresponde convocar a AENA, tiene una composición y unas funciones, en forma de un amplio abanico competencial, recogidas en un Real Decreto-ley, de julio de 2012, “que no puede asumir o suplantar” un organismo de ámbito regional. “En consecuencia, concibo el comité propuesto por los populares, que sin duda será creado para dar cumplimiento a la resolución parlamentaria, como un órgano consultivo de la Administración regional al que se convocará cada vez que vaya a haber una reunión del Comité de Coordinación Aeroportuaria de Cantabria para darle a conocer el orden del día y escuchar sus observaciones o sugerencias con relación al mismo”, subraya el consejero, que también se mostró dispuesto a a dar cuenta a este órgano consultivo de las informaciones recibidas y de los acuerdos alcanzados en las reuniones del Comité oficial.

Por otro lado, Martín, pide paciencia para ver los resultados porque, según subraya, las negociaciones “llevan su tiempo” y su éxito “también está condicionado por la disponibilidad de aviones”. No obstante, el consejero reitera que desde su departamento se lleva a cabo un trabajo “constante” analizando “cuáles podrían ser las mejores aerolíneas que podrían operar en nuestro aeropuerto y desde qué destinos”. Para ello, asegura, mantienen contactos permanentes con muchas compañías aéreas a las que se les suministran información muy diversa. Una labor que Martin explica se completa con el desarrollo de una “intensa” campaña de promoción del Ejecutivo regional en destinos extranjeros (París, Lisboa y Berlín) en colaboración con el Instituto Cervantes y la participación del cineasta cántabro Manuel Gutiérrez Aragón, que presenta su película ‘La vida que te espera’.

Finalmente, el consejero de Turismo se inclina por apoyar la petición de bajada de las tasas aeroportuarias en España que reclaman las aerolíneas y asociaciones del sector hasta 2021, y por la que también aboga la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), en contra del parecer de AENA, que defiende su congelación. “No es una decisión que se encuentre entre nuestras competencias, pero, como norma general, somos partidarios de todas aquellas decisiones que puedan favorecer el crecimiento de la actividad y fomentar la mejora de los resultados tanto en términos absolutos como relativos, y parece que la bajada de las tasas puede conseguir estos efectos”, aclara.

Esta será, por cierto, una de las primeras decisiones que deberá adoptar el nuevo ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, a partir de la propuesta de congelación de tarifas realizada por AENA en el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) para el periodo 2017-2021, y que aún está pendiente de aprobación por parte del Consejo de Ministros.