Tanndem, el centro de preparación física coimpulsado por una exregatista
Tras una larga y exitosa trayectoria como regatista en varias clases olímpicas de vela, y después de cursar dos carreras universitarias, Berta Betanzos se enfrentó en 2020 a las dificultades que implica incorporarse al mercado laboral sin contar con una experiencia previa. Con el apoyo del Programa de Apoyo Empresarial a las Mujeres de Cámara Cantabria, puso en marcha Tanndem, un centro en el que ofrece preparación física y comparte espacio con una fisioterapeuta, llevando a la práctica una vocación por la salud y el deporte que ya tenía muy presente cuando todavía competía.
José Ramón Esquiaga | Diciembre 2025
Es un paso que se sabe obligado, al que cada vez se llega con una mejor preparación y en el que puede aprovecharse buena parte de lo aprendido en la competición, pero el salto de la carrera deportiva al mercado laboral implica salvar un abismo al que es imposible asomarse sin vértigo. Después de una larga carrera como regatista en varias clases olímpicas de vela, la santanderina Berta Betanzos se encontró tras su retirada con todos los obstáculos que supone incorporarse al mercado laboral cerca de cumplir los 30 años y sin contar con experiencia profesional previa en aquello para lo que se había formado. Contaba ya para entonces con titulación como ingeniera técnica naval, un ámbito en el que era especialmente complicado introducirse sin contar con experiencia, y estaba terminando el grado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, el área hacia la que quería orientar su futuro. “Siempre tuve mucho interés por todo lo que tiene que ver con la salud, incluso cuando me formé como ingeniera buscaba la forma de combinar ambas cosas. Con la segunda carrera, que inicié cuando todavía estaba en activo, y con la ayuda y el consejo de la psicóloga de la federación, empecé a ver la forma de canalizar eso profesionalmente”.
Recién graduada, Berta trabajó para la Federación Española de Vela, en lo que podía haber sido una vía con la que continuar vinculada al deporte de élite aprovechando de forma directa su experiencia como regatista, pero con la que dejaba desatendida su vocación por la salud y con la que podía comprometer la conciliación entre la vida profesional y personal que anhelaba tras catorce años compitiendo por todo el mundo. Tras finalizar la vinculación con la federación, la opción de trabajar por cuenta propia se confirmó como la alternativa más viable para llevar a término ese proyecto vital.
Berta ya conocía a Elena Vila, una fitoterapeuta especializada en suelo pélvico, con la que valoró la forma de aunar sus respectivas disciplinas en un centro que ofreciera pautas de entrenamiento y tratamientos personalizados a quien necesitase recuperarse de lesiones de cualquier tipo o, en general, mejorar su condición física. La idea tomó forma en 2022 con la apertura de Tanndem, un gimnasio y clínica ubicado entre el Palacio de Festivales y el CEAR de Vela de Santander, en el que atienden a clientes que pueden serlo de ambas o utilizar solo los servicios de una de ellas.
“Tratar con la gente, ayudarles a solucionar sus problemas… eso es lo que me gusta y lo que se me da bien”, Berta Betanzos, de Tanndem.
Para la puesta en marcha del proyecto, recuerda Berta, las principales dificultades que hubo de superar no tuvieron que ver tanto con lo relacionado directamente con la actividad, como con la tramitación administrativa y el control de los tiempos en las diferentes fases del proceso: “Tanto en mi carrera deportiva como ahora, siempre he sido una persona que disfruta con lo que hace, con el trabajo. Tratar con la gente, ayudarles a solucionar sus problemas… eso es lo que me gusta y lo que se me da bien. La parte de gestión me gusta menos y se me da peor, pero es muy importante cuando quieres tener un proyecto propio. Ahí la Cámara de Comercio fue muy importante”, explica la exregatista, que se refiere con ello al asesoramiento recibido por parte del Programa de Apoyo Empresarial a las Mujeres (PAEM), creado por Cámara España y que se gestiona desde las delegaciones camerales con financiación de la Comisión Europea, el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, la Unidad Administradora del Fondo Social Europeo y el Ministerio de Igualdad y, en el caso de Cantabria, con apoyo económico de Sodercan. “Fueron muy meticulosos en el planteamiento del proyecto, de todas las ayudas, de los tiempos, que son gestiones que requieren unos plazos que, si no se tienen en cuenta, pueden acarrearte problemas. Y te ayudan a organizar tus propias ideas, que también es muy importante”.
Tanndem, explica Berta Betanzos, es un centro con unas características y servicios que lo diferencian, ubicado en un entorno único, en el que es posible entrenar o recibir tratamientos con vistas a la bahía, y en el que se propicia una relación muy cercana con quienes utilizan sus servicios. En los tres años que lleva funcionando, Tanndem ha consolidado una amplia base de clientes, siguiendo lo que Berta Betanzos describe como una “curva ascendente”, con un crecimiento continuo pero controlado: “Cuando abrimos ya tenía mi primer hijo, y luego he tenido el segundo, y eso ha llevado a que la subida no haya sido lo intensa que hubiera podido ser, pero porque yo tampoco lo he querido, porque mi idea siempre ha sido compatibilizar los dos proyectos, el vital y el profesional. Posiblemente ahora puede ser el momento de dar otro paso adelante. Este es un proyecto al que todavía le queda mucho por crecer”.










