La digitalizalización abre nuevas vías para el crecimiento de Savia

Nacida en 2011 para ofrecer asesoramiento en materia medioambiental a pymes y pequeños negocios, Savia ha ido ampliando su cartera de productos a partir de los proyectos en los que intervenía, en un proceso que se ha acelerado en los últimos años y que le ha llevado a participar en alguna de las iniciativas industriales más relevantes acometidas en Cantabria en este tiempo. Con una plantilla de ocho trabajadores de alta cualificación técnica en las ramas industrial, ambiental y urbanística, la empresa tiene capacidad para intervenir en todas las fases del proyecto, desde la evaluación inicial y la tramitación de permisos hasta el seguimiento posterior a la puesta en marcha, una ventaja competitiva que se ha visto impulsada con la aportación de la tecnología.
José Ramón Esquiaga | Septiembre 2025
En poco más de una década, y en un proceso que está lejos de poder darse por terminado, el medio ambiente ha pasado de poner marco a un conjunto de trámites más o menos engorrosos a convertirse en un factor estratégico de primer orden para empresas de cualquier actividad, pero sobre todo para aquellas de mayor tamaño que operan en el sector industrial. Es una transformación en la que Savia Ingeniería y Gestión Sostenibles ha jugado el papel que corresponde a una empresa creada específicamente para trabajar en ese área, y que a su vez ha tenido notable consecuencias en su actividad, llevando a la incorporación de servicios de cada vez más valor añadido, que dan lugar a proyectos más grandes, de mayor complejidad técnica y para una cartera de clientes muy diversificada tanto en lo sectorial como en lo geográfico.
Nacida en 2011 para operar en un campo en el que la obligación legal seguía siendo la motivación casi única para acometer cualquier actuación, Savia cuenta hoy con una plantilla de ocho trabajadores con capacidad para dar una respuesta integral a las necesidades de cualquier empresa que necesite acometer un proyecto, ya sea este una ampliación de instalaciones ya existentes o una puesta en marcha desde cero. Esa oferta integral, que la ingeniería cántabra ha ido completando de la mano de lo que demandaban sus clientes, es hoy una de las principales ventajas competitivas de la empresa, que puede hacer valer la condición de proveedor único en un mercado en el que cada vez se valoran más las soluciones ‘llave en mano’.
En ese marco, Savia está en condiciones de intervenir en cualquier fase del proceso de puesta en marcha de cualquier proyecto, lo que en el caso de los de nueva planta puede arrancar antes incluso de que se efectúe inversión alguna, con la valoración de la ubicación elegida y los condicionantes que puede suponer para la actividad que se plantee, realizando consultoría estratégica de proyectos. la elaboración de proyectos y estudios en el ámbito industrial, urbanístico y ambiental, la tramitación de autorizaciones y licencias, la propia dirección de las intervenciones y ejecuciones de las obras e instalaciones necesarias, las mediciones y estudios de campo y, posteriormente el seguimiento de la actividad mediante ‘outsourcing’. El catálogo de Savia incluye el diseño de procesos industriales y la ingeniería básica o de detalle, lo que en la práctica supone abarcar la práctica totalidad de factores relacionados con la implantación de una nueva inversión industrial, en sectores como el químico, el metalúrgico, la valorización de residuos, el sector alimentario, el logístico o el energético.

Carlos Gómez y Raúl Huerta, directores y socios fundadores de Savia Ingeniería y Gestión Sostenibles, en las instalaciones de la empresa, en Santander. Foto: Nacho Cubero.
“Lo que hacemos es vincular la ingeniería con el medio ambiente. ¿Qué nos diferencia de otras ingenierías? Que acompañamos al cliente desde que tiene una idea hasta que la ejecuta: no vendemos un proyecto, le acompañamos”, resume Raúl Huerta, director de Savia junto a Carlos Gómez, ambos socios de la empresa. “No solo desarrollamos los estudios y redactamos los proyectos, sino que nos encargamos de la tramitación de todos los registros previos y de la obtención de los permisos y autorizaciones necesarios, por lo que somos especialistas en ‘permiting industrial, ambiental y urbanístico’. Nos encargamos, dentro del desarrollo del negocio, de toda la burocracia administrativa”, continúa Gómez, que destaca lo que ello aporta tanto para liberar carga de trabajo a la empresa promotora de la iniciativa, que puede centrarse en lo que tiene que ver más directamente con su actividad, como para minimizar las incertidumbres y riesgos que conlleva cualquier inversión, pero en mayor medida aquellas en las que entran en juego cuestiones relacionadas con la sostenibilidad y el desarrollo urbanístico.
En la cartera de clientes de Savia son mayoría las empresas de los sectores industriales y energéticos, en este último caso con un peso creciente de quienes, dentro de las renovables, operan con el biogás y el hidrógeno. Aunque geográficamente sigue siendo Cantabria el principal mercado, la ingeniería ha desarrollado proyectos en el País Vasco, Cataluña. Galicia, Asturias, Castilla y León, Extremadura y Navarra. “Cantabria aporta la base del negocio, pero para crecer necesitas salir fuera”, admite Huerta, que identifica ahí uno de los principales cambios que diferencia a la empresa de hoy de la que nació hace más de una década, en una transformación que se ha acelerado en los últimos años.
Cuando Savia dio sus primeros pasos, en los primeros años de la pasada década, su principal ámbito de actuación era el medio ambiente natural, con un perfil de cliente que podía identificarse con el pequeño emprendedor y el profesional autónomo. La incorporación de nuevos servicios, y el progresivo cambio que se dio en la naturaleza del cliente y en el tamaño y la complejidad de los proyectos, ha venido produciéndose de una forma natural, a partir de lo que requerían los propios encargos y de la cada vez mayor relevancia que la normativa medioambiental ha venido adquiriendo en términos estratégicos. “En cierto modo, hemos pasado del particular que abre un negocio, a la empresa que va a montar una fábrica”, describe el director de Savia, que en todo caso señala que la heterogeneidad en el perfil de los clientes y en las características de los proyectos sigue siendo una de las características que define a Savia, algo que también aporta ventajas operativas: “Acompañamos a nuestros clientes allí donde nos necesitan, somos comprometidos y cercanos, ofreciendo soluciones prácticas en cada fase, combinando innovación y sostenibilidad”.
Una referencia para el sector industrial en Cantabria
La ingeniería cántabra ha participado en proyectos de optimización y adecuación de instalaciones existentes, mejorando su comportamiento ambiental, proponiendo actividades más eficientes y seguras, en inversiones de varios millones, como la puesta en marcha de instalaciones de energías renovables, plantas de biogás o de hidrógeno, o instalaciones de economía circular como son las plantas de tratamiento de todo tipo de residuos. Uno de los proyectos de referencia, entre los que han contado con la intervención de Savia, ha sido el desarrollo del proyecto de una gran empresa industrial para instalar una refinería de litio verde, unos planes que actualmente se encuentran en ‘stand by’, pero que ilustran perfectamente el papel que juega la ingeniería cántabra en todo el proceso: “Estudiamos las características de la parcela donde se ubicaría la planta, los requisitos legales y medioambientales, urbanísticos y de seguridad industrial, asumimos toda la tramitación e interlocución con las diferentes administraciones públicas, con la confederación hidrográfica… Estas son las primeras fases en las que empezamos a asesorar y apoyar a nuestro cliente”, explica el director de Savia.
Entre los clientes de Savia se cuentan varias de las mayores empresas industriales del Cantabria, para los que han trabajado en el marco de algunos de sus principales proyectos. También lo han hecho en el ámbito de la logística, y en proyectos energéticos desde las primeras fases de desarrollo, como los que están llevando a cabo tanto en Cantabria como en otras comunidades autónomas.

Gracias a la digitalización de la ingeniería, Savia puede identificar patologías, escanear plantas y hacer gemelos digitales. Foto: Nacho Cubero.
La vocación de acompañar a los clientes, que los responsables de Savia identifican como una de las principales características de su empresa, propicia una relación de doble vía que da lugar a beneficios y oportunidades para ambas partes: por un lado con la ya mencionada incorporación de servicios derivada de las peticiones de los clientes y, por otro, con la posibilidad que se abre para estos últimos de acceder a soluciones que no sabían que podía proveerles la ingeniería. “Actualmente estamos desarrollando, según las necesidades de clientes, la identificación de patologías industriales en sus instalaciones a través del radiografiado termométrico infrarrojo y detección de daños gracias a señales acústicas”, explica Huerta.
Estos servicios son unas de las últimas tecnologías que Savia ha incorporado a sus equipamientos, y un ejemplo tanto de la forma en que la digitalización puede mejorar la manera en que se prestan los servicios que ofrece la ingeniería como una muestra de las vías que explora la empresa para dar continuidad a su crecimiento. Además de la identificación de patologías que hace posible el uso de la cámara que se emplea para ello, Savia puede desarrollar gemelos digitales que permiten hacer ingeniería inversa, automatización de procesos o hacer cuanta simulación sea necesaria con carácter previo a la instalación y puesta en marcha de cualquier nuevo proceso de fabricación, con lo que ello implica a la hora de minimizar incertidumbres y riesgos.
Aplicaciones y también dispositivos
La combinación de ‘hardware’ y ‘software’ abre un enorme campo de aplicaciones, muchas de ellas ya sumadas a la oferta de Savia, y otras con potencial para desarrollarse a partir de lo que pueda demandar cada proyecto. “Ahora mismo contamos con varias aplicaciones de sistemas de simulación para predecir posibles afecciones asociadas a la implantación de nuevas actividades, con los que podemos simular cómo se propagan y distribuyen contaminantes atmosféricos y olores, simular el comportamiento de sustancias contaminantes que se liberan en distintos cuerpos de agua, predecir como se comportará el sonido en espacios como edificios o zonas urbanas o calcular la visibilidad de una determinada infraestructura en su medio receptor”, describe Carlos Gómez como ejemplo de lo que la digitalización hace posible. Toda esta información, añade Raúl Huerta, “influye muy positivamente en la tramitación ambiental de los proyectos analizados, ayudando a los técnicos responsables de la Administración a comprender todas las posibles afecciones ambientales asociadas a la puesta en marcha de nuevos proyectos, sobre todo de índole industrial”.
Actualmente, Savia Ingeniería y Gestión Sostenibles se está centrando en potenciar la presencia en otras comunidades autónomas, en especial en proyectos de energías renovables, economía circular e implantación de nuevas plantas industriales, integrando servicios que fortalezcan el desarrollo de proyectos estratégicos desde una gestión integral. Se definen como una oficina de proyectos que facilita las decisiones de las empresas incluyendo aspectos como la sostenibilidad, la digitalización y el compromiso con el territorio en el desarrollo de nuevas inversiones, así como en procesos de mejora y ampliaciones de las actividades existentes, dentro de la versatilidad, flexibilidad y agilidad que presenta una ingeniería de su tamaño.









