De 2008 a 2015 la industria española de la comunicación perdió 12.200 empleos de todo tipo, entre periodistas, comerciales, administrativos y trabajadores de rotativa, periodo en el que 375 medios se vieron obligados a cesar en su actividad. En la región, con una caída de entre el 20 y el 30% de la inversión publicitaria, la situación es similar, y el reciente cierre de ‘El Mundo Cantabria’ ha supuesto un nuevo golpe para el sector.

Texto de Jesús García-Bermejo @chusgbh

El 3 de marzo salía a la venta el último ejemplar de la edición regional de El Mundo. Atrás quedaban ocho años de intenso trabajo en los que el diario había logrado hacerse con un hueco en el panorama informativo de Cantabria, una trayectoria meritoria, y más teniendo en cuenta los continuos ajustes de plantilla y paginación a los que se vio sometida la publicación. Con su cierre, 15 profesionales del sector pasan a engrosar las ya pobladas listas del paro, aunque en su prometedor inicio –el primer número data de febrero de 2008– más de 30 personas poblaban la redacción de un medio que surgía fruto de un acuerdo entre Unidad Editorial, editora de El Mundo a nivel nacional, y Prensa y Medios de Cantabria, sociedad creada por los propietarios de la constructora ECC Viviendas.

Aunque no hayan tenido la relevancia mediática que pudiese esperarse, este tipo de episodios se han convertido en habituales en los últimos tiempos, y no sólo en la región: Prisa, Canal 9, Telemadrid, Televisión Española, Vocento, Unidad Editorial… Pocos o muy pocos son los grupos de comunicación que no se han visto obligados a reducir plantilla, recortar gastos o, incluso, cerrar sus puertas. De hecho, las cifras de destrucción de empleo admiten comparación con alguno de los sectores más castigados por la crisis, y basta con echar un vistazo al Informe Anual de la Profesión Periodística 2015, editado por la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), para comprobarlo.

El estudio estima que, entre mediados de 2008 y octubre de 2015, la industria española de los medios perdió 12.200 empleos de todo tipo –periodistas, comerciales, administrativos, trabajadores de rotativa, etc–, destacando sobre el resto los ejercicios de 2013 y 2014 con 2.771 y 2.465 puestos de trabajo destruidos, respectivamente. Así mismo, en este periodo se registró el cierre de 375 medios, entre diarios de pago, gratuitos, revistas, televisiones, radios, digitales y agencias de información.

Precariedad laboral

“Los bajos salarios y el importante paro existente son los mayores problemas a los que se enfrenta el sector a día de hoy, lo que no quiere decir que sean los únicos”. Así de contundente se mostraba la presidenta de la Asociación de la Prensa de Cantabria (APC), Dolores Gallardo, al ser cuestionada por la situación de los medios de comunicación en la región. Y es que, de acuerdo a las cifras que se manejan desde la organización, las remuneraciones han caído entre un 18 y un 20% en la comunidad autónoma desde que comenzase la crisis, siendo 113 los profesionales que se encontraban sin empleo a cierre de 2014, año en el que el número de periodistas afiliados a la Seguridad Social en Cantabria ascendía a 806.

El informe llevado a cabo por la APM va más allá e incluye un estudio de la devaluación de los salarios base de los periodistas españoles con convenio colectivo entre los años 2010 y 2015. Así, los redactores jefes de los diarios sufrieron un recorte en sus remuneraciones del 23% en el citado periodo hasta los 37.300 euros brutos anuales, mientras los jefes de sección las vieron reducidas un 20% hasta los 33.200 euros. Del mismo modo, los sueldos de los redactores de primera categoría cayeron un 22%, situándose en 2015 en los 27.300 euros, y los salarios base promedios de los redactores B bajaron un 14% –22.200 euros–. La televisión

es el único medio en el que las retribuciones básicas de los redactores o sus equivalentes se incrementaron entre 2010 y 2015: un 2% –40.600 euros– para los de categoría más elevada y un 20% –30.000 euros– en el caso de los redactores B. Por el contrario, en las cadenas nacionales de radio sufrieron recortes particularmente intensos: un 32% los redactores jefe y un 22% el resto. “La nuestra es una profesión puramente vocacional, caracterizada históricamente por salarios bajos y eternas jornadas laborales  –afirma la presidenta de la APC–. Podríamos decir que somos un sector en permanente crisis que ha sufrido como poco las consecuencias de la crisis económica, por lo que el resultado no podía ser otro que el recorte de derechos laborales. En Cantabria la situación es francamente desoladora: apenas existen dos diarios, la presencia de la televisión regional es poco más que testimonial y las radios están auténticamente asfixiadas. El cierre de El Mundo ha sido un palo muy duro para todos, pero lo más preocupante es que no creo que vaya a ser el último”.

Por si el panorama no fuese lo suficientemente sombrío, el Informe Anual de la Profesión Periodística 2015 habla de diferentes escenarios en los escasos medios de comunicación en los que se están produciendo contrataciones, consecuencia de la flexibilización de la legislación laboral en los últimos años. El resultado es la aparición en las redacciones de una doble escala salarial, según la cual las cuantías son diferentes en función de si el trabajador estaba en la empresa antes o después de la renovación del convenio. Además, algunos convenios colectivos recogen ya la consideración como idénticos de todos los días de la semana, con lo que desaparecería la compensación por festivo trabajado.

En este capítulo, el estudio concluye que, tras la crisis económica, los medios de comunicación españoles se han instalado en un escenario con un nivel de empleo significativamente menor, unos puestos de trabajo de inferior calidad y unas relaciones laborales más inestables, factores que, necesariamente, van en detrimento de la calidad del trabajo informativo.

Incierto futuro

La caída de la inversión publicitaria, que la propia Gallardo cifra entre el 20 y el 30% desde que comenzase la crisis, es el principal problema al que se han debido enfrentar los medios de comunicación en los últimos años, y el caso de El Mundo Cantabria es un claro ejemplo de ello. De hecho, la publicación vivió sus mejores momentos durante los tres primeros ejercicios desde su salida a las calles, en los que el proyecto estuvo cubierto desde el punto de vista económico por parte de la sociedad editora: Prensa y Medios de Cantabria. Fue en este periodo cuando contó con hasta 18 profesionales en redacción, además de fotógrafos, colaboradores, comerciales y personal de administración, lo que permitió al diario regional alcanzar su récord absoluto de páginas, 56, las cuales se incluían en la parte central del periódico nacional. “Por aquel entonces, el mínimo eran 32 páginas, aunque los fines de semana lo habitual era que, con los suplementos, nos fuésemos hasta las 40 ó 48 –recuerda Félix Villalba, exdirector de la publicación–. A pesar de que en algún ejercicio llegamos a cubrir gastos, desde febrero de 2011, momento en el que se cortó la financiación, hubo que empezar a hacer ajustes tanto en plantilla como en paginación”.

Así, tras el Expediente de Regulación de Empleo iniciado a finales de 2012, El Mundo Cantabria fue reduciendo progresivamente su extensión hasta las 16 páginas para recortar gastos. Y es que, el acuerdo alcanzado en su día establecía que, hasta esa cifra, los costes de impresión corrían por cuenta de Unidad Editorial. A cambio, todo lo obtenido por la venta de periódicos iba a parar a la editora nacional, por lo que los únicos ingresos con los que contaba la cabecera, más allá de las inyecciones puntuales del grupo inversor, eran los procedentes de la publicidad. Ya en la última etapa, y tras un nuevo ERE, esta vez de extinción, el diario se redujo a una pequeña separata de apenas 8 páginas. Con 15 personas en plantilla, la publicación carecía de los medios necesarios para mucho más.

Tras su cierre definitivo, la edición regional de El Mundo pasa a unirse a la extensa lista de medios de comunicación cántabros que se han visto obligados a concluir prematuramente sus proyectos, en la que, por cierto, ya figuran varios diarios que trataron de competir con cabeceras que podrían considerarse clásicas en la comunidad autónoma: El Norte, Diario 16, Aquí… “Hemos aguantado 8 años, bastante más que otras iniciativas similares, y creo que hicimos muchas cosas bien, aunque probablemente también alguna mal. Lo complicado era hacernos con un hueco entre los lectores cántabros, y lo conseguimos. Incluso hubo una época en la que éramos nosotros los que marcábamos la agenda informativa. Sin embargo, la caída publicitaria producida por la crisis, determinadas sentencias judiciales que no nos beneficiaron y la mala suerte en momentos puntuales nos acabaron por condenar”, lamenta Félix Villalba.

La falta de un soporte digital que acompañase a la publicación en papel supuso un serio hándicap para El Mundo Cantabria, algo que estaba contemplado en el propio proyecto, pero que no salió adelante por la delicada situación económica que, por aquel entonces, atravesaba Unidad Editorial, la cual provocó un importante recorte en todas las inversiones previstas por el grupo. Y lo cierto es que, en un entorno cada vez más tecnológico, potenciar un medio de comunicación sin una página web ni presencia en las redes sociales se antoja complicado. Es más, el propio estudio de la APM habla de una paulatina e inevitable transición al ámbito digital.

Precisamente, es este nuevo mercado el que arroja algo de luz sobre el sombrío panorama de la comunicación en nuestro país, al menos en opinión de la presidenta de la APC. “No creo que, como muchos se atreven afirmar, el papel vaya a desaparecer en 10 ó 15 años. Ahora bien , sí considero que el futuro pasa por el soporte digital, y este ofrece a los profesionales la posibilidad de crear sus propios medios sin necesidad de asumir grandes costes, cosa que hace años era impensable. Avanzamos hacia un modelo en el que el periodista tiene que especializarse cada vez más para ofrecer algo distinto a lo que el gran público puede encontrarse en la red, y no son pocos los diarios digitales y blogs surgidos de acuerdo a este esquema en los últimos tiempos”.

En este sentido, el informe editado por la APM habla de 579 medios lanzados por periodistas entre 2008 y 2015, 458 de los cuales seguían activos el pasado verano. De estos, la tercera parte ya facturaba más de 50.000 euros en 2014, y un 17% más de 100.000. Este tipo de iniciativas fueron las que permitieron reducir un 8% el paro en el sector en 2015 hasta los 8.680 profesionales, según cifras del Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

Otro dato positivo que puede extraerse del estudio es el crecimiento, por primera vez en el último lustro, de la cifra de negocio conjunta de televisiones, radios, revistas y diarios: un 9% a cierre de 2014, mejoría que vino propiciada por el aumento del 5% registrado en la inversión publicitaria. “Parecía que en 2015 la tendencia estaba cambiando, suavizándose la destrucción de empleo en el sector e incrementándose la facturación en varios medios –expone Dolores Gallardo–. Sin embargo, la incertidumbre política en la que nos encontramos ha frenado de lleno esa tímida mejoría. Esperemos que, una vez se aclare el panorama, podamos volver al crecimiento iniciado en el segundo semestre del pasado ejercicio”.