El ‘streaming’ ofrece a todo usuario que disponga de conexión a Internet la posibilidad de visualizar en tiempo real cualquier tipo de contenido. Holastream, firma cántabra que se ha dado a conocer entre el gran público de la región gracias a la retransmisión de los encuentros del Racing de Santander mediante esta tecnología, suma cinco ejercicios dedicada a este creciente sector.

Texto de Jesús García-Bermejo @chusgbh

Hace algunos meses, el Racing de Santander anunció que, para dar cobertura a aquellos aficionados que no pudiesen desplazarse al estadio, los partidos que el equipo disputase como local en su nueva andadura en Segunda División B podrían seguirse en directo por Internet mediante el extendido sistema del pago por visión (PPV). Esta novedosa iniciativa dio a conocer al gran público de la región a Holastream, firma encargada de la labor técnica, aunque la compañía suma ya cinco años de trayectoria con las retransmisiones en streaming como principal actividad.

El acuerdo suscrito entre la entidad verdiblanca y la empresa dirigida y fundada por Ignacio Martínez García establece que es esta última la responsable de la grabación en directo del encuentro, la realización, la narración y de subir en tiempo real estos contenidos a la red. Con tres cámaras captando las imágenes –plano general o máster, plano corto y primer plano–  y un periodista y un comentarista a los micrófonos, es el propio empresario quien se encarga de seleccionar uno u otro plano, variar el marcador, dar paso a las repeticiones, encajar el audio y controlar el correcto funcionamiento del streaming. “Es una labor compleja que implica a 5 personas, equipos de última tecnología y profesionales titulados y con recursos en la materia. Cualquier productora cobraría 2.500 ó 3.000 euros por un trabajo como este, pero nosotros, conscientes de la realidad económica del Racing, lo hacemos a cambio de una tarifa ‘low cost’ de solo 1.000 euros, los cuales proceden de lo ingresado en cada partido”, expone Ignacio Martínez García.

Por encima de esa cifra, que según el propio emprendedor apenas alcanza para cubrir los costes de la retransmisión, el Racing de Santander percibiría el 70% de lo recaudado, yendo a parar el 30% restante a la empresa audiovisual cántabra. Teniendo en cuenta que el precio de venta al público es de 3,95 euros por encuentro, y que, de media, de acuerdo los cálculos que maneja el gerente de la firma, son unos 350 los usuarios que adquieren los partidos, el margen que deja el novedoso modelo de negocio es mínimo –por debajo de los 400 euros–. Sin embargo, ambas partes están más que satisfechas con el acuerdo: por un lado, el Racing de Santander, sin que le suponga coste alguno, ofrece a sus seguidores la posibilidad de ver al equipo desde cualquier punto del planeta , algo que el año pasado, en Segunda División, era posible gracias a la web de la Liga de Fútbol Profesional, la cual transmitía, también en streaming, todos los encuentros del equipo cántabro que no se televisaban en abierto; por otro, Holastream cuenta con un escaparate inmejorable para darse a conocer dentro y fuera de Cantabria, no en vano su principal actividad hasta la fecha ha sido la retransmisión de eventos deportivos.

Partidos del Bathco, equipo cántabro de rugby que compite en la máxima categoría a nivel nacional; torneos de rugby y balonmano en la modalidad de playa; el Campeonato Europeo de Hockey sub 18 disputado este verano en La Albericia; varias ediciones de Los 20.000 del Soplao; campeonatos de tenis de distinto alcance… Y en otros ámbitos, plenos del Ayuntamiento de Santander y de Torrelavega; mítines y reuniones de partidos políticos; eventos publicitarios o empresariales, como la fiesta anual del Banco Santander; congresos de lo más variados, como el de los administradores de fincas o el de la Federación de Municipios; diversas Juntas de Accionistas del Racing de Santander; o las cuatro últimas ediciones de la Batalla de Flores de Laredo son algunos de los trabajos realizados por Holastream hasta la fecha. “Tenemos clientes de todo tipo: administraciones, asociaciones, federaciones, compañías, clubes…”, apunta el gerente.

Requisitos técnicos

El término streaming hace referencia a la distribución digital de contenido multimedia –generalmente audio y video– a través de una red de ordenadores, de forma que el usuario puede consumir el producto al tiempo que se descarga. Se trata de un concepto asentado en Estados Unidos y que se va extendiendo en nuestro país, en donde han surgido gran número de empresas que ofrecen este servicio en los últimos tiempos.

Con un esquema de costes mucho menor que el de una televisión tradicional, las retransmisiones en streaming se han convertido en habituales en competiciones deportivas modestas, un interesante nicho de mercado que poco a poco se ha ido ampliando a ámbitos de todo tipo, y más en regiones como Cantabria, en la que la presencia de la televisión regional y local es mínima.

Cuando, hace más de un lustro, Ignacio Martínez García tuvo que cerrar las puertas de su empresa de mobiliario de cocina este potencial fue uno de los factores que le animaron a dar el salto a un sector con el que nada tenía que ver y en el que su experiencia se limitaba a la afición por la fotografía. “Mi primer trabajo fue la retransmisión en directo de la Junta de Accionistas del Racing de Santander de 2010, en plena polémica con la directiva entonces encabezada por Francisco Pernía, y, a pesar de que lo hice  sin grandes conocimientos ni recursos, tuvo mucha repercusión –recuerda el empresario–. Fue en ese momento cuando me planteé la posibilidad real de convertir esto en un negocio, y, tras meditarlo y formarme, adquirí equipos más sofisticados y empecé a rodearme de profesionales del sector. Más adelante vinieron otras dos Juntas, aunque mi primer trabajo serio, con varias cámaras y una mayor calidad de imagen, llegó con la Batalla de Flores de 2011. Desde entonces, rara es la semana en la que no tengo alguna grabación”.

A día de hoy, Holastream cuenta con un equipo habitual de colaboradores compuesto por dos cámaras y un periodista titulados, además del propio Ignacio Martínez García, que hace las veces de comercial, coordinador y realizador, aunque el número de profesionales puede aumentar si el streaming lo requiere.

En cuanto al apartado técnico, este emprendedor cuenta con una sofisticada cámara de video –cuyo coste supera los 5.000 euros–, un ordenador última tecnología, una capturadora de video, tres pinchos con conexión 4G a Internet y una antena vía satélite para zonas rurales de escasa cobertura. En total, más de 20.000 euros de inversión solo en dispositivos, algunos de los cuales ya han sido renovados en dos ocasiones en su corta trayectoria. Y todo ello sin incluir la furgoneta que tuvo que adquirir para los desplazamientos dos años después de iniciar la actividad.

El proceso es más complejo de lo que en un primer momento pudiese parecer. Una vez se captan las imágenes, estas son comprimidas y subidas a un servidor en el que quedan alojadas y que permite su visualización en tiempo real. En el caso de Holastream, esto implica la utilización de un sofisticado software que, a través de un ordenador, es capaz de controlar la realización y grabación con hasta 32 cámaras y colgarlo automáticamente en formatos adecuados para el dispositivo y conexión con los que cuente el usuario, pudiendo visualizarse en HD –alta definición– o SD –definición estándar– y a través de teléfono móvil, tablet o PC.

Para todo ello es fundamental una conexión estable a Internet, algo que, en palabras del gerente de la firma, en lugares como el Palacio de Festivales o de Exposiciones no es problema, pero que en zonas al aire libre se complica. “El 4G me ha cambiado la vida. Si no hay fibra óptica o si esta falla, como ocurrió en el primer partido del Racing, conecto mis pinchos y alcanzo 5 megas de velocidad de subida, que es más que suficiente. Es verdad que eso me supone un coste fijo cada mes, pero, de esta forma, dispongo de los recursos necesarios para poder sacar adelante cualquier retransmisión. Es más, si no hay cobertura 4G, me conecto por 3G y, en último caso, si todo lo anterior falla, cuento con la antena vía satélite”, explica.

Varios modelos

El esquema habitual es que Holastream facture por la retransmisión del evento un importe variable en función de la complejidad del trabajo a realizar, el personal necesario, el número de jornadas contratadas –la tarifa base asciende a 500 euros la media jornada– y de si el servidor y la conexión a Internet lo aportan el cliente o la compañía cántabra. Además, como ocurre en el caso de los encuentros del Racing, la firma ofrece la posibilidad de incluir una pasarela de pago para que el usuario abone un importe a cambio de la visualización on line del contenido. Posteriormente, la empresa  paga una cantidad a sus colaboradores, todos ellos autónomos, la cual varía en función de la labor realizada por cada uno de ellos.

Ignacio Martínez García, fundador y gerente de Holastream

Así mismo, Holastream está especializada en edición de video, montajes de spots publicitarios, asesoramiento en comunicación y oferta la posibilidad de emitir en pantalla gigante los contenidos que se estén subiendo a la red, servicios paralelos que tendrían un coste adicional. Pero, además, este sector cuenta con un aliciente clave que ha sido fundamental para su rápida expansión por todo el mundo, el cual la firma cántabra quiere empezar a explotar: la publicidad. Y es que, Internet ofrece al organizador de un evento la posibilidad de que este sea seguido en tiempo real en cualquier punto del planeta, un potencial fuera de toda competencia. “Si el cliente lo desea, es posible visualizar el ‘streaming’ en su propia página web, lo que facilitaría la venta de banners en su portal. Y también existe la opción de insertar ‘spots’ o faldones publicitarios durante la retransmisión, algo que siempre ofrezco y que podría servir para financiar los costes de la propia grabación o incluso sacar beneficios, aunque apenas se ha dado hasta la fecha –afirma–. La siguiente fase de nuestro proyecto pasa por tratar de sacar rédito publicitario de eventos de cierto alcance, siendo nosotros mismos los que localicemos a los anunciantes para, posteriormente, dirigirnos al organizador y ofrecerle una suma a cambio de la retransmisión, un modelo que puede funcionar muy bien. La grabación aérea mediante drones y la cada vez más habitual contratación de ‘streaming’ para bodas, sobre todo de extranjeros, son otros campos en los que también me quiero iniciar a corto plazo”.