Asfitec: una brújula en el camino de la innovación
Sacar adelante proyectos de I+D+i depende de una variada combinación de factores que incluye desde la búsqueda de financiación a la tramitación administrativa de cualquier nuevo proyecto, en una carrera de obstáculos que muchas veces se convierte en una barrera infranqueable para las empresas. Diseñada por Sodercan, la Actuación Singular para el Fomento de la I+D en el Tejido Empresarial de Cantabria (Asfitec) proporciona formación y asesoramiento especializado para que las empresas puedan transformar ideas innovadoras en propuestas con capacidad para captar fondos en convocatorias nacionales y europeas de programas vinculados a retos ambientales y tecnológicos.
Pocas ideas generan un mayor consenso que aquella que vincula la productividad y competitividad de una economía con el volumen de inversión en innovación que se acomete tanto desde el ámbito público como desde las empresas. Esa correlación es la que explica la distancia que separa las economías de Estados Unidos y la UE, a la vez que pone nombre a uno de los principales retos que afronta España en su convergencia con los principales países europeos. En términos más locales, el nivel de inversión en innovación de Cantabria históricamente se ha mantenido significativamente por debajo de la media española, una situación que se explica en gran medida por el peso que en el tejido productivo de la región tienen las empresas más pequeñas y que desde Sodercan quiere corregirse mediante el impulso a la capacitación empresarial. Ese es el objetivo con el que ha diseñado, en colaboración con la consultora Zabala Innovación, la Actuación Singular para el Fomento de la I+D en el Tejido Empresarial de Cantabria (Asfitec), un programa que huye de las definiciones abstractas y de los modelos formativos convencionales para centrarse en los proyectos reales de cada empresa participante.
A la hora de dar forma a Asfitec, los técnicos de Sodercan se han propuesto dar respuesta a una realidad con la que se han enfrentado muchas veces en su relación con las empresas: en materia de innovación la diferencia entre avanzar o quedarse atrás no depende tanto de tener una buena idea como de la capacidad de transformar esa idea en un proyecto sólido, bien estructurado y alineado con los criterios de financiación pública. En línea con esto, el programa no nace para financiar directamente los proyectos, sino que se plantea un objetivo más estratégico: enseñar a las empresas a acceder a los recursos que ya existen.

Eduardo Arasti, consejero de Industria e Innovación, en la presentación de Asfitec, en enero de 2025.
El perfil de potenciales beneficiarios de Asfitec se corresponde con una categoría especialmente interesante en términos de oportunidad, pero que es también particularmente vulnerable en el largo camino que separa el diseño de una iniciativa de su concreción: empresas que cuentan con cultura innovadora, pero que no han desarrollado la estructura necesaria para competir por su financiación. En ese propósito de acotar a sus destinatarios, el programa se dirige a empresas que ya hayan identificado una oportunidad de innovación, y cuenten con proyectos presupuestados en más de 200.000 euros, con plazos de ejecución de al menos un año.
En todos los casos, el objetivo es preparar a las empresas y adecuar los proyectos para que puedan acudir a convocatorias públicas de ayudas, en programas nacionales o internacionales, haciéndolo siempre de forma individualizada. Así, las empresas seleccionadas que no cuenten con un histórico de participaciones en el programa al que se presenten, accederán a un itinerario personalizado de formación para la presentación de sus proyectos de I+D+i a financiación pública, con el que cubrirán todas las etapas necesarias para transformar su idea en una solicitud de ayuda. Con ello se persigue no solo aumentar las posibilidades de éxito en esa convocatoria concreta, sino que las empresas adquieran los conocimientos necesarios para aplicarlos en futuros proyectos.
Naturaleza y calendario próximo
En relación con la naturaleza de los proyectos, Asfitec pone el foco sobre aquellos vinculados con los grandes retos ambientales y tecnológicos, algo que tiene que ver tanto con sus efectos transformadores como por estar alineados con los objetivos que persiguen las convocatorias públicas de ayudas. Programas como los desarrollados para financiar Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE), o los impulsados por el Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI), están orientados precisamente al impulso de iniciativas colaborativas de I+D, convirtiéndose en palancas en las que apoyarse para sacar adelante cualquier idea innovadora.
Asfitec se desarrolla en varias fases, desde la identificación y selección de las ideas de proyectos hasta la implementación de los seleccionados, priorizando aquellos en los que se identifique una mayor viabilidad técnica y económica, que demuestren un alto potencial de innovación, que cuenten con capacidad para generar un impacto positivo en la región y que no hayan sido objeto de ayuda en la misma tipología de proyecto en los últimos años. Las empresas que tomen parte en el programa contarán con asesoramiento especializado y sin coste para analizar la viabilidad de los proyectos, definir el alcance técnico y los objetivos de I+D, configurar consorcios, estructurar presupuestos conformes a los requisitos de cada convocatoria y preparar solicitudes sólidas para los programas españoles y europeos. Con un calendario de convocatorias que ofrece cada vez mayor previsibilidad, las empresas tienen la posibilidad de planificar sus iniciativas y comenzar a trabajar sobre ellas con antelación, una labor en la que la aportación de Asfitec puede actuar como catalizador del potencial innovador de las empresas cántabras.
La primera convocatoria, abierta hasta junio, está dotada con hasta 145 millones de euros
Una de esas convocatorias que ya cuenta con fechas, y en la que puede ponerse a prueba la aportación de Asfitec, es la de las Misiones de Ciencia e Innovación del CDTI, con apertura en mayo y cierre en junio. Con una dotación prevista que puede llegar a los 145 millones de euros, el programa quiere impulsar grandes proyectos colaborativos de I+D en materia de sostenibilidad, transición energética, salud, seguridad y defensa.
Los datos de la convocatoria de 2025 ofrecen una referencia del alcance del programa, que financió entonces un total de 35 proyectos con una subvención que sumó 138,99 millones de euros, con 150 empresas participantes y 165 operaciones aprobadas. El componente cooperativo del programa tiene un reflejo en el peso que las pymes tienen en el total de fondos captados, y ello a pesar de que la mayor parte de las iniciativas aprobadas fueron presentadas por grandes empresas: 87 pequeñas y medianas empresas participaron en los proyectos aprobados, y a ellas se dirigió el 55% del total de la subvención. En esa convocatoria, la mayoría de proyectos se articularon con la forma de consorcios de 3 a 6 empresas, con al menos una pyme. La configuración equilibrada de esas agrupaciones de empresas y la planificación presupuestaria alineada con los requisitos de la convocatoria, dos de las cuestiones en las que Asfitec ofrece asesoramiento, son también dos de las claves que pueden marcar la diferencia entre el éxito o el fracaso cuando se abra el plazo de presentación de proyectos.









