El puerto de Santander consolida los 7M de toneladas de tráfico
La dársena santanderina se quedó en 2025 al borde de superar su récord histórico de tráfico, en un año que fue especialmente positivo en el movimiento de mercancía general, la categoría que aporta un mayor valor en su gestión y manipulación. La cifra de negocio del puerto, que tiene en marcha actuaciones por valor de 270 millones de euros entre inversión pública y privada, superó el año pasado los 26 millones de euros, con un beneficio de algo más de 7 millones de euros.
José Ramón Esquiaga | Marzo 2026
En esa querencia por las cifras que parece inevitable a la hora de hacer cualquier balance, las que dan cuenta de la actividad del puerto de Santander se movieron el pasado año entre la relativa decepción en lo puramente cuantitativo y las buenas perspectivas a las que puede dar lugar un análisis más detallado de los datos. En términos absolutos, los que pueden dar pie a cierta frustración en su lectura, la dársena santanderina se quedó por debajo de la cifra de tráficos del ejercicio precedente, en un descenso mínimo pero suficiente para impedir que se encadenara un tercer año con récord en el movimiento de mercancías. En lo cualitativo, y más allá de constatar lo mínimo del descenso, el detalle de la actividad en los muelles durante 2025 refuerza el posicionamiento del puerto cántabro como plataforma logística, y lo consolida por encima de la simbólica barrera de los 7 millones de toneladas.
Los 1.577 buques que atracaron en Santander en 2026 cargaron o descargaron un total de 7,151 millones de toneladas, una cifra esta última inferior en 43.000 toneladas –un 0,6%– a la registrada el año anterior, y que constituye el récord histórico de la dársena. Por categorías, el balance final del año recoge sobre todo el efecto de la caída en algo más de un 5% registrada por los graneles sólidos, compensada en parte por la subida de la mercancía general –un 1,8%– y, en menor medida, por la de los graneles líquidos, que pese a crecer un 39% mantienen un peso relativamente menor dentro del mix del puerto.
El buen comportamiento de la mercancía general –donde se encuadran tráficos como el de automóviles o el de contenedores– es el dato cualitativamente más relevante entre los que describen la actividad portuaria del pasado ejercicio. El mayor valor añadido que implica la gestión de estos tráficos, por las tareas asociadas y la intermodalidad que conllevan, hace que su aportación se mida en términos que van más allá de las toneladas en tránsito. Esa circunstancia fue especialmente valorada por César Díaz, presidente de la Autoridad Portuaria de Santander, en la rueda de prensa en la que presentó los datos de tráfico, que consideró clave para alcanzar los objetivos estratégicos de puerto: “Santander ha dejado de ser un puerto granelero para convertirse mayoritariamente en un enclave logístico en el que prima este tipo de tráfico”, señaló refiriéndose a la mercancía general.
Cambio de naturaleza
Ateniéndonos a las cifras, el puerto de Santander perdió la condición de granelero en 2024, el primer ejercicio en el que esa categoría no fue la mayoritaria dentro del conjunto. El dato, reforzado en el detalle de tráficos del pasado ejercicio, es especialmente relevante por el vuelco histórico que supone para un puerto en el que los graneles –primero los líquidos, cuando la antigua Campsa contaba con depósitos en Santander, y luego los sólidos– constituían la base de su actividad. Ese vuelco se ha dado, además, en muy poco tiempo: todavía en 2019, el año anterior a la pandemia, los graneles sólidos aventajaban en más de un millón de toneladas a la mercancía general, que hoy se sitúa 700.000 toneladas por delante.
En ese cambio de naturaleza ha sido decisiva la aportación de los contenedores, que el año pasado continuaron creciendo a un ritmo –un 6,6%, y nuevo récord histórico– que indica que se trata de un tráfico que aún no ha encontrado su techo en Santander.
Los 1,3 millones de euros que Boluda Maritime –el operador de la terminal de contenedores– invertirá en un área de reparación y servicio para estos cajones estandarizados de transporte es una de las actuaciones que están en marcha en el puerto, que suman inversiones por valor de 270 millones de euros sumando las acometidas tanto por iniciativa pública como privada. Es otra de las cifras que sirve para hacer balance de la aportación de la principal macroinfraestructura logística de Cantabria, que facturó algo más de 26 millones de euros en 2025, con un beneficio de 7 millones.










